Resonante 53, Fantasías del lunfardo
Resonante 53 se metió en los espacios socialmente periféricos, con el lunfardo, el compadrito y su tango carcelario. Con el parroquiano de los bares que nunca duermen y su cumbia. Raúl Silva entrega los testimonios de tres mujeres indígenas prisioneras. Música de 34 puñaladas, Los mirlos y Los destellos.
Resonante 52, con el corazón en Japón
Resonante 52 se enlaza en Tokio con dos jóvenes periodistas que en esta edición de Replicante ofrecen una mirada y una actitud solidarias con los niños afectados por el tsunami que arrasó varias regiones de Japón en marzo. Entrevista con Tomas Cookman. Música etíope, estadounidense y fronteriza.
La cárcel: vigilar y castigar
En la reciente edición de Replicante la revista cultural digital trata un tema especialmente delicado: la privación de la libertad, no siempre de los culpables de algún delito, pues numerosos estudios y testimonios muestran que una gran parte de los presos en cárceles del mundo son inocentes. Analistas, periodistas y escritores mexicanos y extranjeros abordan desde distintas perspectivas el fenómeno del universo carcelario y las razones de por qué las prisiones reproducen un modelo punitivo y no reformativo.
Lo carcelario
A continuación presentamos un fragmento de Vigilar y castigar, una de las obras cumbres del pensador francés y la filosofía moderna. Además de rastrear el origen de las cárceles y el sistema penal, en este libro también se pueden encontrar reflexiones canónicas sobre el castigo, el panoptismo y la vigilancia.
La cárcel sigue igual
La prisión no impide que los actos antisociales se produzcan; por el contrario, aumenta su número. No mejora a los que van a parar a ella. Refórmesela tanto como se quiera, siempre será una privación de libertad, un medio ficticio como el convento, que torna al prisionero cada vez menos propio para la vida en sociedad. No consigue lo que se propone. Mancha a la sociedad. Debe desaparecer” —palabras de Kropotkin, 1887.
Estar preso en Dinamarca
La idea de que las cárceles de los países ricos pueden ser mucho más cómodas que las del resto del orbe no es vana. En efecto, una cárcel de máxima seguridad enclavada en una de las diez ciudades más importantes de Dinamarca ofrece a sus internos privilegios como tener una habitación individual, baños limpios, minisúper y sillones reclinables para ver la televisión. Aunque esto no asegura que los presos sean mucho más civilizados que sus símiles tercermundistas.
Procesión a la cárcel de Chapala
El primero de enero de 2011 no hubo transporte a la cárcel de Chapala, y los pocos taxis cobraron el doble para acercar a los familiares de los presos. Tras revisiones humillantes, malos tratos y muchas compuertas, las familias se reúnen por un rato con sus hombres privados de la libertad.
Do you want to be famous?
Existen diversas vías rápidas para llegar a la fama, la censura y la muerte suelen ayudar, pero pasar unos días en la cárcel puede conseguirte los titulares de la prensa rosa mundial. La evidencia es incontrovertible.
Vigilar y castigar
En 2005 la colonia penitenciaria de las Islas Marías cumplía un siglo de existencia. Con bombo y platillo la Secretaría de Seguridad Pública celebró ese aniversario ambivalente. Vigilar y castigar, de Michel Foucault, es de una vigencia incontestable.
La cadena perpetua
La condena de privación de la libertad de por vida o cadena perpetua, dictada como culminación de un procedimiento abreviado, es incompatible con el fondo de este procedimiento que busca la economía procesal, pero incluye, como un incentivo para el imputado que acepte su participación y culpabilidad en el hecho delictuoso que se le imputa, una rebaja en la penalidad que le correspondería de ser juzgado mediante un procedimiento ordinario.
