El Club Negro de María y José

Religión, violencia, fiesta y el ruidosón como estandarte

El ruidosón es una escena musical que surgió en algún lugar intermedio entre Tijuana e internet. El año en que se fundó el concepto, 2008, es también el año con más muertes que la ciudad ha tenido en toda su historia: 844. Este contexto de violencia fue decisivo desde su origen.

Aquí, el Club Negro.

Aquí, el Club Negro.

Aunque el ruidosón no es estrictamente un género, se caracteriza por el uso de electrónica con música popular mexicana, tribal, sonidos prehispánicos y una reflexión cultural, social y política sobre el pasado y el presente mexicanos.

María y José, proyecto musical de Tony Gallardo, es una de las propuestas más interesantes del ruidosón. Después de tres años de Espíritu Invisible (su primer LP) y de un tiempo de pausa para explorar el pop electrónico como Tony Gallardo II (su proyecto alterno), María y José devela el enorme potencial de su música con el release de Club Negro.

Formalmente, Club Negro es un camaleón. Pasa de tropical a tribal, de cumbia a hip-hop ―más algunos sonidos que desafían etiquetas. Conceptualmente, sigue una lógica similar a su LP pasado. Club Negro explora las formas psicoculturales provocadas por el contexto de violencia en el país de la misma manera en que Espíritu Invisible lo hizo con respecto a la religión católica en México. En otras palabras, María y José lleva años problematizando musicalmente lo nacional: desde su sentido político-social hasta su dimensión simbólico-cultural.

Club Negro fue lanzado a la venta en iTunes y recientemente subido a Tumblr en una versión extendida (y con nueva portada) para su descarga gratuita. Días antes del lanzamientodel disco platicamos con Tony Gallardo. Esto fue lo que nos dijo:

—De Espíritu invisible [LP, 2010] y Kibosé [EP, 2010] a este momento, ¿cómo crees que ha cambiado María y José?

La música ya no está tan ruidosa ni basada tanto en sampleos; ahora ya son más sintetizadores hechos por mí. Todo lo hago yo. Líricamente es un poco más oscuro, ya no tanto basado en la religión [como en Espíritu Invisible] sino en la sociedad, en la política, en el amor y cosas así. Pero todo como bañado de sangre.

—Musicalmente aprendí a producir mejor, a grabar mejor. La música ya no está tan ruidosa ni basada tanto en sampleos; ahora ya son más sintetizadores hechos por mí. Todo lo hago yo. Líricamente es un poco más oscuro, ya no tanto basado en la religión [como en Espíritu Invisible] sino en la sociedad, en la política, en el amor y cosas así. Pero todo como bañado de sangre, se podría decir. Este disco habla mucho de la violencia, y la violencia se refleja en la mayoría de las canciones. Musicalmente es una mezcla entre Espíritu Invisible y Kibosé. Básicamente se podría decir que es eso: una mezcla entre Espíritu invisible y Kibosé, con unos toques de lo que he sacado con Tony Gallardo [II], que saqué un EP el año pasado [Líder juvenil].

—¿Y por qué crees que estabas haciendo esta música sobre religión al principio? ¿Qué era lo que estaba en tu cabeza?

—Creo que fue la onda de que el nombre es muy religioso: María y José. Son los nombres más comunes, son unos nombres con los que te identificas muy rápido, porque son los padres de Cristo, esa historia tan de ciencia ficción. Yo lo relacionaba mucho con eso y aparte veía que mi papá rezaba para que hubiera más trabajo y cosas así, y yo me pensaba: “No te va a ayudar en nada eso, ¿por qué lo haces? Hay tanta gente fanática de la religión católica que yo no entiendo cómo puede haber tanto fervor por algo que ni siquiera es real. ¿Por qué tener fe en algo que a final de cuentas es una mafia? La gente es muy tonta. Le supieron dar al clavo. Fueron unos genios quienes inventaron la religión católica.

Tony Gallardo.

Tony Gallardo.

—¿Y por qué crees que la gente puede tener fe en la religión católica? O sea, más allá de que sí hay gente que explota y que gana dinero. Pero ¿por qué la gente tiene fe?

—Porque la gente siempre tiene la tendencia a creer en algo, porque los hace sentir mejor. Es como toda esa gente a la que le gusta Justin Bieber: Me hace sentir bien Justin Bieber, por eso lo escucho y soy su fan. Es lo mismo. La gente siempre tiene algo en qué poner su fe o lo que sea.

—¿Y qué onda con las rolas de Club Negro?

—Son once canciones y yo creo que la mayoría ya las han escuchado. La mayoría de las canciones que van a salir en el disco son canciones que yo lancé por ahí en internet pero que nunca salieron oficialmente. Aunque está por ahí “Kibosé”, que es de un EP, pero es una versión similar, porque no quería cambiarla; tiene otro sonidos y ahora tiene otra voz, para no meterme en problemas con lo del sampleo, porque como ahora se va a vender… Y también viene “Violentao”, que ya salió en un EP, pero es la versión de Sheeqo Beat [de 3Ball Mty], entonces se podría decir que es un featuring con Sheeqo Beat.

”Y también hay una colaboración con Matilda Manzana [Óscar Rodríguez]: una canción que se llama “Banaguana”. “Bana… Bana… guana”. Sí, “Banaguana”. Estaba trabajando con Óscar y me mandó los loops y le había puesto “Banaguana”. Le pregunté: “¿Por qué le pusiste así?” Y me dijo que era porque estaba leyendo “guanábana” pero él leyó “banáguana”. La canción es algo así, “Yo sé que hay algo bien, pero sé que no lo estoy haciendo bien”.

”Vienen once canciones, una instrumental, muy basada en la música de Brian Eno y uno de mis grupos favoritos que se llama Belong, que sacaron discos muy ambientales, de texturas, muy buenos.

—¿Qué otras vienen?

—Viene “Granada”, “Violentao”, “Ultra”, “Rey de Reyes”, “Banáguana”, “Loop de sangre”, esa es nueva. Cinco que ya las han escuchado por ahí y son seis que nadie ha escuchado, creo, quiero creer que nadie las ha escuchado.

—Y de “Club Negro” ya sacaste el videoclip. ¿Cómo salió la idea para el videoclip? Porque la rola ―a ver si la estoy entendiendo bien― es un party en un club, Club Negro. Llega algo así como un grupo criminal al party ―en la letra, no en el video― y amenaza a la gente, etcétera. Pero en el videoclip es diferente. Hay un secuestro, hay un sacrificio. ¿Cómo salió la idea ahí?

—La idea, más que nada, la trabajamos Joey [Muñoz, director de videoclip] y yo, pero él la trabajó más, era su visión. Yo nada más di vistos buenos y me gustó la idea. No me quise meter tanto en la dirección de este video ni nada porque andaba bien estresado con lo del disco, porque en esa semana lo andaba terminando ya. Y pues la idea es nada más un bato que está bien chingón y que trae a su grupo de gente, que están piratas y ya [risas]. Secuestran una morra y baila la gente ahí [risas, de nuevo]. No sé, es una idea como de un secuestro… no sé, raro.

—También vi por ahí una lectura de los feminicidios. Podría ser, ¿no?

—Se puede interpretar de muchas maneras y, a final de cuentas, sí es toda esta onda que pasa en México, de los que andan encapuchados en la calle como si nada ―no los ves todo el tiempo, pero ahí andan― y, sí, de que agarran a mujeres y no sé.

—En el 2010 andabas muy productivo y yo creo que en general, digamos, todos los proyectos que surgieron a partir del ruidosón estaban muy productivos en ese entonces. Después como que se fue dejando un poco el concepto. Ya el mismo concepto del ruidosón no se usaba tanto, pero también los proyectos se estaban dejando en pausa un rato, otros estaban agarrando proyectos alternos. Pero de repente, en los últimos meses, se ha estado retomando María y José, otra vez Los Macuanos, incluso Siete Catorce, Santos también sacó su disco hace poco. ¿Cómo ves esta como renovación del ruidosón? ¿Ha habido algo distinto? ¿Cómo defines al ruidosón?

Creo que vamos a ser referente en algún momento, así como lo fue Nortec, pero Nortec nunca hizo nada fuera de lo musical. Su único himno se llama “Tijuana makes me happy”. ¿A quién hace feliz hoy en día Tijuana? ¡A nadie!

—En el ruidosón, como siempre, casi nunca nos hemos ayudado. O sea, nos ayudamos pero casi nunca nos metemos en la música del otro. Creo que eso va a pasar en algún momento. Ahorita estamos intentando sacar nuestras cosas para ir creciendo. A mí me encantaría producirle un disco a Santos o colaborar con Siete Catorce. El ruidosón ha ido creciendo. Si lo escuchas en la fecha en que nació —que fue 2009 o 2010― no tiene nada de eso que ahora hacemos. Ya hemos tomado un sonido propio, Los Macuanos ya tienen un sonido muy diferente, yo ya tengo un sonido muy diferente, Santos también ya tiene otro sonido y Siete Catorce ha venido a influenciarnos mucho.

”Y hemos estado tomando estos temas sociopolíticos y cosas así. Si en algún momento dejamos de existir nos van a ver como batos cagazones, que cagaban el palo y se atrevían a hablar de política, pero no en una manera punk ni anarquistas, pero hablábamos de todo lo que nos cagaba. Creo que vamos a ser referente en algún momento, así como lo fue Nortec, pero Nortec nunca hizo nada fuera de lo musical. Su único himno se llama “Tijuana makes me happy”. ¿A quién hace feliz hoy en día Tijuana? ¡A nadie!

María y José On Rekindling Cumbia.

—Pero detrás de Nortec también había un movimiento cultural, artístico, ¿no?

—Artístico, pero nunca hubo un mensaje detrás de ellos. Lo único que querían hacer es poner a Tijuana así como muy bonito y lo hicieron, y ya. Se puede decir que nosotros fuimos muy radicales y creo que todavía podemos ser más. A mí me encantaría que esto se hiciera como estos chicos de Odd Future, que se ayudan entre sí, se graban sus videos, se ayudan en la música. A mí me encantaría que el ruidosón fuera así, que creciera con más gente y que tuviéramos raperos, tuviéramos de todo un poco.

”Siento que en algún momento va a pasar esto, pero ahorita como Los Macuanos están en el D.F. y están haciendo su pedo y yo ando haciendo mi pedo, creo que ya va a llegar el momento en que todos se van a empezar a ayudar para que crezca y no se quede estancado. Yo le veo mucho futuro, todavía no hemos llegado ni al 30% de lo que esto puede llegar a ser.

—¿Y qué es el ruidosón?

—El ruidosón es un chingo de ruido con un chingo de música sabrosona [risas]. Esto es lo que decíamos siempre. El ruidosón es una palabra, es el estandarte que usamos para hacer la música que nos gustaba. Es englobar un concepto en una palabra. El ruidosón no significa un género ni nada, es nada más un concepto que nació gracias al internet, en el cual pudimos empezar a crear nuevas ideas. También hay un montón de cosas detrás del ruidosón, no estamos definidos con el mismo concepto ni bajo la misma imagen. Puedes, de repente, encontrar referencias, pero nunca vamos a tener los mismos visuales. Por ejemplo, Pecco [net-artist, colaborador visual del ruidosón] le hace todo a Los Macuanos pero yo no trabajo con él. Yo me hago mis propias cosas, Santos hace sus propias cosas, pero de repente participa con Pecco y Siete Catorce también. Estamos haciendo todo por nuestro lado pero a final de cuentas termina donde mismo.

”El ruidosón es eso: música bien suave con un mensaje. Y el mensaje que quieras tomarle, pues tú lo agarras. Hacer una nueva referencia en cuanto a la música mexicana, que digan que estos morritos hicieron esto y que nadie nos ayudó, nadie tenía dinero. Todo lo hicimos con laptops que a veces tardaban como veinte minutos en prender. Esto es realmente el do it yourself. El mejor ejemplo, se podría decir. ®

María y José: «Granada».

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Publicado en: Música, Octubre 2013

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