Faustino Díaz, trombonista

Músico mexicano ganador de concurso en Corea del Sur

Jeju es una isla de Corea del Sur, y es además la única provincia autónoma de ese país. Hasta allá tuvo lugar el Octavo Concurso Internacional de Ejecutantes de Metales, a donde fue el mexicano Faustino Díaz para proseguir un sueño que comenzó hace mucho. Y lo logró, pues obtuvo el primer lugar entre más de cuarenta ejecutantes de trombón.

Faustino Díaz. Foto © almomento.mx

Faustino Díaz. Foto © almomento.mx

Su gusto por la música vienen desde su natal Oaxaca: “Mi familia se dedica a la música desde hace 130 años aproximadamente”, dice, “se tiene referencia de que mi tatarabuelo Emilio Díaz (nacido en 1880) era un ejecutante de tuba muy reconocido en las bandas militares de México”.

El agradecimiento a la familia se nota de inmediato, incluso ve a su padre, Rodolfo Díaz, como una de sus dos influencias mayores, la otra es Christian Lindberg, el gran ejecutante sueco de trombón. Y a la pregunta de las diferencias entre la música popular y la de cámara responde tajante: “Yo nací siendo músico de regional, de banda, de gruperas, creo que son caminos que se pueden llevar de la mano siempre y cuando haya la inteligencia de saber separarlos cada uno, sobre todo a la hora de tocar”.

“No hay apoyo porque no importa si tocas bien o mal, es más por influencias, por ejemplo el proceso de selección del sistema de becas que otorga Conaculta es de los más obsoletos del mundo. Yo nunca he tenido una beca de México, las que he tenido han sido de otros países”.

Faustino fue alumno del Conservatorio Nacional de Música y del Conservatorio Rotterdam en Holanda; actualmente vive y estudia en Suiza, se prepara en la maestría en el Conservatorio de Lausanne, ha sentido en carne propia la falta de apoyos institucionales y la necesidad de mejorar la educación musical en la formación de los estudiantes mexicanos. “Leer siempre te abre las puertas de la mente y de todos los sentidos; yo veo que la mayoría de los jóvenes no lee, y siempre ayuda, así como escuchar buena música, leer buenos libros, ir a museos, a la ópera”.

En cuanto a los apoyos gubernamentales su punto de vista toca un aspecto al que se debe prestar atención urgente: “No hay apoyo porque no importa si tocas bien o mal, es más por influencias, por ejemplo el proceso de selección del sistema de becas que otorga Conaculta es de los más obsoletos del mundo. Yo nunca he tenido una beca de México, las que he tenido han sido de otros países”. Además, su viaje a Corea fue costeado por la empresa Antoine Courtois, una marca francesa de trombones que lo patrocina.

“La música no es un camino fácil, la música no es para flojos. Es como un deportista de alto rendimiento, deja de ser rutina el día que ha decidido retirarse”.

El músico, de 31 años de edad, que ha sido trombón principal de las orquestas filarmónicas de la UNAM y de la Ciudad de México, se da tiempo para la reflexión y el consejo, sobre todo para quienes en la música ven su sueño, la recomendación no tiene desperdicio: “La música no es un camino fácil, la música no es para flojos. Es como un deportista de alto rendimiento, deja de ser rutina el día que ha decidido retirarse, así somos los músicos: mientras sigas tocando hay que seguir estudiando”.

Faustino dice con frialdad que este concurso, en el que calificaron musicalidad, técnica y presencia en el escenario, así como el viaje a Corea del Sur, le dejaron “la experiencia de perder el miedo”, y es que ya había concursado hace tres años en Italia, donde llegó a la final, y quedó en cuarto lugar. Está contento. Se despide de la charla porque tiene que ensayar para el concierto de gala de premiación. ®

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Publicado en: Música, Octubre 2013


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