Las esclavas invisibles
En ellos nada era normal, el sexo se parecía más a la violación; la familia, a los victimarios; y el cuerpo, a una tarjeta de salida de un infierno hacia el otro. Todo cruzado por esa fina red de coerciones a la que llaman trata. Centroamericanas migrantes atrapadas en la prostitución, lejos del Norte, y de esa entelequia llamada sueño americano.
Campo algodonero
Caminaba por un campo cubierto de flores de algodón. Hacía un calor intenso y sofocante. Alrededor sólo había desierto, que se extendía más allá de la vista y amenazaba con tragarse el campo. Yo estaba sola y me sentía muy triste. Mi cuerpo entero sudaba lágrimas, que resbalaban y reventaban sobre las flores impolutas, alimentándolas, nutriéndolas… ensuciándolas.
Encontrar a Helena
Prácticamente no oí ruido alguno, ni chirriar de puerta ni tacones agoreros; de pronto, levanté apenas los ojos y encontré que mi campo de visión se componía de la desordenada superficie de mi escritorio y, más allá, un par de piernas estupendas.
Viajes y libros
Sergio Pitol me dijo que los otros estaban instalados en las partes altas, pero que la mayoría no contaba con el permiso de las autoridades. Ningún habitante nos aclaró las razones por las que estos últimos ejemplares se consideraran fuera de la ley. Tampoco fueron capaces de explicarnos los motivos de su proliferación.
La promesa de una vida sin violencia
Apostar por la democracia constitucional es remar contra la corriente. Pero es una apuesta que merece la pena. No es fácil explicarlo a los espíritus que claman respuestas inmediatas porque se trata de un bálsamo que requiere comprensión, convicción y paciencia. Y, sin embargo, sigue siendo la mejor solución si lo que queremos son cosas simples y aparentemente banales como vivir en paz, ser libres, caminar por una plaza sin tanquetas.
Poemas contra el olvido de los días
Poemas pertenecientes al libro del autor El pequeño mecanismo de los acontecimientos, prólogo de Hernán Bravo Varela [México: Almadía, 2012].
Un hombre que piensa con libertad
El Estado nunca confronta voluntariamente la conciencia intelectual o moral de un hombre, sino que se las tiene que ver con su cuerpo, con sus sentidos. No se arma de una sabiduría superior o de honradez, sino que recurre a la fuerza bruta. Yo no nací para ser forzado.
Rakowitz y Beerle
Compartimos un fragmento de Por amor al dólar, crónica sobre un escritor que cruza ilegalmente la frontera de Estados Unidos, ahí la aventura irá degenerando en la pesadilla del sueño americano. J.M. Servín, el autor, es uno de los exponentes del periodismo gonzo en México.
En defensa del pesimismo
Imaginé una lucidez aguda, penetrante, al estilo de Chamfort o Lichtenberg, pero ya adaptada a un nuevo régimen. En resumen, cometí el gran pecado de los pesimistas: tuve expectativas. No conté con un elemento tan drástico como el destiempo. El delirio monotemático de Cioran pertenecía a otra época.
Reto de perros
Aislado en un inmundo cuarto de azotea, Edén sandoval vive entre el tedio cotidiano y los abusos de una casera paranoica. Un día, ante la oportunidad de ganar una apuesta, acepta enfrentar a un peligroso perro de pelea en una arena clandestina. El dispar duelo probará si puede quebrarse la materia de la que está hecho un guerrero del infortunio.
