MUERA MÉXICO

Hacia la disolución del pacto federal

La salvación de México no reside en la demagógica propuesta del caudillo, sino, paradójicamente, en el desmembramiento de su territorio. El autor expone razones difícilmente refutables.

I

En algunos países la transición a la democracia implicó, de inmediato, la desintegración de los países y la creación, en su lugar, de varios Estados nacionales. Los ejemplos más claros son Checoslovaquia y Yugoslavia. Rusia es sólo uno de los quince países que hasta 1991 formaron la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. El caso contrario es el de la República Democrática Alemana, en el que su democratización la condujo a un proceso de reunificación con la Federal.

II

El principal problema de la mayoría de los mexicanos es México. La transición a la democracia no ha implicado la desintegración de un pacto federal que en vez de favorecer la prosperidad de las regiones, perjudica o impide su desarrollo. No hace falta una nueva constitución ni un nuevo pacto, sino deshacer el que mantiene unido a la fuerza lo que requiere un divorcio por bienes separados.

III

México fue creado, según su independencia iturbidista, para hacer un imperio. Lo absurdo es que entonces un imperio era el que tenía colonias o contaba con ejércitos capaces de derrotar a países vecinos para expandir su territorio o cobrar sus riquezas. Pero el imperio mexicano nació pobre, sin infraestructura para serlo. Entonces implicó hacer de sus regiones colonias del Centro; desarrollar la capital a costa del tributo de las provincias nacionales. Y así hasta la fecha, salvo por los recursos que ahora se redistribuyen por el Ramo 33 del Presupuesto de Egresos de la Federación y otros mecanismos más o menos compensatorios de la tributación. Lo peor es que el Centro tampoco se desarrolló lo suficiente ni parejo como para promover el desarrollo de las regiones.

IV

Supongamos que el día de hoy Guatemala invade Chiapas y anexa a esta entidad como parte de su territorio. ¿Quién va a presentarse como voluntario en la Secretaría de la Defensa Nacional para empuñar las armas y marchar a recobrar el suelo patrio de ese osado extraño enemigo? El hecho es que sí hay mexicanos afiliándose a las fuerzas armadas de Estados Unidos y que participan en sus operaciones militares, con la expectativa de ser favorecidos con la nacionalidad de ese país. Supongamos que hay dos mesas de reclutamiento juntas: una para afiliarse al Ejército mexicano para defender a las familias mexicanas de una ridícula minoría de criminales organizados, otra, para la infantería de marina de Estados Unidos. ¿Frente a cuál habría más mexicanos formados?

V

Los nuevos países que surgiesen de la independencia de México, la verdadera, la de las regiones que se independizasen del Centro, podrían tomar las decisiones que mejor les conviniesen. Y es que las regiones actuales tienen que apechugar, les convenga o no, lo que el Centro les imponga. Lo ideal sería que cada cual decidiese cómo enfrentar el problema del narcotráfico, si despenaliza o no, si pacta con los narcos o no, si militariza su seguridad pública o no, si contrata mercenarios o no. Si quiere sindicato de maestros o no. Cada cual haría con su lana aquello para lo que le alcanzase, pero no financiaría a otros a cambio de nada.

VI

El Bajío y Jalisco entero revertirían, por fin, la odiosa laicidad que parece incompatible con sus usos y costumbres. Podrían no guanajuatizar México, sino desmexicanizar Guanajuato, y crear un Estado con religión católica oficial, en el que obispos y gobernadores no tuviesen que desdecirse de lo que piensan, sino ponerlo con todas su letras en libros de texto, nombres de calles y leyes, así como en monumentos a los cristeros. Una nación independiente en la que diesen asilo político a aquellos clérigos que en sus países fuesen perseguidos por pederastia y otros delitos que cometieron contra su voluntad, por vivir en sociedades erotizadas e internet con mucho porno.

VI

Como todo mundo sabe, la mayoría de los regiomontanos tienen más en común con los texanos que con la mayoría de los chiapanecos. Si para alguien ha sido un fastidio el pacto federal, México, es para los regios. Nuevo León y Tamaulipas podrían ser un país, llamémosle Nuevo Texas, que, en primer lugar, tuviera como moneda corriente el dólar, luego que integrara su economía a la de su hermana entidad estadounidense, que se dieran clases en inglés en las escuelas primarias públicas y dar una educación en que se fomentaran los valores empresariales en vez de una que se pierde en contar leyendas dizque históricas. Idealmente, pasar a ser un Estado Libre Asociado. Estaría excelente, por ejemplo, darle a Texas una salida al mar por Tampico con un ferrocarril.

VII

Si Oaxaca sigue jodida después de doscientos años de dizque independencia y cien de revolución quiere decir que no le conviene y ni le convendrá formar parte de México, y que a ninguna entidad le conviene formar parte de una federación de la que Oaxaca forme parte. Y eso que entre dos oaxaqueños gobernaron a México durante la mitad de su historia independiente previa a la revolución.

El punto es que Oaxaca tiene potencial para competir con Tailandia para atraer al turismo del primer mundo que busca entretenimiento para adultos (que no siempre es con adultos) e inclusive con Cuba. La nación del Benemérito tiene muchas ventajas comparativas en cuanto a costos, simplemente por la distancia y las tarifas aéreas. Esas playas vírgenes se dan un quienvive con las del país asiático, en la sierra hay un folclor que ya quisieran los thais, y además hay una cultura desprejuiciada y alivianada en la que hay mucha flexibilidad con el tema de la edad de consentimiento y mucha tolerancia tanto con el trabajo epidérmico como con la diversidad sexual. Juchitán podría convertirse en capital mundial de la producción de cine para adultos. Se podría incluso, por qué no, hacer un festival internacional en Huatulco. Entonces Ulises Ruiz pasaría de ser un gobernador bruto a un presidente progresista.

VII

Urge la independencia de Iztapalapa como un país autónomo para que Andrés Manuel López Obrador sea su presidente legítimo y legal. Frente a la Cabeza de Juárez podrá hacer un aeropuerto internacional, el legítimo Benito Juárez, para recibir ahí a Evo Morales y hacer juntos, hermanados, una guardia de honor al Benemérito. El problema es que no tendría un solo peso para los dizque “programas sociales”. Iztapalapa tendría que fincar su economía en la producción y exportación de metanfetaminas o algo así. O recibir la materia prima de Bolivia para producir los alcaloides que mantienen en pie a la fuerza trabajadora de los centros financieros.

VIII

Uno de los países que más se beneficiarían de la disolución de México sería la República de Yucatán, con esa maravillosa bandera tan parecida a la de Texas. El petróleo de Campeche, más el patrimonio cultural de Yucatán, más las playas de Quintana Roo, le darían a ese país un potencial de desarrollo de grandes vuelos con el euro como moneda corriente y con casinos en las zonas áridas y Cozumel, con un libre comercio dinámico en la frontera con Belice y la Commonwealth, y facilidades para cuentas bancarias en dólares, todo con una población pequeña y estable que pronto elevaría su PIB per cápita.

IX

Estados Unidos, un país con un territorio enorme, mantiene una confederación en que los estados mantienen mucha autonomía. Aquí, la Constitución es un ancla para que las entidades puedan hacer reformas que la federación nomás no hace o no puede hacer. En un régimen federal como el de Estados Unidos, Chihuahua hubiera podido impulsar una reforma laboral que le diera competitividad para aprovechar su enorme frontera.

X

Sálvese el que pueda: a cruzar la frontera con Estados Unidos. Más vale exponer la vida en tratar de cruzarla que arriesgarla permaneciendo aquí. Y eso incluye, guardadas las debidas proporciones, ahora también a los ricos.

XI

Mientras sean los pobres los que sufran lo peor de la criminalidad, un país es estable, viable a largo plazo; pero cuando las élites son tan vulnerables como los pobres, cuando la injusticia y la impunidad las alcanza en su perjuicio, entonces el régimen tiene que estar a punto de colapsarse. Un gobierno que no es capaz de proteger y servir a las élites no sirve para nada.

XII

En general, los países pequeños son más gobernables; es más fácil administrarlos. Todos los países europeos, menos Rusia, son pequeños. ®

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Publicado en: Junio 2010, Letras libertinas

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