Mínimas sudacas

Así soy

Lo pasado pasado. Ilustración de Alejandro Cervera, "Cebolla".

Hasta gustoso le daría bofetaditas cortas cuando BC se pone a llorar, pero no puede por razones obvias… Y sobre todo porque no tiene otra chamba para mandar a BC a freír churros a Aldo Bonzi. Así que como el mexicano sabe que no vive en un mundo justo y tampoco puede manejar la situación, soporta metido para adentro.

Habemus pelopincho

¡Pelopincho...! Ilustración de Alejandro Cervera, "Cebolla".

Pagaron y cargaron en un remise una caja rectangular que contenía una lona con dibujitos de símil azulejos celestes y azules, caños machos y hembras, esquineros, soportes, tornillos y tuercas. Todo eso bajo la leyenda seductora de Disfrutala en pocos minutos”, contendría 2,800 litros de agua. Todo marca “Pelopincho”.

El lado oscuro de Bayote

Pakal nazi. © Alejandro Cervera "Cebolla".

Pero qué pasa, reírse está mal. Somos los reyes del humor políticamente incorrecto, toda la vida nos llenamos la boca diciendo: “Negro de mierda, puto de mierda, judío de mierda, político ladrón de mierda”, pero ahora no. O por lo menos no de la boca para afuera.

Las ruinas circulares de Bayote

"Nadie lo vio desembarcar...". © Alejandro Cervera, "Cebolla".

Bayote sacaba un lápiz enorme, de color negro pero que dibujaba en tonalidades infinitas. Los primeros trazos le salieron como palotes pero no se deprimió. Insistió y dibujó una teta gigante, detrás estaba su madre joven balanceádose en una hamaca y después aparecía él, de bebé, prendido a la mama.

El Santo Niño de Atocha de Bayote

El Santo Niño Escobar... © Cebolla.

Los días pasaron —fríos, con piquetes y discursos desmesurados y bipolares de la presidenta argentina— y Bayote seguía en lenta transformación. A pesar del frío, comenzó a vestir camisas holgadas sin abrigo encima y cambió el mate por los jugos de frutas naturales, el aguardiente y el café.

Nacionales, divinas y populares

La pin up del choripán. Ilustración de Cebolla.

Hace más de seis años que el yucateco vive en Argentina y lo comprueba día a día: existe un crisol de razas que hace que las féminas puedan ser morenas de ojos claros, rubias de ojos negrísimos; altas, flaquísimas y con un culo grande; gordas hermosas y con cintura de avispa…

Drama King

Bayote en silla de ruedas. © Cebolla.

El mexicano no tiene empacho en sacar del clóset toda su faceta histriónica. Poco le importa gritar, darse golpes de pecho y llorar si hace falta. En definitiva se tira al vacío de cabeza a las emociones más profundas, ya sea por temas personales, laborales, políticos o religiosos.

Los misterios de la piñata

La piñata. Alejandro Cervera "Bayote"

El misterio gozoso de la piñata se mezcló con el luminoso. De repente sus manos comenzaron a darle forma a una artesanía tan ajena a la tierra sudaca pero tan propia a la vez. Bayote se había llenado de luz.

Hombre al agua

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Bayote llegó al lugar. Pagó treinta pesos. Le entregaron una estaca y una masa y lo mandaron al centro de una cancha de fútbol. Y ahí marchó el yucateco, bajo un sol que partía la tierra. Y él, muy iluso, pensó que nunca iba a sentir tanto calor como en su blanca Mérida.

Reminiscencias de un nacimiento kitsch

Virgen sexy © Alejandro Cervera

Para el yucateco los ritos son necesarios. Sin embargo, desde que vive en Argentina cada vez que se arma en su hogar el arbolito de navidad, Bayote arquea las cejas, frunce la boca como haciendo puchero, siente que se le forma un bolo de angustia en la garganta y todo se detiene para quedarse hundido en la nostalgia más primaria.

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