Literatura

La vida en el multifamiliar

Quien ha planeado esta unidad ha tenido la gentileza de ubicar un centro comercial, una cancha multiusos, un templo y un solar para que se instale una feria o a veces un circo. Para algunos, vivir aquí es sólo una condena temporal en espera de mejores ingresos; para otros, la resignación tiene el rostro de una esperanza envuelta en decepción.

Avatares del teatro mexicano

teatro

Una de las ventajas obvias de pergeñar una obra colectiva es la variedad, aunque un inconveniente casi insalvable son las repeticiones, las cuales bien pueden verse como coincidencias o simple enarbolamiento de lugares comunes.

Los vacíos entre las estrellas

Carina Nebula

Los vacíos entre las estrellas No son sino estrellas Todavía más lejanas

Se desvanece

Fotografía de Francesca Woodman.

Se desvanece. Se desvanece el pasado, mientras que el presente se deshace y el futuro se vuelve borroso.

Metralla

Hitler's limo

En 1938 Hitler paseaba por Berlín en su limusina saludando a todos los presentes. Entre ellos a mi abuelo René, de seis años.

La memoria del paladar

Alvaro Cunqueiro

Aunque contenida bajo su prosa templada, la emoción, casi lujuria, por el bien comer se hace presente no obstante ese “aire sacro” que presume, en algún momento, todo lo relacionado con la comida y el vino.

Lo que sobra de Lorenz

Maradentro

“¡Barra de esquivos, carros falcados!”, rezongó el protagonista pillando a Bucket. “¡Remeros ciegos, niñas en kimono!”, bregaba a sus tripulantes en tono simplón, pero éste no era Bombeck. El Bombeck que Élmer conoce y saborea, al que se afiliaría en un chasquido, pájaro furtivo que le fascina y frecuentemente también le desconcierta, faltaba.

El mago de Zapotlán

Juan José Arreola.

La Feria, esa artesanía mexicana elaborada por Juan José Arreola con piedras de los cerros y caminos de Zapotlán el Grande, cumple en este 2013 cincuenta años de su edición. Trasmutemos el oro de estas bodas: que sean de agua lacustre.

El gran Omó Saché

Gordo

El Gran Omó Saché lo puso en el centro. Me dijo: “Tú sólo seguirás instrucciones. Quédate tranquilo frente a mí”. Entonces tomó el bastón y empezó a golpear con él la tierra de manera rítmica, acompañando sus movimientos con un cántico en yoruba, el idioma de sus lejanos ancestros africanos.

El pintor ciego

Pencil-Drawing

Me contó lo que sentía cuando dibujaba. Consideraba que la pérdida de uno de los sentidos podía constituirse en una ventaja. Amaba el olor del papel, la rugosa textura de su superficie; decía que podía oír el sonido del grafito deslizándose y sentir la imperceptible resistencia que oponía la granulosidad a la mina finísima que usaba para dibujar.

Asociación Internacional de Publicaciones Culturales
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