Cazando sueños

Representaciones del sueño de Nathalie Regard

En el proyecto Representaciones del sueño de Nathalie Regard confluyen el arte y la investigación científica de punta en un aspecto decisivo de nuestras vidas, pero que hasta ahora ha permanecido en el terreno de lo desconocido, incluso para la ciencia.

El arte contemporáneo ha evolucionado de tal modo que hoy en día puede tomar forma en cualquier soporte. El aspecto del enfoque puede ser tan variado como la realidad misma. Nuestras vidas se han enriquecido vertiginosamente gracias al empuje de la tecnología.

El arte, desde sus inicios ligado al desarrollo de los conocimientos técnicos de las ciencias, vuelve a confluir con ciencia y avances tecnológicos por las posibilidades que le abren, como objeto de estudio y colaboración, para diversificarse por caminos insospechados.

En algún punto de la mancuerna la especulación artística también genera nuevos paradigmas y abre los caminos donde se materializarán las nuevas aplicaciones de la tecnología.

Ante esta perspectiva la visión del arte, su función, sus alcances, también varía. Leamos lo que escribe al respecto el teórico Mario Borrillo: “El universo del arte es el sitio mismo de la actividad mental, tanto la del creador como la del espectador. Una actividad cuya marca distintiva parece ser el lugar concedido a la imaginación, al sueño, a la memoria, a las pasiones, a los flujos de la subjetividad”.

Un sitio que trasciende el espacio de la percepción física o directa con el objeto artístico. La aparición del pixel ha revolucionado, si no nuestra manera de mirar, por lo menos el modo en que se nos aparecen los contenidos visuales en esta era digital.

Nathalie Regard, artista que ahonda en la multidisciplina y, como veremos más adelante, en la interdisciplina, se dio cuenta de que en el tránsito de la fotografía impresa en papel a la foto digital en la que aparecen los pixeles, la estructura de la imagen se convierte en un texto, puesto que cada pixel es un bit de información y se puede leer de manera aislada para conformar una imagen global.

Ante esta nueva realidad Nathalie Regard opina que el touch del artista desaparece y se lanza a realizar un proyecto monumental, Big Scanning, compuesto por una pinturade gran formato (Void -Vacío-, óleo de 400 x 800 cm), una video-animación de imágenes de webcams que registran buena parte del proceso y la publicación de un libro de artista que reconstruye la pintura a tamaño real.

Cada hoja del libro se convierte en un fragmento de la pintura total, una imagen compuesta de 250 mil pixeles de información. La imagen, cuyo origen es una fotografía digital encontrada en Internet, fue llevada a la tela pixel a pixel. Un proceso lleno de desapego emocional y de lo que Walter Benjamin denominó el “aura”.

Es así como la información se convierte en la materia prima para Regard. El registro de la actividad se vuelve parte de la pieza, el proceso, que duró varios años, es casi tan importante como el resultado.

El arte, desde sus inicios ligado al desarrollo de los conocimientos técnicos de las ciencias, vuelve a confluir con ciencia y avances tecnológicos por las posibilidades que le abren, como objeto de estudio y colaboración, para diversificarse por caminos insospechados.

El proyecto Big Scanning, Void, es el antecedente del proyecto que en este momento está trabajando Nathalie Regard, Representaciones del sueño. Ahora serán los sueños la materia prima con la que trabaje la artista. Los sueños y la información que se desprende de la actividad cerebral mientras soñamos.

Aunque en las sociedades llamadas primitivas los sueños eran de vital importancia para comunicarse con la divinidad y buscar en el presente onírico trazos que alumbraran el futuro, el estudio de los sueños toma relevancia en las sociedades occidentales a partir de 1910. De hecho el descubrimiento del REM (Rapid Eye Movement) data de apenas hace treinta años.

La literatura de Jorge Luis Borges, en concreto su conferencia La pesadilla, sería un antecedente de la imbricación del mundo de los sueños en la literatura. David Lynch, más cercano a nuestros días, también le dio una importancia capital a lo onírico para realizar alguna de sus películas, como Mulholland Drive.

El interés por la actividad cerebral que producen los sueños desde el colectivo del arte se ha ido incrementando gracias a las aportaciones de la tecnología a la neurociencia. Por ejemplo, Global Mind Project, en Melbourne (Australia), es una iniciativa interdisciplinaria que busca interrogar la conciencia y creatividad grabando imágenes neurálgicas a través del uso de tecnología EEG y del diseño de programas para generar audiovisuales, pasando del videoarte tradicional al sistema de operación en tiempo real. Global Mind Project lanzó The Spectacle of the Mind en 2010, invitando a participar a los principales artistas del performance australianos, como Stelarc, Domenico de Clario y Jill Orr.

La actividad onírica es universal. Todo el mundo sueña pero hay muy poca información real acerca de los sueños. Así cuando se habla de los sueños hay mucha información ficticia. Soñamos con los recuerdos que viajan de una región a otra del cerebro antes de quedar almacenados. La esencia de los sueños es inaprensible.

El interés de Nathalie Regard por los sueños viene de lejos. El detonante de este proyeto fueron dos visitas a lugares donde los huicholes celebraban sus ceremonias, la lectura de la autobiografía de Carl Jung y un simposio al que asistió hace dos años en La clínica del sueño, en el Hospital General de la Ciudad de México, momento a partir del cual empieza a colaborar con los especialistas que se ocupan de estudiar los trastornos del sueño.

Esta interdisciplinariedad nace de la inquietud de Regard por saber todo lo que había de conocimiento al alcance, y en vez de derivar hacia el psicoanálisis lo hace hacia la neurociencia.

En la neurociencia, al contrario que en el psicoanálisis, la palabra inconsciencia no existe. A lo que generalmente se conoce como inconsciente la neurociencia lo nombra la consciencia del sueño.

El objetivo de Regard es poner en relación dos visiones de un mismo fenómeno y armar una hoja de ruta a partir de información verídica a partir de la experiencia subjetiva, y al mismo tiempo sostenida en la investigación que arroje luces sobre un tema tan cotidiano como desconocido. La pieza 80 Days & 80 Nights se basa por un lado en la observación y el registro de los sueños de la artista, Regard lleva registrados en diarios dieciséis años de actividad onírica, y por otro, en colaboración con el doctor Roberto Toro, neurocientífico e investigador en el Institut Pasteur de Paris, explorando las posibilidades de la aplicación de la tecnología disponible a tal efecto.

Así, se crean varios registros paralelos. De un lado, el lápiz para anotar en palabras el contenido simbólico y los recuerdos de lo soñado, para compararlo con el análisis cualitativo y cuantitativo del registro EEG, llevado a cabo por un dispositivo inalámbrico, Emotiv Epoch, que registra la actividad cerebral a través de un programa que detecta en tiempo real las ondas características del periodo REM.

Uno de los fines de Nathalie Regard es exponer de manera gráfica lo que sucede dentro de nuestro cerebro al experimentar la realidad del sueño. Así surgen estos bajorrelieves, que son en realidad datos provenientes del encefalograma durante el REM, traducidos en un soporte 3D cortado en láser.

La artista se somete a esta polisomnografía por un periodo de ochenta días, casi tres meses. Es de este modo especulativo y experimental como el alcance de la investigación respecto de la observación de los sueños emprendida por Nathalie Regard va más allá de los estudios clínicos, que suelen durar seis horas. Estos registros, a pesar de rebasar el estándar de los métodos científicos, no tienen carácter de diagnóstico. La investigación artística se centra en aspectos de intercambio multidisciplinario y así ganar en las perspectivas de observación que luego podrían ser de utilidad tanto para la investigación científica, en este caso sobre los sueños en su representación tangible, y la manera de observar de la artista.

En ese registro, la memoria funciona a modo de latencia. La memoria biográfica es básica para la construcción de los sueños, es aquella información profunda que de algún modo nos define, como parentesco, nacionalidad… en contraposición a la memoria semántica, que se compone por todos los datos útiles en un determinado momento pero que luego olvidamos, como números de teléfono o direcciones.

La base de datos del proyecto 80 Days & 80 Nights se complementa con un diario de las actividades diurnas, otro registro más que se integra al inventario general de momentos y experiencias de la conciencia, en el que se anotan de manera sintética y precisa las actividades del día, para de este modo integrar el modelo global de la conciencia en vigilia a la del sueño.

Estas vivencias conforman lo que Freud llamó “residuos diurnos”, aquellos recuerdos que se quedan en la memoria durante el día y que pueden aparecer entre cinco y siete días más tarde en nuestros sueños, según ha descubierto Tore Nielsen, quien denomina estos recuerdos tardíos como “el efecto del intervalo de los sueños”.

El registro EEG de la actividad cerebral, la somnografía, se realiza a partir de varios electrodos fijados a la cabeza del individuo. En este caso la propia artista, quien decidió registrar su sueño y a través de audios, programados por una computadora para reproducir palabras durante la noche, con el propósito de escribir al día siguiente el sueño de la noche precedente, observar si el audio o la palabra reproducida por el programa se permeó en su relato. Tomando la palabra que se infiltró en la trama y la hora precisa del registro EEG se puede hacer una relación. Así se generan las condiciones del sueño lúcido, que es estar consciente de que se está dentro de un sueño. El objetivo es crear una imagen transreal, es decir, cuando la atención del cerebro está puesta en la dimensión del sueño y al mismo tiempo en la realidad ordinaria.

Uno de los fines de Nathalie Regard es exponer de manera gráfica lo que sucede dentro de nuestro cerebro al experimentar la realidad del sueño. Así surgen estos bajorrelieves, que son en realidad datos provenientes del encefalograma durante el REM, traducidos en un soporte 3D cortado en láser. Estos prototipos son producto de la unión de tres disciplinas, neurofisiología (ciencia), tratamiento de datos y programación (matemáticas) y el uso del lenguaje del (arte) para organizar las experiencias de soñar.

De este modo en el proyecto Representaciones del sueño de Nathalie Regard confluyen el arte y la investigación científica de punta en un aspecto decisivo de nuestras vidas, pero que hasta ahora ha permanecido en el terreno de lo desconocido, incluso para la ciencia. La muestra palpable de la vastedad de ese mundo son estos prototipos y maquetas de bajorrelieves definitivos.

El objetivo de la artista, a través de un ejercicio de rigor y autoconocimiento, es arrojar algo de luz al mundo de los sueños con este experimento y hacer de la actividad de soñar un ejercicio de consciencia. ®

Publicado en: Arte, Noviembre 2012

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