IDEOLOGÍA Y REALIDAD

Defensores de DDHH, periodistas de luxe y WikiLeaks

La ideología va por un lado y la terca realidad se empeña en caminar por el lado contrario. Aquí unos cuantos ejemplos proporcionados generosamente por la realidad inmediata.

Ebrard

Según la ideología, privatizar es malo porque es algo que ordenan Los Malos del Banco Mundial con sus “políticas neoliberales”, por lo que gobiernos de Los Buenos nunca deberían hacerlo. Según la realidad, en Cuba, con todo y el “Socialismo o Muerte”, la economía va adquiriendo progresivamente rasgos de libre mercado y se van implementando políticas públicas de privatización.

Según la ideología, El Ponchis es el resultado de “las políticas neoliberales”, como todo lo malo (incluidos los terremotos), puesto que éstas causan pobreza, descomponen el tejido social, hacen que el Estado no invierta en la gente y crean a millones de “NiNis”. Según la realidad, en países que no se gobiernan con “políticas neoliberales” hay casos iguales o peores al de El Ponchis, como el Poderosinho, con todo y ocho años de un presidente de Los Buenos.

Según la ideología los gobiernos de La Izquierda son buenos. Un gobierno de Los Buenos previene el delito con cultura y deporte; y combate a la criminalidad con educación y más y más y más cultura para que todos los jóvenes sean ingenieros, campeones olímpicos o bailarines de ballet.

Según la ideología los gobiernos de La Izquierda son buenos. Un gobierno de Los Buenos previene el delito con cultura y deporte; y combate a la criminalidad con educación y más y más y más cultura para que todos los jóvenes sean ingenieros, campeones olímpicos o bailarines de ballet. Según la realidad el gobierno de Brasil combate militarmente a los delincuentes en sus barrios a los pobres entre los pobres y no con casas de la cultura. No detiene a los criminales de cuello blanco, sino que va contra los jóvenes que en ocho años de gobierno de Los Buenos no tuvieron esas oportunidades de hacerse poetas, intelectuales o líderes de ONG.

Según la ideología, Marcelo Ebrard es un alcalde muy progre; según la realidad es otro gober piadoso, puesto que gastó más de 70 millones de pesos para el culto guadalupano. No para restauración o conservación de patrimonio histórico y cultural, no. Para culto. No para garantizar el derecho a la libertad religiosa, no. Para culto. No para fomento al turismo religioso, no. Para culto.

Según la ideología, la Patria no se vende, se defiende. Según la realidad, el Gobierno del Distrito Federal privatiza el suelo y el subsuelo de la Patria “concesionándolo” a oligarcas extranjeros para que se lleven 44 mil de millones de pesos en los próximos años con la construcción de una “supervía” con el cobro de peaje en perjuicio de los pobres y a costa del deterioro del ambiente. Y nadie… de Los Buenos… hace nada.

Carmen Aristegui

Según la ideología, Los Buenos son sólo y siempre Los Buenos. Emilio Álvarez Icaza,
entrevistado     
en el noticiero mainstream del país, el de Aristegui, objetó los bonos extraordinarios, por desempeño en la CNDH, especialmente el del presidente de este organismo autónomo, “además de los altos sueldos” y “el estado de excepción que tiene la burocracia mexicana”. La realidad es que él fue funcionario público del más alto nivel durante doce años, es decir, que fue parte y jefe dentro de ese estado de excepción. ¿Alguna vez renunció a alguna de sus prestaciones, además de su alto sueldo? No. Desde una perspectiva democrática, de compromiso con la justicia social, de convicción por la austeridad republicana, ir a dizque representar a un organismo ¡local!, no nacional, a Ginebra, para reunirse allá con funcionarios mexicanos, ¡con diputadas! es una sinvergüenzada. Véase si no, un solo ejemplo. Compitió por ser presidente de la CNDH y de haber recibido la mayoría de los votos necesarios para haber ganado, él habría sido quien cobrara ese jugoso bono que le molesta que reciba quien le ganó. ¿Habría renunciado a ese bono y a cualquiera otra prestación? No. Y puedo asegurar que no a partir de datos: pues del Instituto Federal Electoral, organismo en el que contiende para ser consejero, recibió 382 mil pesos como “asesor externo” adjudicados directamente para hacer un “diagnóstico externo” de educación en un plazo de tres semanas, como si los pobrecitos consejeros del IFE no tuvieran asesores en la nómina y no hubiera enemil diagnósticos. Y otros 42 mil 500 pesos para una ponencia en un foro. ¿Es mucho o poco dinero? El CIDE, institución que él cita para fundamentar sus comentarios en la entrevista, cobra entre 700 mil y un millón de pesos por impartir un diplomado con una docena de miembros del Sistema Nacional Investigadores y dos millones por una consultoría en la que participan al menos siete especialistas. El punto es: don Emilio se beneficia de dispendio en el gasto público cuando no es funcionario.

Según la ideología, WikiLeaks causó un 11/9 informativo. Según la realidad, ninguna relación diplomática se ha modificado ni puesto en riesgo.

Según la ideología, Carmen Aristegui es una muy buena periodista, la mejor de todas. Según la realidad, es una entrevistadora que da pases a gol a sus cuates, como Emilio Álvarez (ni modo que le preguntara: “¿En tantos años que fuiste funcionario público no tuviste privilegios que fuesen injustos desde una perspectiva de justicia social, de rendición de cuentas, de evaluación del desempeño? ¿No tuviste caja chica?), y en campaña contra Peña Nieto, pues, según ella, alguien dijo o hubo versiones de que cambiaron el día y la hora de la final de futbol para que su boda tuviera toda la atención de los medios. Cualquier rumor o sospecha sobre Peña Nieto o Televisa tiene cabida, pero nunca poner en duda la congruencia o el estatuto de autoridades morales de los cuates, Los Buenos, sea Emilio Álvarez o Jorge Alcocer. Ya lo decía Zabludovsky, que la amistad tiene prioridad sobre la verdad.

Según la ideología, WikiLeaks causó un 11/9 informativo. Según la realidad, ninguna relación diplomática se ha modificado ni puesto en riesgo. No se confirmó que los extraterrestres estén entre nosotros ni que ordenaron robarle la elección al Peje ni que la CIA mató a Colosio ni que nos manipulan con mensajes subliminales o drogas en el agua. El Imperio sigue ahí. El mundo no es mejor ni peor.

Según la ideología, Assange es un héroe. No es un violín, sino un perseguido político de El Imperio y El Sistema. Según la realidad, el mayor violador al derecho a la información en el mundo es el gobierno chino, censor de las noticias sobre el premio Nobel de la Paz. Al respecto ninguno de Los Buenos ha dedicado un solo tuit de protesta. ®

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Publicado en: Diciembre 2010, Letras libertinas

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  • Héctor Villarreal, ¿cómo te atreves a pedir argumentos, si tú no ofreces ninguno?

  • Aportela

    ahhh bendita la posmodernidaaaaaaaaa
    donde cualquier compendio de ejemplos concretos y con un contexto muy específico sirven para sustentar teorías generales antitodo y ser consideradas verdadera perspectiva crítica.

  • Beto

    Ideología: un ajaspajas que con delirios de grandeza y algun patrocinio interesado de algún contertulio ultraderechista disfrazado de demócrata, se dedica a criticar a, por ejemplo, Carmen Aristégui, con la metáfora barata, pero intelectualmente comprensible de asistenta de goles a un Ombudsman que ciertamente no es de una trayectoria intachable.

    Realidad: los hechos, que son lo que tanto busca el dicho ajaspajas (puedes ir por el diccionario mi querido Héctor), nos marcan que una vez más la caverna mediática triunfa, sobre la libertad de expresión a expensas de…!Carmen Aristegui¡

    Una vuelta de tuerca más a los innegables hechos que añora nuestro afamado escribano; la verdad es hija del tiempo. Pero el criterio no tiene una necesaria relación con ninguno de estos dos factores. Y eso mi querido Héctor, es un hecho. A reserva de que puedas opinar lo contrario y que puedas dibujar la frontera entre ideología y realidad que tanto te gusta pontificar y defender, en el caso que esta ahora en los medios de comunicación tradicionales.

    Un cordial saludo.

  • Reitero: si tienen argumentos o datos sujetos a interpretación, los discutimos. Si sólo tienen descalificaciones, lloriqueos o delirios respecto a mí, no tengo más qué decir.

  • Jorge: gracias.

  • Qué intenso. Sigue con tus lamentos y delirios de contrainformaciones y cafés. Cordial saludo

  • Beto

    Primando la forma y desvirtuando el contenido. Defiendo tu escrito a través de los criterios formales ya nos regalas el primer eslabón de la cadenita que rompe la línea de la coherencia.

    Si pensamos inocentemente que tu panismo es crítico con los “Nini”, con la gestión de Ebrard o con la misma figura de Álvarez Icaza, entonces tu columna tendría que tener un título que no mencionara a la ideología como un sustantivo, sino como tu propia reflexión acerca de la buena o mala ideología. Es lamentable que desdeñes con un simple y “¿que con eso?” una reflexión de lo que la mentalidad, más que la ideología representa en una modernidad tan fragmentada como la que vivimos. Si eres reacio a asumir la profundidad histórica que los sujetos antes mencionados aportan a nuestro bagaje cultural como herramienta de comprensión, supongo que estas en sintonía con la visión histórica de la gente que tiene secuestrada la educación en este país. Asi que te felicito por ser un excelso representante del presentismo voluntarioso que impera en la derecha mexicana.

    No se donde des clases de “Mundo Contemporáneo” y me apiado de tus alumnos al tener un profesor tan unidimensional en sus reflexiones. Por lo visto la “contrainformación” lo percibes como una cosa de cafés y de afrenta a tu grandísima y dilatada trayectoria en la academia. En cualquier caso, me gustó mucho tu sublimación, consecuencia de tu propia vanidad herida, de contrainformación como concepto a café como un lugar difuso.

    Supongo por que en tu mundo contemporáneo el internet es el púlpito para predicar tu doctrina formalista y locuaz, pero eso sí muy en sintonía con la realidad de la cual solo conoces lo que la intelectualidad orgánica te muestra.

    Un cordial saludo.

  • Jorge García

    Coincidimos en las visiones. Agrego:

    Proceso se supone que es el semanario crítico del país por excelencia, pero una somera leída arrojará que siempre trae golpes a los mismos, muchas veces de dudosa calidad como los señalamientos del “señor X” que realiza Anabel Hernández, o las crónicas que enaltecen al narco de Patricia Dávila o Marcela Turatti (como aborda en un artículo Marco Levario Turcott en Etcétera), sin olvidar el periodismo “sin concesiones” que realiza la revista, que raro que el único que recibe concesión es AMLO.

    Cuando mando su carta dirigida a Rafael Rodríguez Castañeda, este le contestó que ellos eran “libres”, y desde ese número de 2009 no han tocado al macuspano ni con el pétalo de una rosa. A mi no se me olvida que Julio Scherer jr. fue el abogado de AMLO en el desafuero, que algunos de sus periodistas como Jenaro Villamil fueron servidores públicos de Rosario Robles y luego se quieran hacer por periodistas “libres”, cuando son facciosos.

    Tan siquiera el órgano salinista por excelencia “La Razón”, es abiertamente salinista (con Rubén Cortés, Otto Granados, Pablo Hiriart) y reproduce los libros de Salinas en su web.

    En fin, ideologías, cada quien que se quede con la suya.

  • Hola Beto:
    Esto no es un artículo. Es un texto clasificado como columna. Estudia la diferencia entre géneros periodísticos para que conozcas las características de cada cuál. Tal vez si lo supieras tu comentario maniquéo hubiera sido interesante o rescatable.
    Respeto a tu pregunta: No pienso que “un Voltaire” desmerezca ni Gandhi. ¿Y qué con eso? ¿Qué tiene que ver con lo que digo de “NiNis”, Ebrard o Álvarez Icaza? Asumo que para escribir lo que escribes, incoherente, alguna relación les hallas entre sí.
    Te recomiendo que hagas comentarios sensatos, y no como los que expresan tus vácuos juicios de valor.
    No sé qué sean páginas de contrainformación. No conozco esos cafés -que tan bien conoces tú, con todas tus agallas- ni son los rumbos de la ciudad por donde estoy o paso.
    Saludo.

  • Beto

    Hola Héctor Villareal,

    Tu artículo podría haber resultado interesante e incluso hasta rescatable si no hubieras denotado un maniqueísmo extremo con respecto a lo que llamas teoría y realidad. Te pregunto de manera sincera si piensas que el hecho de que un Voltaire por la simple razón de ser ni más ni menos que un intelectual orgánico en pleno siglo de la Ilustración desmerece el legado intelectual que en gran medida a configurado la conciencia crítica de Occidente. O pongamos el caso de Mahatma Ghandi, que siendo un hijo privilegiado del sistema colonial inglés tuvo una influencia decisiva en la independencia de la India y de paso, convertirse en uno de los referentes más sólidos de la cultura democrática-pacifista alrededor del mundo.

    Asumo que para escribir lo que escribes, tienes que ser un ejemplo límpido de coherencia y congruencia en tu cotidianidad, tanto teórica como práctica.

    En cualquier caso, mi recomendación es que leas más libros y te dediques menos a leer reseñas; que dejes de ver únicamente páginas de contrainformación y tengas un poco de sensatez para emitir juicios de valor tan vacuos como tu espíritu crítico. Que tengas las agallas prácticas para discernir, con tu propio razonamiento y no en base a ser una esponja de ideas nacido en los cafés pseudo-intelectuales de la Condechi.

    Un saludo.

  • Grcias por sus comentarios. Los aprecio.

  • Jonathan

    “Subditos”, error de dedo

  • Jonathan

    Siempre que algo o alguien critica la pseudo izquierda latina es atacado. ¿De donde sacan que Carmen Aristegui sea una gran periodista? No pongo en duda su acervo cultural o su inteligencia, pero ciertamente, alguien que tiene un monton de sublitos (como un servidor hace algunos meses) haciendo lo que ella ordena, no es periodista…
    Pero bueno, a ella “le importa la gente” y se nota en su despilfarro de dinero, tiempo y esfuerzo en ayudar a los pobres, en defender la justicia social (Cuando se trata de legionarios de cristo o priistas, !claro¡)
    La ideología podrá ser muchas cosas, lo triste es que casi nunca somos congruentes con nuestra ideología.
    Lo que si da hueva son los comentarios narcisistas de los caza brujas.

  • Román M

    La ideología tiene un aura mística por influencias Marxianas: es una prótesis de la conciencia. Entonces, la capacidad de percibir la realidad (conciencia) está maiceada, y es el Gran Deber denunciar este sesgo.

    La idea de la ideología es simple: detrás de todo pensamiento o elaboración conceptual hay un interés. Ergo, todo pensamiento o elaboración conceptual está (o debe estar) en función de denunciar o defender ese interés.

    Esto provoca dos cosas: primero, la batalla de las ideas ya no se trata de certeza o exactitud, se trata de fuerza, de quién impone su interés aunque eso signifique ignorar evidencia que contradiga la tesis que se sostiene; “La autocrítica debilita” ilustra bien este hecho.

    Segundo, toda ágora (en toda discusión) es la oportunidad de equilibrar fuerzas. Ejemplo son los comentarios al texto, donde se pretende iluminar, criticar, no la idea sino sus implicaciones: le tiras a este tipo porque le vas al otro bando.

    Todo se basa en el supuesto Marxiano de una realidad inaccesible, superior, a la cual debemos aspirar para encontrar salvación. Catolicismo anticapitalista.

    “Sistema de ideas”, define Wikipedia a la ideología, pero eso es secundario: la ideología es un método para elaborar creencias que sirvan de atajo a la realidad creando visiones generales.

    No existía una Ideología Alemana antes de Marx: elaboró una co-herencia entre hechos, al mismo tiempo que les dio características fijas y petrificó una serie de relaciones que pudieron darse por mera coyuntura. Creó entidades fijas.

    La ideología es pensamiento mágico. No hay un gran interés que anule a la conciencia, sino un interés de la conciencia por anularse: no ver la incongruencia de sus propios actos. Basta leer De los libros al poder, de Gabriel Zaid para ver la relación entre profesar una ideología y encontrar justificación moral en los propios actos.

    La ideología Izquierda-Aristegui-A-Huevo, reafirma prejuicios. Es el pensamiento mágico que ya ha fijado su mirada en los enemigos evidentes, héroes y víctimas.

  • Cuando tengan argumentos o datos los discutimos. Mientras sólo tengan descalificaciones o insultos no tengo más qué responderles. Échenle ganas.

  • El comentario de Carmen es sólitamente simple (no insólito), sin fundamento, mal informado y sin documentos que avalen sus calificativos. Da hueva la impotente crítica que me hace y sus estériles argumentos la presentan transparentemente como inexperta en temas de política.

  • El comentario de “Ruin” es absolutamente burdo e intrascendente, maniqueo, incongruente e ignorante. Revela su limitada capacidad de reflexión. Simplemente despotrica, no se dirige a ningún lado. No llega ni a aventar datos inconexos para justificar su visión cliché. Es el prototipo del estereotipo que algunos medios han creado.

  • Carmen

    Por artículos tan insolitamente simples como éste creo que muchos dejaremos de leer la revista. ¿Vale la pena perder nuestro valioso tiempo en textos sin fundamentos académicos, mal informados y sin documentos que avalen los calificativos del Sr. Héctor Villareal?.

    La verdad, da hueva su impotente crítica hacia la periodista Carmen Aristegui y la esterilidad en sus argumentos contra AMLO, Marcelo Ebrard y Assange lo desenmascaran como un inexperto en temas de política.

  • Coincido en los calificativos de “burdo e intrascendente” para este texto. Es como leer a Monsi en el otro bando.

  • Ruin Oropeza del Villar

    Replicante es una excelente revista y muy a pesar de mis diferencias ideológicas con la línea editorial, sin embargo en estos constantes ataques ideológicos, que sin duda son validos y enriquecen la discusión, en ocasiones caen en escritos absolutamente burdos e intrascendentes como este. El presente artículo peca de maniqueo y es víctima de la misma carencia de quienes critica, intenta entre líneas hacer una representación de lo que a su consideración es la izquierda y quiere exhibir su aparente incongruencia, ¿ignorancia? Una retrato que se excede en su forma de generalizar, sé que no lo hace explicito, pero vamos, que ninguno de los lectores (creó) de Replicante y quienes laboran dentro de la revista, sea tan limitada su capacidad de reflexión. Y es que el autor tiene muy fuertemente arraigado una visión paródica de quienes se pudieran considerar de izquierda, como Chairos y Hippies mediocres que no hacen más que reclamar a lo güey, sin duda los hay, pero me parece muy pobre la forma en la que simplemente despotrica sin el mayor objetivo, el texto no se dirige hacia ningún lado, es solo el hecho de aventar datos inconexos para autojustificar su visión cliché del mundo. La ideología dice, en la izquierda todos pejistas chairos o ignorantes con machetes, pero en la realidad la categoría de la izquierda es extremadamente amplia y diversa y muy lejana del estereotipo mexicano que algunos medios de comunicación a creado.

  • Gustavo

    Excelente. Verdaderamente excelente.