En algún punto previo al primer poblado de Durango apareció un campamento de militares. Ahí estaban las diez o doce unidades que yo había visto pasar enfrente de la gasolinera donde me había dejado el primer autobús. Subieron dos militares que nos solicitaron el desalojo de la unidad y dejar en los asientos los enseres personales.
La saga del agente rebelde de la CIA, que comenzara su aventura con la memoria desvanecida, ha llegado a su cuarta entrega manteniendo cierta parte de su carácter original aunque también renovándose en cada ocasión.
El formato casi cuadrado del filme de Veiroj, fotografiado por si fuera poco en blanco y negro, resulta a lo menos inquietante para el espectador. En este sentido el trabajo fotográfico de Arauco Hernández Holz recupera con ironía la dureza simple de los rostros y las calles a la que nos acostumbró el lenguaje del film-noir.
Referirse al concepto de ideología y más aún en el arte siempre entraña rechazo, especialmente en un momento como el actual, donde el uso del término es calificado de anticuado por una hegemonía cultural interesada en difundir que la cultura no entiende de colores, con el único fin de monopolizar el pensamiento de la sociedad entera.
Spiegelman vivía a pocas cuadras del lugar donde se erigían las torres gemelas del World Trade Center. Él y su esposa Françoise, editora artística del New Yorker Magazine, caminaban por la zona aquel día del atentado y vieron en vivo y en directo el enorme agujero que el impacto del primer avión dejó en la torre norte.
Diana Martín es una dibujante de la ciudad de Guadalajara con una trayectoria de más de diez años en exposiciones individuales y colectivas dentro y fuera de México. Se ha caracterizado por el hilo narrativo de sus imágenes.