Cine
Suma y recomposición de elementos presentes en sus filmes anteriores, ambientado esta vez en una Europa meridional que mira hacia el nutrido acervo de su pasado artístico, el último trabajo de Abbas Kiarostami (Teherán, 1940) siembra estupefacción y asombro ante quienes desconocen su trayectoria y, en contraste, admiración y reconocimiento ante quienes han seguido a este renovador del cine que se viene realizando en el Medio Oriente.
Theo Angelopoulos fue uno de los cineastas de una generación que pretendió cambiar el mundo, de aquellos realizadores que cada obra suya era una épica fílmica: física, simbólica y política.
Cuando pienso en los actores, el director, los productores y, en fin, la ideología que sostiene la frase sobre la bala y su verdad, más que desprecio siento un poco de miedo. Pero además creo que esa frase merece una respuesta.
El remake de la adaptación del bestseller. El filme de David Fincher inspirado en el libro de Stieg Larsson no será una pieza artística, pero cumple la función de entretener.
En Lost Highway (1997), de David Lynch, parece volverse realidad una de las principales búsquedas del cine: encontrar “una cámara que pudiera, no solamente verlo todo, sino verlo desde cualquier punto”.
“Este libro no pretende en modo alguno ser una historia del cartel fílmico nacional, sino recoger las voces de diversos especialistas sobre esa manifestación publicitaria y artística a lo largo del siglo pasado y en la primera década del presente”.
Esquivando explosiones, patadas voladoras y cuchillos ensangrentados buscaremos a través de cuatro artículos formas alternativas en que el cine representa la violencia. Comenzamos con el desafío que enfrentaron Elefante y La mujer sin cabeza de mostrar la violencia que no se ve.
Esta sacudida, más visceral en Festen acaso, cobra una dimensión nueva y distinta en Submarino, un filme cuyas imágenes quedan impresas con gran fuerza en la memoria.
Gerardo Delgado es un personaje importante dentro de la nueva era de la pornografía gay en México. Gerardo, a quien también se le conoce como “el Diablo”, concedió una entrevista muy reveladora a Replicante.
Saló o los 120 días de Sodoma es el último filme de Pier Paolo Pasolini. Obra maldita que vacía cines en mitad de la función, que nos arranca lágrimas y náuseas, fue interpretada en su tiempo como una crítica al entonces reciente fascismo italiano. Hoy propongo volver a pensarla como una metáfora de la violencia y como un ataque directo al espectador.
El novenario del Festival Internacional de Cine de Morelia podría definirse como una reunión de gritos y susurros de fanáticos y cinéfilos en alfombras rojas o salas de cine con momentos de excelsitud o aburrición, dentro y fuera, del complejo cinematográfico Cinépolis Morelia Centro.
Miss Bala es el discurso simulado de una realidad desvirtuada, hecha a base de fragmentos y percepciones; una película digna de la industria del entretenimiento, nada más.
El presente trabajo está enfocado al análisis simbólico del texto, aunque también se desarrollarán sucintamente estos puntos para medir el alcance del filme y justificar la importancia de la distribución comercial de documentales hechos por mujeres y con temas femeninos en el México contemporáneo.
El sábado 5 de noviembre comenzó la 26 edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Son 230 producciones audiovisuales programadas para exhibirse en 600 funciones. Replicante caminó en la carpeta roja y empezó a elegir qué ver. Cada recorrido es una experiencia. Hay tantos festivales como cantidad de espectadores.
En esta película documental de casi dos horas de duración dirigida por Alex Gibney, rica en testimonios, se analiza el auge y el declive de la trayectoria de este periodista fundamental para la historia del periodismo narrativo contemporáneo.
Mucho se puede decir sobre esta obra de gran simbolismo, referencias mitológicas, literarias y políticas, en especial porque es poco lo que se ha dicho.
Éste es un documental excepcionalmente cuidado desde el punto de vista estético —narrativo, fotográfico, de interrelación con otras artes como pintura, escultura y letras— que se quiere centrar sobre la tormentosa y lucrativa relación entre Saint Laurent y Pierre Bergé.
Ya al final de la 44 edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges vendría bien un resumen de lo que aconteció en los últimos diez días de este visionario maratón cinematográfico. Una muestra que se enfoca en el cine de género: el terror, la fantasía, la ciencia ficción y otros, hijos pequeños de los anteriormente nombrados.
Al final de El Decamerón un personaje interpretado por el propio Pasolini se hace una pregunta: ¿Por qué realizar una obra cuando es mucho más bello soñarla solamente? Si bien éstas son las últimas palabras del filme, propongo buscar la respuesta en los personajes que Pasolini encarnó en su propio cine.
Miss Bala es un galimatías —de buena factura en la fotografía—, y por ello habría sido mejor guardar silencio o ser menos pretencioso. En este momento la simulación y los discursos de victimización —de películas inmaculadas— están rebasados. Se requiere de algo mucho más serio desde todas las áreas, incluso desde el cine.






























