Tan irreal que es real

Siempre juntos y otros cuentos, Rodrigo Rey Rosa

Desde hace varios años Rodrigo Rey Rosa se ha ido posicionando por encima de otros narradores centroamericanos. Su último libro, publicado por Almadía, es tan sólo una confirmación.

Rodrigo Rey Rosa no es el nombre de un jonronero latinoamericano de las Grandes Ligas, ni tampoco es el seudónimo de un prestidigitador trotamundos, aunque su vida ha estado marcada por expediciones a sitios remotos y por esa forma de ilusionismo que evidencia su prosa, donde los asuntos cotidianos despliegan realidades inquietantes. Pero no se trata de un realismo a la manera de Benito Pérez Galdós, “tan realista que es irreal”, dice el mismo Rey Rosa. La realidad como un accidente de la fantasía, lo verosímil como un guiño de esos mundos imposibles que se asoman a la vuelta de la esquina, donde siempre queda la sospecha de lo que fue o no fue.

Aunque la obra de Rodrigo Rey Rosa es bastante conocida y ha sido traducida a muchos idiomas (Paul Bowles trasladó al inglés sus primeros cuentos), casi nada de él se ha editado en México. Por eso, es agradecible la antología que publicó Almadía en 2008, donde se reúnen varios de sus mejores cuentos: Siempre juntos y otros cuentos. En ella se concentra el viaje de un autor que ha tenido en su país de origen, Guatemala, y en la obra filosófica de Ludwing Wittgenstein, motivos para crear mundos cuya provincia es el ser humano. “Averiguar el origen de nuestras cicatrices es nuestra común obligación”, dice un personaje de “Cárcel de árboles”. Esta frase concentra las intenciones flagrantes de la prosa que practica Rodrigo Rey Rosa. ®

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Publicado en: Junio 2011, Libros y autores


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