Juanga

Espectáculo y catarsis

Junto con Agustín Lara y José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel integra la trilogía mexicana más destacada de compositores/intérpretes que han modulado la vida musical del pueblo mexicano desde 1930 hasta la fecha.

Juan Gabriel. Foto © Yahoo News.

Juan Gabriel. Foto © Yahoo News.

Se fue el Divo de Juárez, y casi el país entero se encuentra conmocionado. Su óbito fue totalmente inesperado a pesar de que eran conocidas sus dolencias: obesidad, hipertensión, glucosa y colesterol altos. Hace poco más de un año, tras una neumonía, estuvo clínicamente muerto por algunos minutos en un hospital de Las Vegas.

Juan Gabriel le puso música y letra a la educación sentimental de generaciones de mexicanos en los últimos cuarenta y cinco años.

Los datos biográficos del fallecido han sido repetidos hasta la saciedad. Alberto Aguilera Valadez fue el último de diez vástagos de un empobrecido matrimonio campesino de Parácuaro, Michoacán. Recién nacido su padre perdió la razón y terminó sus días en el manicomio de La Castañeda. Su madre tuvo que emigrar a Ciudad Juárez para trabajar de empleada doméstica. A los cinco años lo ingresaron a un orfanatorio donde recibió su única educación formal, cinco años de primaria, y los primeros rudimentos musicales cuando un profesor le enseñó a tocar guitarra. Se escapó del orfanato a los trece años y después de peripecias varias terminó a los dieciocho recluido en Lecumberri tras una acusación de robo supuestamente falsa.

En el Palacio Negro conoció a la cantante Enriqueta Jiménez, “la Prieta Linda”, quien abogó por él para que revisaran su caso, y tras conseguir su libertad fue presentado con directivos de la disquera RCA. Ahí conoció a su Pigmalión, Eduardo Magallanes, productor, director musical y arreglista de gran parte de su trayectoria artística, quien en 1971 produjo su primer LP, El alma joven, y el resto es historia.

Junto con Agustín Lara y José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel integra la trilogía mexicana más destacada de compositores/intérpretes que han modulado la vida musical del pueblo mexicano desde 1930 hasta la fecha. Curiosamente comparte con ellos las tres edades de oro de los medios de comunicación nacionales: Lara, la edad de oro de la radio; José Alfredo, la edad de oro del cine, y Juan Gabriel, la edad de oro de la televisión.

Se le ha achacado al michoacano la dependencia que tuvo del impulso que le dio la TV. Cabe señalar que el Divo de Juárez hizo un muy inteligente uso de la pantalla catódica, dosificando sus apariciones y aprovechando el auge y dominio que Televisa tuvo en la televisión iberoamericana desde su fundación en 1973 y durante el siguiente cuarto de siglo. Centenas de cantantes han sido creados y promovidos por Televisa ¿y dónde están? Ellos pasaron y Juan Gabriel permanece.

Igualmente comparte con Lara y José Alfredo la carencia de estudios musicales académicos. Ninguno de los tres leía una partitura. Con todo y eso el espectro musical del fallecido abarca desde el pop más edulcorado hasta la canción ranchera, pasando por la balada, la rumba flamenca, el bolero, mariachi, banda, sones, huapango, norteño, salsa y música disco. Su última incursión fue el rock, donde destrozó la poética letra de “Have you ever seen the rain” de John Fogerty, líder de los Creedence Clearwater Revival.

Sus estructuras musicales y sus letras eran, en su mayoría, sencillas y elementales pero supo llegarle a la sensibilidad de la mitad del continente americano, no se diga México, donde un importante porcentaje de la población literalmente lo está llorando.

Comparte con Lara y José Alfredo la carencia de estudios musicales académicos. Ninguno de los tres leía una partitura. Con todo y eso el espectro musical del fallecido abarca desde el pop más edulcorado hasta la canción ranchera, pasando por la balada, la rumba flamenca, el bolero, mariachi, banda, sones, huapango, norteño, salsa y música disco.

Menos conocida es su faceta de filántropo. Poco a poco se han ido develando sus continuas acciones de apoyo a instituciones de menores desvalidos.

Su orientación sexual evidente desde su primera aparición pública no fue obstáculo para que su popularidad fuera instantánea. Incluso fue más allá y sus conciertos se llegaron a convertir en carnavalescas fiestas dionisiacas que disolvían la delgada chapa que cubre al celebérrimo machismo mexicano. Sus espectáculos eran una especie de catarsis donde multitudes de peludos y alcoholizados machos mexicanos se desmecataban y por unas horas sacaban a relucir sin rubor sus reprimidas pulsiones homosexuales para jotear de lo lindo y a grito pelado.

Era célebre por el educado trato con el que interactuaba con cualquier persona que se le acercara del nivel que fuera, desde conserjes hasta potentados, pasando por los molestos periodistas. A todo mundo le hablaba de usted. Y eso que sólo llegó hasta quinto de primaria. Qué diferencia con la patanería endémica de casi cualquier artista con algunas temporadas en televisión y más de tres discos.

Sus espectáculos eran una especie de catarsis donde multitudes de peludos y alcoholizados machos mexicanos se desmecataban y por unas horas sacaban a relucir sin rubor sus reprimidas pulsiones homosexuales para jotear de lo lindo y a grito pelado.

Tuvo la cortesía de morirse el mismo día en que finalizaba la serie de trece capítulos basada en su vida, producida por Disney.

Es el artista mexicano con más discos vendidos, 150 millones (y el disco más vendido, Recuerdos II, 8 millones); con más canciones registradas, mil ochocientas; con más asistentes a sus conciertos; más de mil discos de oro, platino y multiplatino con sus sesenta y siete grabaciones. Habrá Juan Gabriel para rato, pues dejó proyectos inconclusos con más de sesenta melodías ya grabadas.

Se supo morir a tiempo, cuando ya era muy evidente su decadencia física y artística. Pero con creces le regresaba al público cada peso o dólar que pagaba. En su último concierto fue acompañado por más de setenta artistas entre ejecutantes, mariachis, cantantes y bailarinas con los sistemas de sonido y luces de última generación.

Se fue Juanga y toda una época se despide con él. Ahora sí terminó el siglo XX mexicano. Deja la estafeta muy alta… ¿quién será el compositor/intérprete de la edad de oro de la web de este país? ®

Publicado en: Música

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