Periodismo, un documental y feminismo

Columnistas, culpables y feministas

Seis tesis sobre el feminismo, reflexiones sobre la polémica generada por Presunto Culpable, y algunas aclaraciones sobre los textos periodísticos de opinión.

I. ¿Qué es una columna?

© André Kertész

Los géneros periodísticos se clasifican en dos grandes categorías: informativos y de opinión. Entre los de opinión está el editorial, que por definición es la posición —política— del medio periodístico en cada coyuntura; pero muchos medios, asumiéndose como plurales, presentan como editorialistas a quienes asumen posiciones que pueden ser divergentes o contrapuestas a las propias. Otros aparecen como articulistas y algunos más como columnistas. Llegan a confundirse o decirse indistintamente uno u otro: editorial, columna y artículo. Aunque, a diferencia del artículo, me parece, la columna no requiere basarse en argumentación y datos, ni siquiera en información. Puede ser, por lo tanto, lo opuesto a la noticia (objetiva e informativa). Aunque históricamente la columna ha servido —no exclusivamente ni en absoluto— como medio de filtración y mensajes entre políticos, debe reconocérsele como el espacio propio para la subjetividad, como un territorio libre en el que cabe —sino es que debe ser su principal cualidad— la parcialidad (ser franca y abiertamente lo partidario), y puede tolerar la suposición, la intuición o la especulación. Sus únicos límites deben estar en los linderos con la mentira y la irresponsabilidad. El artículo quiere con-vencer basado en la razón; la columna, por simpatía. Da por descartado con-vencer a los antipáticos. Es también el género que puede permitir lo fragmentario, el esbozo y la sentencia.

II. Presunto usufructo

¿Alguna vez se ha ocupado un documental para saber que el sistema de justicia de este país, México, es una mierda? Nuncamente. No obstante, me parece muy bien el documental Presunto culpable porque nos permite conocer detalles, pero el peine que le hallo es marca Sansores.

Sé que es injusto atribuirle a una persona responsabilidades por los hechos reprobables cometidos por sus familiares, y no lo hago. Pero que Layda Negrete, hija de Layda Sansores (productora ejecutiva, según los créditos) y nieta de Carlos Sansores Pérez, sea productora de la película, junto con su marido, me hace pensar que ella es una beneficiaria privilegiada y usufructuaria, parte de la élite, del sistema de justicia que su producción exhibe, sistema que es a imagen y semejanza del político. Y del que se muestra asombrada, como si fuera la inmaculada sociedad civil que se asoma virginalmente al infame México en el que vivimos los pobres (pues sí, ella qué iba a saber si en su familia han vivido con fuero).

¿Alguna vez se ha ocupado un documental para saber que el sistema de justicia de este país, México, es una mierda? Nuncamente. No obstante, me parece muy bien el documental Presunto culpable porque nos permite conocer detalles, pero el peine que le hallo es marca Sansores.

Dado que quise ver el documental para hablar mal de él, acudí a YouTube para ahorrarme el precio de la copia pirata, pero el otro productor, Roberto Hernández, solicitó reiteradamente que fuese retirado por violar el copyright cuando fue alojado ahí, por lo que acabé viéndolo tras varios intentos (estaba causando en mí peor efecto que la “censura”, puesto que de todos modos yo no iba a pagar por verla en el cine). El documental se los pagó el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), o sea, del dinero que nos quitan como impuestos, pero los productores quieren lana de la taquilla. ¿Por qué no tenemos derecho a ver una película por la que pagamos para su producción? Me parece bien que el exhibidor cobre por ver películas en sus magníficas salas (aunque, qué mas da escuchar litigios de juzgados chacalosos en sonido sorround), pero no que los productores impidan verla si nos costó a los pobres. Si ya pagamos y la exhibición es gratuita, tenemos derecho a verla gratis, según yo.

Quiero un documental de la historia de Carlos Sansores Pérez —El Negro Sansores—, ejemplo de lo peor del sistema político mexicano —y de justicia—, dado que fue beneficiario y luego actor de la corrupción, la impunidad y el patrimonialismo para hacer una carrera política profesional, gracias a lo cual su familia ha podido ser ajena a la justicia para los pobres, inclusive para hacer un documental. (Véase: La negra historia del Negro Sansores).

Bueno, y las preguntas que me rondan en torno a la historia del presunto culpable son:

—¿Por qué el presunto culpable le pidió a dios que le diera la muerte o la cárcel? ¿Qué hizo o experimentó para haber deseado eso?

—Él no disparó, pero ¿conocía o no a los tres señalados del grupo en el que estuvo el homicida?

—¿Por qué los judiciales lo conocían por su nombre y apodo?

III. Feminismo

Tesis 1: La política es la disputa por el monopolio de la representación de una población para su usufructo (en provecho propio).

Tesis 2: La política es el arte de procurar el bien propio a nombre del bien de otros.

Tesis 3: Una vez conquistado el monopolio de la representación de una población, nadie renuncia a su usufructo a favor de alguno de sus representados.

Tesis 4: La representación de una población siempre es muchísimo más rentable para el representante que para los representados. Así sea en buena onda.

Tesis 5: El feminismo es una formula política (en términos de Gaetano Mosca) más. En este caso, para apropiarse legítimamente del monopolio de la representación de la población femenina.

Tesis 6: El feminismo es una ruta más para hacer una carrera política profesional.

* * *

Dicen que 60% de las mujeres sufre violencia antes de los quince años. No creo exagerar si digo que también 100% de los hombres antes de los catorce.

Si hay 99 decapitados por cada decapitada, ¿qué? ¿Emitimos una alerta por masculinicidios? A esos jóvenes los torturaron, y a algunos los desollaron vivos, etcétera. Los decapitaron por ser varones, jóvenes, pobres, de escasa escolaridad y que muy posiblemente provenían de un medio familiar violento, tuvieron escasas oportunidades y… etcétera. Decir que eso les pasó por presuntamente formar parte de una organización criminal, para así justificarlo, es igual que decir que una mujer mereció ser asesinada por prostituta. ¿O no?

Los estudios de género tienen el mérito de llamar la atención a esta condición como una variable explicativa, pero tienen el defecto de no prestar atención a otras. ¿Cómo puede explicarse la violencia de hombres contra hombres y de mujeres en perjuicio de mujeres y de hombres, como en el caso de madres que maltratan a sus hijos (varones)? ¿Como el resultado de una cultura falocéntrica hegemónica, de una sociedad misógina, de la división sexual del trabajo, del sexismo en los medios de comunicación?

* * *

Es en la sociedad occidental —capitalista, moderna, liberal y democrática— en la que se han protegido los derechos de las mujeres más que en cualquiera otra, y promovido sus potencialidades. El feminismo es fruto de ella. Los conceptos, instituciones, instrumentos jurídicos sobre derechos humanos y la promoción de la equidad de género son productos de ella, así como los medios y espacios para su difusión, la protesta contra su conculcación, así como su transculturación a otras sociedades.

Actualmente el machismo está prohibido y es punible inclusive en un país de un desarrollo humano nivel 50-51 (PNUD), México, y el feminismo se ha institucionalizado en leyes, políticas públicas, programas y presupuestos. Ejemplos:

http://www.inmujer.df.gob.mx/wb/inmujeres/marco_juridico
http://www.inmujer.df.gob.mx/wb/inmujeres/transversalidad_de_genero
Y cito texto de uno de los contenidos referidos:

Fortalecer la participación política de las mujeres y el ejercicio pleno de su ciudadanía, mediante acciones afirmativas que garanticen el ejercicio pleno de sus derechos humanos en todos los ámbitos de la vida pública y privada y mantener una relación de corresponsabilidad con el movimiento amplio de mujeres y feminista.

La Ciudad de México cuenta con un marco jurídico tan amplio para la protección de las mujeres que prohíbe pecar contra ellas de pensamiento, palabra, obra u omisión. El artículo 6 de la Ley de Acceso a una Vida Libre de Violencia en el Distrito Federal considera que las miradas lascivas son una forma de violencia sexual que las amenaza, pone en riesgo o las lesiona:

V. Violencia Sexual: Toda acción u omisión que amenaza, pone en riesgo o lesiona la libertad, seguridad, integridad y desarrollo psicosexual de la mujer, como miradas o palabras lascivas, hostigamiento, prácticas sexuales no voluntarias, acoso, violación, explotación sexual comercial, trata de personas para la explotación sexual o el uso denigrante de la imagen de la mujer.

Y el desdén como una forma de violencia psicoemocional, de acuerdo con su párrafo I. Y esto, en el país de los presuntos culpables. Sé de tres casos de sujetos que fueron detenidos por la policía por haberle dicho en la calle a una mujer: “Hola, ¿cómo te llamas?” o “Qué guapa”.

El problema mayor no es de leyes ni de cuotas de género, sino de impunidad. El Distrito Federal ocupa el primer lugar en violencia comunitaria contra las mujeres.

* * *

La Fundación Rockefeller con su patrocinio al desarrollo de los anticonceptivos, el Banco Mundial con sus directrices en políticas públicas para reducción la población y la industria del vestido han promovido mucho más el cambio en la vida de las mujeres que todas las creaciones artísticas e intelectuales de las feministas y sus chambas de políticas profesionales. La tecnología transforma más a la sociedad que la ideología.

* * *

La institucionalización del feminismo nos lleva al asunto de las cuotas de poder: principio poliárquico contrario a la democracia. Bajo la demanda de la “representatividad” se impone la obligación de un porcentaje mínimo de mujeres en la toma de decisiones de todos los asuntos públicos. El resultado no es a favor de las mujeres en general, sino de las feministas en particular, tal como en el caso de los líderes sindicales.

Como toda ideología, el feminismo es incapaz de entusiasmar multitudes. Se quebró el vínculo con el sujeto histórico de su liberación: las mujeres. La agenda feminista es de las feministas y no de todas las mujeres.

Por lo tanto, las feministas reclaman y reciben “espacios” para ellas, es decir, carteras en la administración pública, en los comités de los partidos, en las listas para puestos de elección popular, en los institutos electorales y en las comisiones de derechos humanos. También se les asigna financiamiento para sus organizaciones, becas para sus proyectos artísticos, premios y toda clase de reconocimientos que sobrealimentan sus egos. Fundidas al poder y al sistema, cualquier sospecha de su desempeño se debe a su condición de mujeres, al sexismo y a la misoginia. No requieren ningún talento o mérito que no sea otro que el de ser mujeres y el de haberse apropiado del monopolio de la representación de la población femenina. Las feministas se han consustancializado a El Sistema como la espada en la roca. Ellas performan los delicados límites entre la corrección y la incorrección política.

Como toda ideología, el feminismo es incapaz de entusiasmar multitudes. Se quebró el vínculo con el sujeto histórico de su liberación: las mujeres. La agenda feminista es de las feministas y no de todas las mujeres. Es evidente que las feministas carecen de un liderazgo reconocido, se representan a sí mismas y no a la totalidad de aquellas por las que se supone que luchan. La mayoría de las mujeres prefieren seguir reproduciendo los “roles tradicionales” o prescinden de cualquier alegato feminista o intermediación para defender sus derechos. ®

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Publicado en: Letras libertinas, marzo 2011

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