Gianna y otros poemas

© Jean-Christian Bourcart

I

(gianna)
en las páginas como bang bros naughty america brazzers
gianna michaels se desliza
entre los videos más votados
tacones shorts camiseta
aceite por todo su cuerpo
close up sobre su rostro
cmon baby suck my tits
jalonea su camiseta
los pezones rosados
el movimiento de cadera quema el giro de su cuerpo
se inclina y sus nalgas brincan un dos tres cuatro
oh god its fucking amazing
gira su cuello hacia la cámara
hacia el staff
hacia afuera del texto
donde el poema es una ralentización de interminables actos
y el flujo de glóbulos rojos persiste
crea palabras un rostro
y los labios penetran cierta alteridad que sujeta al espacio
concavidad prismática
espejo intermedio
partitura en la yuxtaposición más compacta: aire acondicionado
entre dos cuerpos donde la cicatriz interviene su más codiciado
dominio: la poesía no es un sistema de espejos giratorios
es más (in)cierta
su teleología negativa, el círculo concéntrico
donde se forma la actividad humana,
tres cámaras,
una computadora,
cinco lámparas,
micrófono,
un asistente con maquillaje toalla lubricante
gianna sonríe para la cámara
abre sus piernas
y deja escapar el clítoris entre sus dedos
y un grito y una constelación de semen sobre su rostro.
(parklife)

los años que se amontonan en la computadora
la apatía de ir al baño a lavarse los dientes
de los reality shows que repiten por la madrugada
promociones en los recibos del banco a doce meses sin intereses
ir al estadio a la cantina a los mejores puteros de la ciudad
en el auto prestado del vecino besar hombres con tetas
mujeres con pito salir al autolavado para despertarse
en el filo de un puesto de tacos dos cervezas en el suelo
la cicatriz de un botellazo afuera del antro esa novia
escupe después del sexo oral los mejores amigos
esperan estrellarse en el muro de contención
la sangre las patrullas los paramédicos lo atropellaron en la avenida
sólo repetía las placas el coche se dio a la fuga nota roja antes del desayuno
niños recortan a bob esponja de la caja de choco krispis
porque nadie quiere ir a la escuela
sólo los curas los futbolistas trabajan los domingos también son para una parrillada
para una película de batman con toda la familia
un refresco una orden de papas fritas donde poco a poco
aparece el ticket del hospital el feliz parto de otro niño saludable

(traficante)
despertarse a media noche con el furor de los disparos
borracho en la maciza y húmeda oscuridad veraniega
con los sicarios heridos en la nueva plaza comercial
y para decir tu nombre bajarme el ziper despacio como
oprimiendo una jeringa
y ver en la pantalla de plasma la oscuridad de tus
pezones
la noche sólo una gota de adrenalina para mis labios
para el calor de tu cuerpo esta descarga eléctrica qué muslos
qué respiración qué sexo agrio y mórbido ahogas

(el acto mecánico de mirar)
el acto mecánico de mirar
la cuadratura que cercena los puntos rojos del láser
es el reflejo que te predispone
sobre el camino del entendimiento
ese charco de aceite enterrado en la córnea
o es la opacidad el mutismo
clave de sombra en mancha corpórea
que al detener la vista
argumenta en morosa dialéctica
la estafeta de humo en los ojos del creyente

si supieras cómo es el rojo
la nave que al encallar esconde su desastre
simetría de la luz entre la sombra
forma concéntrica el malestar la barbarie
azul verdinegro enredándose en las membranas
espera a que venga el estallido la indiferencia
esa otra carne del pensamiento
a restituir el acto pecaminoso de compararte

el acto mecánico de mirar
consiste en desviar los puntos que ves
en la parte superior de los cuerpos
mientras el vértice fija chasquidos de sangre
coágulo porque lleva su nombre de piedra
lugar seco fértil
agua de rocas
manantial de la ventisca
en todas partes / omnipresente / hacia ninguna parte
observa la desesperación ese gran puño de niebla
cómo hierven los tuyos a la intemperie
esa negra comitiva de ceguera en ojos abiertos

II

una vez dijo goethe
(en franca charla con albert caraco)
el azul es la nada
espina abisal en la boca del ahogado
bocanada territorio transparencia
el tránsito de la luz
hacia los negros árboles de la página
presenta el sonoro cuerpo del detalle
obligada relación de padres e hijos
genealogía porque llevas entre los dientes
el eco podrido de tus antepasados

del eco a la mirada hay un solo trazo
la premeditación del cuchillo —si quieres albert—
por debajo de la tráquea
o por encima de la obligada respiración
en los cortes sintácticos del objeto
experimenta el doble filo de la mirada
el eco de la imagen ha muerto tú lo sabes
no fue el estallido ni la rota marea de los cuerpos
disección elástica en la comisura del sexo
fluidos que son esa roja cuadratura
lugar muerto para no decirnos nunca
en el acto impune de mirar lentamente ®

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Publicado en: Poesía, Septiembre 2012

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