Con ustedes… Doc Red

Documentalistas Mexicanos en Red

Una organización democrática y horizontal que agrupa a documentalistas de todo el país para difundir su trabajo en todos los medios y lugares posibles. Más trabajo y menos quejas, es una de sus consignas.

Fotograma del documental Los ladrones viejos.

Fotograma del documental Los ladrones viejos.

Por lo que al documentalismo mexicano se refiere, en el corto plazo no hay futuro sencillo. Y, por favor, no se lea por documentalismo mexicano Presunto culpable o De panzazo, ambos garbanzos de a libra, económicamente hablando, con distintos registros de calidad, sí, pero que tuvieron ingentes apoyos, ora comerciales, ora políticos —y para a quien tuviera dudas, allí está el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo.

En su Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2011, citado por Héctor González (“Laberinto” 509, Milenio Diario), el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) informó que en 2010 se estrenaron en el país siete documentales, y en el siguiente año, trece, con lo que se captó a 13% de los consumidores de cine local.

“El impacto del género en términos de festivales y premios es superior incluso al de la ficción”, dice González, fundándose en los números del Imcine, “pues en promedio le corresponde el 55% de los reconocimientos cosechados por el cine mexicano en el extranjero. No obstante, el buen momento que atraviesa en términos cualitativos no coincide con lo que sucede con los apoyos y el tiempo en pantalla. El documental apenas recibe 13% de los estímulos otorgados por las instancias oficiales y ocupa 38% de la producción a nivel nacional”.

“Falta el último enlace entre la distribución y la exhibición; lo mejor del documental mexicano agoniza una semana en la cartelera o se va directo al DVD, luego de acariciar las glorias equívocas de los festivales”.

Su texto llega a igual conclusión que Gustavo García en ese mismo número del suplemento, cuya portada está dedicada al documentalismo nacional. “Falta el último enlace entre la distribución y la exhibición; lo mejor del documental mexicano agoniza una semana en la cartelera o se va directo al DVD, luego de acariciar las glorias equívocas de los festivales”.

Dice muy bien García. Y sólo para terminar de cortar las alas al documentalismo nacional, recuerdo unos datos de la Encuesta Nacional de Hábitos, Prácticas y Consumo Culturales que lanzó Conaculta en 2010, sobre las preferencias que, en materia del séptimo arte, tenían a la sazón los paisanos:

—¿Qué películas ha visto usted en los recientes tres meses?

Katia Morales, de Puebla, Adolfo Soto, de Docs DF, y Benjamín Contreras, de Monterrey.

Katia Morales, de Puebla, Adolfo Soto, de Docs DF, y Benjamín Contreras, de Monterrey.

La ganadora, con 24.1%, fue Toy story 3. En segundo sitio, con 16.5%, Eclipse. Después, con 12.4%, Shrek. Y de allí para abajo: Karate kid, Crepúsculo, Avatar, Príncipe de Persia…

—En los últimos tres meses, ¿cuántas películas mexicanas ha visto en el cine?

Con un avasallante 90% ganó la película: ninguna.

—Una última, descorazonadora perla es la pregunta: ¿Qué género de películas prefiere ver?

El ganador 42% prefiere el género: acción. El segundo lugar, con 14%, la comedia. Después, empatados con 8%, están las películas infantiles, de ciencia ficción y de terror.

Visto que el género de acción y Toy story 3 eran en 2010 las tendencias de cine entre los mexicanos, y que 90 por ciento de quienes fueron al cine no vieron ninguna producción nacional, sea cual sea el género, ¿cómo tomar la conclusión de Héctor González y Gustavo García, que se escandalizan porque los documentales mexicanos no gozan de espacios dignos en las pantallas de las grandes cadenas?

Las compañías distribuidoras y los grandes exhibidores no son sino empresas, cuyo objetivo es ganar dinero. Si las películas mexicanas de ficción no son del gusto del público, los documentales menos. De esa realidad, y no de quejas lanzadas al vacío, ha nacido el grupo Documentalistas Mexicanos en Red (Doc Red), cuya tercera reunión se celebró en el marco del 28 Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG28). El objetivo de los sesenta documentalistas de 28 estados que integran este naciente, apenas conocido pero prometedor grupo es, desde la periferia donde realmente se hace el documentalismo nacional, quejarse menos y trabajar más.

Las compañías distribuidoras y los grandes exhibidores no son sino empresas, cuyo objetivo es ganar dinero. Si las películas mexicanas de ficción no son del gusto del público, los documentales menos. De esa realidad, y no de quejas lanzadas al vacío, ha nacido el grupo Documentalistas Mexicanos en Red (Doc Red).

Se trata de un grupo completamente horizontal, o sea, todos sus integrantes tienen voz y voto por igual, sin importar el renombre del documentalista o el peso de las muestras y los festivales que forman parte de Doc Red, como Zanate Festival de la Memoria de Morelos, Docs Town, Docs DF, Festival Internacional de Cine del Desierto, Ocote Miradas Encendidas, Cuarto Amarillo y Contra el Silencio Todas las Voces.

Si bien la horizontalidad es una característica que lejos de imprimirle orden lo torna eventualmente un carnaval de opiniones, también garantiza de alguna manera que nadie se arrogue ningún derecho por encima de los demás. Eso se manifestó en el tercer encuentro, entre el 3 y 6 de marzo, donde todos pudimos opinar y enriquecer acuerdos y compromisos.

Mitote, documental de Eugenio Polgovsky.

Mitote, documental de Eugenio Polgovsky.

Éstos habían empezado a perfilarse desde el I Encuentro Nacional de Documentalistas, armado por Contra el Silencio Todas las Voces, en la UNAM, en el marco del VII Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente, en marzo de 2012. Los compromisos giran en torno a construir una plataforma virtual que sea permanente punto de encuentro entre documentalistas que trabajan en todo el país. La intención de la plataforma es doble: por un lado, ser herramienta de trabajo para los propios documentalistas y, por otro, escaparate para darse a conocer al público que ande en busca de documentales mexicanos.

Lo primero se logrará ocupando Facebook (véase el perfil “Documentalistas Mexicanos en Red”) y un sitio web (www.docred.org) para intercambiar informaciones, compartir convocatorias, organizar reuniones, tener videoconferencias, armar proyectos, ofrecer asesorías mutuas, solicitar y ofrecer servicios videográficos, y por supuesto, organizar todos los detalles de la agrupación misma.

Lo segundo se conseguirá dando a conocer los documentales en ese sitio web, que hará las veces de repositorio donde cualquier interesado podrá sacar los materiales para exponerlos en muestras, festivales, cineclubes, universidades y distintos espacios con un sencillo permiso de los realizadores de por medio.

Como decía, esta plataforma es verdaderamente de espíritu horizontal. Por ejemplo, un de los acuerdos en Guadalajara —esbozado desde la reunión en la UNAM y firmemente planteado en la segunda reunión, en el Festival de la Memoria, de agosto de 2012 en Cuernavaca— fue que no sólo la plataforma on line sino cualquier aspecto de Doc Red se someterá a votación de todos los integrantes, con la entera posibilidad de participar en todas las actividades.

Mi experiencia es que en Guadalajara se votaron de la manera más democrática los compromisos y los acuerdos, como las secciones de la página web: Somos, Catálogo (cada estado alimentará el suyo propio), Formación (cursos, talleres, diplomados…), Noticias, Fuentes Bibliográficas (revistas, links de interés, pdf, archivos…) y Contacto. Como máximo, en tres meses cada estado tendrá su propio blog, web o Facebook para luego vincular los links al web sitio nacional.

Amén de noble ejemplo de democracia horizontal, este prometedor grupo encarna sobre todo las ganas de no quejarse y, en cambio, ponerse a trabajar. Y es que otro acuerdo cuyos resultados seguramente impactarán mucho en breve es un ambicioso pero necesario catálogo de documentales mexicanos del 2000 a esta parte.

De izq. a der. Mónica Luna, de Sonora, Manuel de Alba, de Puebla, y Fernanda Martínez, de Guadalajara.

De izq. a der. Mónica Luna, de Sonora, Manuel de Alba, de Puebla, y Fernanda Martínez, de Guadalajara.

En principio, será un cuaderno de trabajo para los propios documentalistas que compendie las fichas con información sobre el estatus de cada documental y sus derechos. Pero al cabo de tres meses, cuando todos los documentalistas nutramos la información, entonces sí podrá ser el catálogo del documental mexicano contemporáneo —donde seguro se verán cosas mayores a De panzazo o Presunto inocente.

Loable es igual que, al revés de quienes se quejan, cual inútil lamento en el desierto, por la falta de apoyo institucional y de las grandes distribuidoras, los integrantes de Doc Red entendemos que nuestro trabajo está dirigido a un público concreto, el cual, si bien sería deseable que creciera en número, lo principal es que crezca en calidad.

Es un catálogo que promete mucho, pues en la reunión de Guadajalara se presentó el experimentado Jorge Sánchez, quien acaba de ocupar la dirección de Imcine. Públicamente se comprometió a apoyar en la publicación y distribución de ese catálogo. Con este listado se quedarán cortísimos los apenas trece documentales que el Imcine registró en su Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2011.

Loable es igual que, al revés de quienes se quejan, cual inútil lamento en el desierto, por la falta de apoyo institucional y de las grandes distribuidoras, los integrantes de Doc Red entendemos que nuestro trabajo está dirigido a un público concreto, el cual, si bien sería deseable que creciera en número, lo principal es que crezca en calidad. Se integró, pues, un equipo de programación que recabará los documentales de todos los estados para distribuirlos por las vías de difusión con las que contamos, las que tienen público interesado en el documental.

Así, en poco tiempo podrán verse documentales mexicanos por el canal de la regiomontana Filmdu (www.filmdu.tv), por los espacios de Contra el Silencio Todas las Voces (es decir, TV UNAM y delegaciones de la Ciudad de México) y por la jalisciense Documentarte (www.documentarte.net). Asimismo, por la muestra itinerante de Ricardo del Conde, Econcinema México, Doctubre y el Festival de la Memoria que la documentalista Alejandra Islas organiza cada año hacia el mes de agosto en Cuernavaca.

En efecto, casi todo lo que hemos hecho hasta hoy en Doc Red tiene estatus de proyecto. La mayoría de los acuerdos, votaciones y planteamientos son eso: planes a cumplirse en plazos establecidos. Una idea más es celebrar el siguiente encuentro, donde se balancearán los avances y seguramente se fijarán nuevas metas. De hecho, el 4º Encuentro Doc Red podrá ser en octubre, en el marco del Festival de Huatulco, o nuevamente en la Ciudad de México con el apoyo de Contra el Silencio Todas las Voces. Y para el 5º se gestionará ante el Festival de Guanajuato. En fin, todo es trabajo sobre una mesa de planes.

Pero, ¿qué es mejor? ¿Trabajar en planes, a partir de la red a la que los documentalistas tenemos acceso, y armar proyectos de difusión realistas para mostrar nuestros trabajos al escaso público al que sí le interesa, o quejarse perennemente porque no hay ningún apoyo para hacer y proyectar nuestros documentales ante un gran mercado al que no le importa nuestra obra?

Asumamos la realidad. Por su naturaleza denunciadora, a veces rayana en lo contracultural, los documentales mexicanos no ocuparán pronto en el país los escaparates del mainstream. Hay que entenderlo. Y en vez de quejarse y perder el tiempo pidiendo lo imposible, hagamos lo factible. ®

Compartir:

Publicado en: Cine, Mayo 2013


Te invitamos a tomar nuestro curso en línea Presencia en internet para escritores.
Conoce el programa e inscríbete.

Suscríbete gratis a Replicante:

Aquí puedes Replicar

¿Quieres contribuir a la discusión o a la reflexión? Publicaremos tu comentario si éste no es ofensivo o irrelevante. Replicante cree en la libertad y está contra la censura, pero no tiene la obligación de publicar expresiones de los lectores que resulten contrarias a la inteligencia y la sensibilidad. Si estás de acuerdo con esto, adelante.