Editorial

Arte contemporáneo. La discusión continúa

© Andy Warhol


Así es, se trata de una añeja discusión en la que han intervenido personajes como Marcel Duchamp, Picasso, Tom Wolfe y Umberto Eco, entre seguramente miles de artistas, académicos, estudiantes periodistas e interesados en esta materia de todo el mundo. No puede hablarse de una sola posición concluyente, por supuesto, pues no son pocos los especialistas —y no— que siguen argumentando con razones más o menos atendibles a favor o en contra del arte contemporáneo o, más precisamente, del llamado arte conceptual —y para menospreciar o ensalzar, en su caso, el arte tradicional. Como si se tratara de religión o de política, las apasionadas y encendidas posiciones de unos y otros van de lo radical a lo conciliatorio, aunque hay respetables posturas intermedias. Esta edición de Replicante es una buena muestra de ello, aunque, venturosamente, hemos encontrado en la mayoría de las entregas de este nutrido dossier un ánimo de discusión e información para quienes desean adentrarse en los entresijos de la historia del arte de las últimas décadas y su relación inevitable con otros ámbitos, como el del mercado, la ideología y la sociedad en general.
¿Charlatanes, mercaderes o artistas? Todo depende de quién lo afirme. Pero, como escribe el crítico Erick Castillo, “En el arte, todos los jugadores, agentes, figuras y segmentos son legítimos en tanto la realidad, variopinta y contradictoria, además es irrefutable y misteriosa. Eso no quita la libertad que cualquiera tiene para señalar lacras como el empoderamiento ilícito o el tráfico de influencias o hasta lo que se entienda por mal gusto o carencia de propuesta”. Muy justo, ¿no es así? ®

Compartir:

Publicado en: Arte contemporáneo, Destacados, Julio 2011

Suscríbete gratis a Replicante:

Aquí puedes Replicar

¿Quieres contribuir a la discusión o a la reflexión? Publicaremos tu comentario si éste no es ofensivo o irrelevante. Replicante cree en la libertad y está contra la censura, pero no tiene la obligación de publicar expresiones de los lectores que resulten contrarias a la inteligencia y la sensibilidad. Si estás de acuerdo con esto, adelante.