BICIS EL LIBRO

La mejor amiga de la humanidad en un click

Las bicicletas en movimiento estático, suspendidas en las fotografías de este libro, editado y publicado por Fernando de la Orden, son un compendio de escenas que tienen dos ruedas en común.

Bicis El Libro (Buenos Aires, Colección Piano Piano, 2010) reúne las imágenes de 34 fotógrafos que atraparon a las bicicletas en situaciones cotidianas alrededor del mundo, cada una retratada cuenta más de una historia. Diseñado por Mariana Zerman, con prólogo de Raquel Garzón, el registro gráfico durante las últimas tres décadas muestra la versatilidad del genial invento y su belleza funcional.

Es un libro para pasear por sus páginas, entre imágenes a color, blanco y negro, fotoperiodismo, retrato, paisaje, foto deportiva, arte urbano, conceptual, digital —lo único que no hay son imágenes de estudio. Los fotógrafos las encontraron distraídas por ahí, tuvieron que sorprenderlas en algún viaje de trabajo, de placer o cuando descansaban recargadas en alguna pared. Buscaban tomar la fotografía que revelara la esencia de la bici.

En una vuelta de página las bicicletas adquieren personalidad. Hay bicis solistas y acompañadas, en pareja, en grupo, ocupadas en diversas situaciones y condiciones, tiradas al ocio o colgadas de un puente. Sin importar dónde, cómo ni cuándo la bici siempre está ahí, esperando a ser montada para llevar a su dueño en un paseo por el campo, en el tráfico citadino, en medio de un fenómeno natural, en un conflicto social, en una competencia deportiva y como medio de trabajo.

En Bicis El Libro parece que las biclas tienen una vida independiente de las personas y también adquieren algo de los humanos. Como las bicis abrazadas al atardecer o las que se reúnen en el parque a matar el tiempo. La magia está en la idea de la bicicleta y en el contexto donde se le encuentra como parte del entorno. Siempre han estado ahí, estamos tan acostumbrados a verlas que no reparamos en su presencia. Bicis veloces, lentas y paradas, otras olvidadas, encadenadas o tras las rejas, unas viejas y cansadas pero siempre serviciales. Bicis nobles, trabajadoras, confiables, van y vienen zigzagueantes. Las que se mueven sí salen en la foto, el movimiento es la razón de su equilibrio.

El fotógrafo bonaerense Fernando de la Orden es ciclista y fotoperiodista desde 1997 para el diario El Clarín, el Liberation de París y la revista Courrier de Tokio. En 2001 publicó el libro de fotografía Pan y Manteca; en 2004 colaboró en Encierro, además de montar sus exposiciones individuales y colectivas en Argentina. Fue cuando puso el ojo en el significado de la bicicleta e imaginó una herramienta para su difusión como transporte saludable. Así se concibió Bicis El Libro, para el cual aportó una decena de imágenes. Al observarlas el paseante puede pensar en todo lo que han pasado esas rilas y lo que representan para sus dueños, singulares pasajeros de la vida en dos ruedas que pueden volar con los pies.

Mostrar el “espíritu” de un objeto cotidiano es el mayor logro de los fotógrafos en Bicis El Libro. A propósito de otro título sobre filosofía de la bicicleta de reciente aparición, La revolución de las mariposas, del catalán Oscar Patsí, capturar bicis con una cámara es como atrapar lepidópteros con una red. Un vehículo esencial en todos los paisajes urbanos y rurales que se ha ganado su lugar en el mundo aunque no haya algún ciclista pedaleando. Ahí está la vieja bici recargada afuera de una casucha de madera, el único medio de transporte y subsistencia de quienes la habitan, con la sensación de que todavía queda algún tipo de esperanza. Su diseño, sus formas y su movimiento, al igual que el arte, embellecen este mundo. ®

Contacto: librobicis@gmail.com y facebook: librobicis
Compartir:

Publicado en: Fotografía, Junio 2010


Te invitamos a tomar nuestro curso en línea Presencia en internet para escritores.
Conoce el programa e inscríbete.

Suscríbete gratis a Replicante:

Aquí puedes Replicar

¿Quieres contribuir a la discusión o a la reflexión? Publicaremos tu comentario si éste no es ofensivo o irrelevante. Replicante cree en la libertad y está contra la censura, pero no tiene la obligación de publicar expresiones de los lectores que resulten contrarias a la inteligencia y la sensibilidad. Si estás de acuerdo con esto, adelante.