Del documento al concepto

Series fotográficas de Luis Delgado Qualtrough

En la llamada era digital la fotografía amplió de forma irreversible sus horizontes, llevando el mero testimonio formal o documento de época, con una cierta experimentación limitada, más allá de lo conocido e imaginado, arribando a una nueva plataforma en la cual, en la imagen, ahora todo es posible.

Desde esta nueva plataforma, tanto para la creación de imágenes como para la experimentación de conceptos e ideas, se ha abierto un sinfín de posibilidades para el desarrollo del lenguaje fotográfico; un lenguaje que, si se maneja sin superficialidades y artificios, puede contribuir a una nueva forma de ver e interpretar el mundo. Ese mundo, en varios sentidos común, al que hemos acordado llamar realidad.

En el caso del trabajo de Luis Delgado Qualtrough, una variada serie de portafolios de diversos estilos y temas representan de forma constante y decisiva el paso de la fotografía analógica a la digital.

Conocedor de antiguas técnicas fotográficas, tanto de estudio como de tomas espontáneas, para Luis el paso a las nuevas técnicas digitales fue tan sólo una transición natural al mismo tiempo que una necesidad interior de seguir evolucionando en la creación y experimentación del lenguaje fotográfico.

Luis ha pasado del documento y la fotografía de estudio a la búsqueda y materialización de nuevas ideas, sin dejar nunca de lado su vasto conocimiento fotográfico de lo que llamamos tradicional.

Un conocimiento que, con la paciencia de un orfebre y la sabiduría de un alquimista lo ha llevado a hallazgos satisfactorios. Hallazgos y aciertos que dan inicio con la meticulosa elaboración de su Lotería cosmológica, realizada de forma experimental, utilizando métodos técnicos formales a los que añadió la tridimensionalidad escultórica, liberando así las imágenes de la contemplación pasiva que supone mirar las fotos detrás de un vidrio ceñido por un marco.

Este experimento lúdico, cargado de una buena dosis de humor y con múltiples significados, fue la llave que condujo a Luis a la puerta donde se abrió para él y su fotografía un mundo nuevo e infinito.

No conforme con este primer experimento, gracias a las técnicas digitales y los nuevos formatos, fue llevando esos hallazgos a otras formas de experimentación y expresión estética-poética, con las cuales, muchas veces, aunque sea de forma velada, ha cuestionado la historia del hombre y el tiempo en el que vive.

La paciencia con la que trabaja Luis en todos sus proyectos dio como resultado la creación de una serie interesante de foto-instalaciones que también rompen con la idea tradicional de ver una fotografía.

Esta labor lo ha llevado a la creación de libros de edición limitada y de sobria elegancia. Esos bellos ejemplares, libros de autor, además de condensar los vastos conocimientos de Luis sobre técnicas fotográficas, son en sí mismos pequeñas pero monumentales obras de arte. Cabe mencionar la elaboración meticulosa de cada edición, la calidad técnica de impresión con nuevas tecnologías y el papel adecuado para cada tiraje (un papel de extraordinaria calidad, como el que utilizaría un grabador o litógrafo para sus impresiones únicas y limitadas). Además está la encuadernación artesanal y la presentación final de la obra. Los libros de Luis, al combinar varias técnicas, desde una tan antigua como el encuadernado manual hasta la impecable impresión digital, son una sensible muestra de un artista modesto y dedicado a la elaboración de una obra digna de ser admirada y preservada. ®

—Brooklyn, 2012

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Publicado en: Fotografía, pruebas, Septiembre 2012

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