Artes y medios
Anna Dimitrova, directora de Montana Gallery desde 2010, conversa con Replicante sobre su labor al frente de ese espacio en Barcelona consagrado a la exhibición de graffiti y arte urbano.
Eko es un artista plástico, si tal epíteto no fuera lo bastante ambiguo en estos días, así que habría que aclarar que es dibujante, ilustrador y grabador, dueño de un estilo sólido con una especial predilección por el alto contraste, aunque sus grabados lo muestren como un artista completo.
Florence Welch y su proyecto Florence and the Machine representan una propuesta fresca dentro del panorama pop. Su álbum debut la coloca como una de las mejores novedades dentro de las melancólicas, inagotables y oscuras canciones dedicadas al amor.
Kiesler visualizaba la casa como un hábitat que “cargaría” las fuerzas del individuo, para que cuando el habitante abandonara la casa la energía almacenada fuera liberada una vez que el usuario se encontrara en el exterior, trabajando y realizando sus labores cotidianas.
¿El noveno arte? ¿Literatura para iletrados? ¿Entretenimiento ligero para niños y adolescentes? Esto y más se ha dicho sobre el cómic, que no adquirió una dimensión más seria, un público adulto y un discurso teórico sino hasta la segunda mitad del siglo XX, en Europa, Estados Unidos y Japón, a pesar de que su origen se remonta a principios de 1830.
Ocarina of Time fue revolucionario, capaz de hacerse un lugar en el canon, un experimento bien logrado de lo que es la narrativa en los videojuegos. Fue también un parteaguas en la historia de la saga, la evolución de la trama, los personajes y Hyrule, el lugar donde todo existe, tuvieron un crecimiento enorme.
La corriente figuracionista no puede quedar explicada únicamente como la representación plana de figuras humanas, el tercer elemento material de la obra de arte. Lo que realiza esta corriente es el análisis de las actitudes de los personajes que se representan.
Pareciera que el afán melódico de Mastodon fuera un acto compulsivo; no obstante, la frescura y, frecuentemente, la simplicidad armónica hacen ver que aquí de lo que hablamos es de genialidad emocional y sensitiva más que técnica o académica.
Suma y recomposición de elementos presentes en sus filmes anteriores, ambientado esta vez en una Europa meridional que mira hacia el nutrido acervo de su pasado artístico, el último trabajo de Abbas Kiarostami (Teherán, 1940) siembra estupefacción y asombro ante quienes desconocen su trayectoria y, en contraste, admiración y reconocimiento ante quienes han seguido a este renovador del cine que se viene realizando en el Medio Oriente.
Old Ideas, duodécimo álbum de Leonard Cohen, transita por algunas de sus temas socorridos como el perdón, la espiritualidad, la traición y hace algunos guiños a lo que para todos es el fin: la muerte.
Theo Angelopoulos fue uno de los cineastas de una generación que pretendió cambiar el mundo, de aquellos realizadores que cada obra suya era una épica fílmica: física, simbólica y política.
Cuando pienso en los actores, el director, los productores y, en fin, la ideología que sostiene la frase sobre la bala y su verdad, más que desprecio siento un poco de miedo. Pero además creo que esa frase merece una respuesta.
El remake de la adaptación del bestseller. El filme de David Fincher inspirado en el libro de Stieg Larsson no será una pieza artística, pero cumple la función de entretener.
Después de que las “nuevas” prácticas artísticas han utilizado pelos, uñas, mierda, orines, sangre, sudor y lágrimas, tal parece que se valoran más las ocurrencias baratas del chamanismo new age que el legado espiritual y artístico de la humanidad.
Es imposible abarcarlo todo y muchas veces fuera del campo de captación hay trabajos simplemente maravillosos pero que se muestran casi imperceptibles. He aquí un recuento de prodigios que intenta subsanar —un poquito— tantas injusticias que se cometen.
En Lost Highway (1997), de David Lynch, parece volverse realidad una de las principales búsquedas del cine: encontrar “una cámara que pudiera, no solamente verlo todo, sino verlo desde cualquier punto”.
Fotografiar la desgracia o el infortunio es un acto de perversión. Y percibir como fascinante una fotografía que exhibe con toda crudeza a seres humanos padeciendo las más extremas de las calamidades es un abierto acto de ultraje.
Ya se sabe que los conejos se caracterizan por su facilidad para multiplicarse, y justamente eso ha hecho el autor a través de sus heterónimos: engrandecer la conejera, el jardín borgeano, la granja de George Orwell que es Yucatán defendiendo ejecuciones fuertes, sólidamente formuladas y con una carga de pensamiento lateral bien aplicado.
“Yo trato de que mi arte no sea elitista; si está en una galería, es para venderse, no para que entre cierta gente. Siempre va a haber discrepancias, y más con arte urbano, porque nació en la calle.”
“Este libro no pretende en modo alguno ser una historia del cartel fílmico nacional, sino recoger las voces de diversos especialistas sobre esa manifestación publicitaria y artística a lo largo del siglo pasado y en la primera década del presente”.






























