El reencuentro del Cheo Feliciano con México

El Niño consentido de Puerto Rico

Sábado 11 de febrero de 2012, 22 horas, Ciudad de México. Prisas por llegar al salón Cuervo porque la cita era a las nueve de la noche. En esta ocasión el motivo, casi obligación de asistir es la presencia, tras casi tres lustros de ausencia en los escenarios de nuestro país, de una de las máximas y más veteranas estrellas de la salsa: el Cheo Feliciano, el Niño consentido de Puerto Rico.

Se trata de una celebración que nos hará olvidar, por unas horas, la onda gélida e ignorar olímpicamente la muerte de la Houston (noticia que se ha dado a conocer apenas por la tarde y que sacude al mainstream del entretenimiento).

En este retorno Feliciano comparte cartel con otro cantante procedente de la isla del encanto: Tony Vega, un galán ojiverde que también cuenta con una ya dilatada trayectoria como cantante desde sus inicios con La Selecta, orquesta de Raphy Leavitt, a finales de los años setenta. Tras su paso por diversas agrupaciones salseras se hizo solista y se ha dedicado, fundamentalmente, a la salsa romántica (más fina y generalmente de mayor calidad que la que ha tenido más éxito en nuestro país desde hace veinte años).

Alrededor de las diez y media de la noche Vega hace su entrada al escenario y desgrana sus varios de sus grandes éxitos, y con sus temas de amor, desamor, infidelidad y reencuentro hace la delicia de los más románticos entre los bailadores. Lo hace realmente bien acompañado por el mexicano Grupo Controversia, y así escuchamos canciones como “Ella es”, “Fui la carnada” y “Haremos el amor”; para los que gustan de la rumba más rápida interpreta dos temas: “Mi amigo el payaso”, de su época con la orquesta de Willie Rosario, y “Déjame soñar”, la pieza con la que participó en el disco número cien de Tito Puente. Prácticamente se despide con su mayor éxito, “Aparentemente”, canción de Omar Alfano en la que pude desplegar a plenitud su estilo sobrio y elegante.

Del bolero a la salsa brava

Unos cuarenta minutos después de que Vega se ha ido, ya pasada la medianoche, ¡se sueltan los caballos, familia!: desde su primera interpretación (una salsa rápida, poderosa y contundente) el Niño consentido de Puerto Rico, el legendario Cheo Feliciano, deja en claro quién es el cantante estelar de la noche. En una actuación que dedica a uno de sus más queridos compañeros del Joe Cuba Sextet, Jimmy Sabater (quien había fallecido apenas tres días antes de esta presentación), el Cheo demuestra que a sus 76 años su potente voz aún le da (y, por cómo se le ve, le dará un buen rato más) perfectamente para interpretar lo mismo boleros clásicos (por ejemplo, su famoso “Amada mía” y “Contigo aprendí”, de Armando Manzanero), que para descargar una salsa brava como lo es “Anacaona”.

Si, como se dice, Carlos Gardel cada día canta mejor, esta noche lo hace a través de la voz del Cheo: magistral su interpretación salsosa de “El día que me quieras”, que grabó hace ya hace algunos ayeres con la orquesta de Eddie Palmieri.

Si, como se dice, Carlos Gardel cada día canta mejor, esta noche lo hace a través de la voz del Cheo: magistral su interpretación salsosa de “El día que me quieras”, que grabó hace ya hace algunos ayeres con la orquesta de Eddie Palmieri. Mas su vasto recorrido musical no termina allí: su voz también hace presente al gran jíbaro Rafael Hernández, con su sabrosísima interpretación a “Canta, canta”: sí, el salón entero obedece al pie de la letra el coro: “Canta y olvida tu dolor”.

Casi para terminar su actuación Cheo interpreta una de sus composiciones más celebradas y famosas, una canción que, curiosamente, entró de simple relleno en uno de los discos del sexteto de Joe Cuba, a la que se le dan exégesis lo mismo relacionadas con las drogas que con la política: “El ratón”. Una prolongada y gozosa versión de al menos quince minutos hace saber (por si alguien no lo intuía o lo dudaba) que esta noche estamos frente a uno de los mayores cantores salseros de la historia. De hecho, hoy en la salsa prácticamente no hay en activo una voz que compita en tonos épicos con la del Cheo, quien sigue siendo de los pocos conocedores de que hay que “echarle semilla a la maraca pa’que suene”.

El cierre es vertiginoso, excitante y plenamente bailable: “Anacaona”, sí, la india de raza cautiva de la región primitiva, canción de su compositor de cabecera y protector en los tiempos más duros: el Tite Curet Alonso. Justamente éste es el tema con el que, tras estar hundido en las drogas, Cheo regresó a los planos más altos con las Fania All Stars, y que hoy es un corolario más que justo para su espléndida exhibición.

Tras el derroche de candela pura en el escenario y de dejar la pista de baile al rojo vivo, Feliciano agradece y da por terminada la celebración del reencuentro de México con uno de los más grandes de la salsa. Muchas noches de estas para él y para nosotros.

Amén. ®

—Agradezco encarecidamente el generoso apoyo de María Félix Escalante para la realización de este texto.

Archivado en Apuntes y crónicas, Febrero 2012

Tal vez también te interese:

Comentarios

1 Respuesta a “El reencuentro del Cheo Feliciano con México”
  1. Benjamín Araujo dice:

    Te felicito, estimado Ariel. No te conocía esta veta; y lo haces muy bien…como acostumbras…

Aquí puedes replicar
Para poder comentar en este espacio lee antes nuestras Políticas de uso. Replicante se reserva el derecho de publicar los comentarios dependiendo de su seriedad y aportación a una discusión. No se publicarán comentarios desinformados, agresivos u ofensivos. Si encontraste algún error, información falsa o sesgada te agradeceremos que nos lo hagas saber. Gracias.

Replicante recomienda

  • Crónicas de la vida líquida: La comuna de Erándini: En este episodio, Erándini, caricaturista político y músico, encuentra en la vida en comunidad un modo de reducir los gastos y de sobrellevar mejor las durezas de la vida diaria....
  • Muestra del Programa de Apoyo a la Producción e Investigación en Arte y Medios 2012: Iniciar este programa en 2004 fue una apuesta al futuro. Es increíble que cada emisión convoque a creadores más y más jóvenes, lo que nos muestra que el futuro nunca está cerca, aunque creamos que nos alcanza por momentos....
  • Crónicas de la vida líquida: Un arquitecto budista: Desde Guadalajara, México, Gerardo Lammers realiza una serie de perfiles de la clase media mexicana, esa que se debate entre la precariedad y la desesperación, sobreviviendo a base de pluriempleo, ingenio y entusiasmo con sabor a superación personal....
  • El mexicano González Crussí gana premio literario Merck Serono: Roma, Italia, 11 de Julio, 2014- El día de ayer fueron galardonados con el premio literario Merck Serono en la categoría de ensayo el patólogo mexicano Francisco González Crussí por su libro Organi Vitali Esplorazioni Nel Nostro Corpo, publicado en italiano por la editorial Adelphi, así como el físico italiano Carlo Rovelli....
  • “Hoy todos somos fotógrafos, pero con una cultura visual escasa”: Pedro Meyer: Rogelio Villarreal / revista Magis: Pedro Meyer no sólo es uno de los referentes más importantes de la fotografía en México. Es, también, uno de los pioneros de la fotografía digital y la experimentación con las nuevas plataformas. En esta entrevista habla de su trayectoria y de la necesidad de educar a las personas para consumir —y producir, por qué no— imágenes de mejor manera....

Suscríbete gratis a Replicante


FacebooktwitterPinterestBoletínRSS
Asociación Internacional de Publicaciones Culturales
Highslide for Wordpress Plugin