Traducciones imposibles

Poesía en Penhor, Abigael Bohórquez en portugués

No todos los poetas ni todos los poemas deberían traducirse. No es purismo. No es, mucho menos, el establecimiento de un canon literario que señale los márgenes y las posibilidades de traslado del fonema, la idea o el discurso en otra lengua; una especie de categorización de “traducibles” y “no traducibles”.

Abigael Bohórquez

Abigael Bohórquez

No todos los poetas ni todos los poemas deberían traducirse tal vez sea, simplemente, un señalamiento.

Para un viejo lector de Bohórquez, el hecho es casi un anatema.

Y no es la calidad la que hace suponer que Abigael Bohórquez no pueda ser un poeta que deban conocer lectores de otra lengua; sus alcances líricos y su potencialidad dramática hacen de su obra una propuesta única en el panorama de las letras en la segunda mitad del siglo XX. Su poesía, cargada de una convicción por la lírica y el testimonio, es muestra de un oficio siempre abierto a la transformación y al experimento, al juego y a la zozobra estilística, y es aquí, en este último punto, donde radica la complejidad de su traslado. Claudia Barreda Gaxiola y Pablo Ferráz, para esta edición en portugués, fueron conscientes de ello.

Poesía en prenda, antología poética de Abigael Bohórquez, publicada por Mantis Editores, es uno de esos ejemplos donde pesan, de igual forma, el esmero de un ávido lector y la claridad de un académico. No debe ser fácil, para alguien que conoce la obra del poeta sonorense, dejar fuera de una antología mas de dos textos de Navegación en Yoremito o, excluir bajo su propio pesar, Retratos, poema fundamental en la estructura y en el conocimiento de la última parte de su obra; pero, en términos de esta edición, era importante mostrar aquello que para otras culturas es universal, como señala Claudia Barreda en la introducción: “Cualquiera puede estremecerse ante las verdades del hombre y decidirse a pagar el precio que significa alzar la voz, el corazón…” Sin embargo, según mi parecer, la verdadera dificultad radica en la traducción de Bohórquez a la lengua de Camões.

El parentesco lingüístico con el portugués está ligado de la misma manera a la conformación de las lenguas neolatinas y a una forma dialectal del árabe al-andalus o andalusí. El portugués se fue formando en Lusitania septentrional. La parte meridional de Lusitania estaba ocupada por los árabes del siglo VIII al XIII, pero ahí, de acuerdo a J. Leite de Vasconcelos, se había formado, o cuando menos se estaba formando, una variedad neolatina cuya similitud con el portugués aún se desconoce. Después de la conquista de Alfonso Henriques, a mediados del siglo XII, el portugués arcaico, formado en el norte, se propagó también en el sur y se fundió con el idioma neolatino meridional. Al que llamó él mismo romaço mozarábico.

Es notable el uso del castellano primitivo, las lecturas de los romances parecen darle una libertad creativa que el español moderno no le ofrece, no hay reglas, no hay soneto, se cultiva aquello que es honesto, natural y primordial como el momento único en que se nombran las cosas.

Estamos hablando de la conformación de una lengua, que al igual que la lengua de castilla, posee un alto porcentaje del dialecto árabe, pero con adaptaciones diferentes por las posibilidades fonéticas y un nivel de penetración distinto de acuerdo con el tejido social imperante. Las particularidades de la lengua portuguesa con respecto al español residen, de manera evidente, en su grupo vocálico; existen nueve vocales orales que, combinadas, producen diez diptongos orales y cinco diptongos nasales, herencia clara del andalusí. En este dialecto árabe fue frecuente un alto grado de alargamiento vocálico asociado a la pérdida de ciertas consonantes; además, es notable la modificación que sufren las vocales latinas por la influencia de una nasal manum a mão, area a eira, rabia a raiva, entre otros. En suma, estamos hablando de una lengua evidentemente vocálica, más aún que el español.

En el habla cotidiana no habría problema, podemos constatar las migraciones de términos y los lazos que han construido ambas culturas, podemos incluso hacer un esfuerzo por leer en voz alta algún poema de Pessoa, Ledo Ivo o Saramago, pero ¿cómo se traduce a un poeta que figura por su gran capacidad de sincretismo, no sólo de regiones culturales diversas, sino también de arcaísmos, anglicismos, indigenismos y recursos lingüísticos claves para entender la amplitud de su registro poético; un escritor con un manejo intuitivo del fonema consonántico, con una habilidad para inhibir las barreras del lenguaje expresivo y el lenguaje del discurso? Gran problema. ¿Cómo se traduce Navegación en Yoremito?

Aquí se dice de cómo
según algunos hombres han compañía amorosa
con otros hombres

De amor echele in oxo, fablel’e y allegueme;
non cabules —me dixo— non faguete fornicio;
darete lecho, dixe, ganarás tu pitanza.

La noche apenas ala, de cras en cras cuerveaba
sus mozos allegándose a buscar la mesnada.
Vente a dormir en mí, será poca tu estada,
desque te vi me dixe, do no te tocan, llama,
do te tocan, provecha, cualesquier se vendimia.

Y “andó” —que es de salvajes—: anduvo, anduvo, anduvo;
non podía a tod’ora estar allí arrellanado.

El mes era de mayo, ansí su devaneo,
el calor hermosillo hermoseaba su estampa.

Más arde y más se quema cualquier que te más ame
—le dixe—, folgaremos como’l fuego y la rama.

Entonces preguntome —entendet la palabra—;
¿cuánto dáis? Y le dixe: cuanto amor te badaje,
que el que ha los dineros siempre es de sy comprante,
muestra la membresía, non enseñas non vendes.

Ay, vivo desdentonces empeñado en la tynta
y muchos nocharniegos afanes hame dados
bien cumplidas las nalgas de aquestas culiandanzas.

La cuerva noche arrea ovejas descarriadas.
Yo pastoreo amores
con aparejamiento.

Es notable el uso del castellano primitivo, las lecturas de los romances parecen darle una libertad creativa que el español moderno no le ofrece, no hay reglas, no hay soneto, se cultiva aquello que es honesto, natural y primordial como el momento único en que se nombran las cosas. La lengua primitiva nombra por primera vez, el amor también lo hace.

Intrigante por sus referencias, santa Teresa de Ávila, Góngora, Calderón de la Barca, barroco más que idea, la forma honesta por encima del concepto, san Juan de la Cruz: “Para ir a donde no se sabe, hay que ir por donde no se sabe”.

Del amor que me contesce
desques llegada la presencia del amado

Descubre tu presencia
Y máteme tu vista y hermosura;
Mira que la dolencia
De amor que no se cura
Sino con la presencia y la figura.

Estrofa añadida en la versión del Cántico B del códice San Lúcar, del poema Canción entre el alma y el esposo. Más cercano al Cantar de los siete Infantes de Lara que al Cancioneiro da Ajuda, Abigael Bohórquez encuentra en la fonética castellana la forma y en la vida moderna su discurso. ¿Traducirlo? Una empresa monumental y realmente complicada, la presente edición un paradigma. Veáse, si no, el siguiente título:

Del ardor que me contesce desques llegada la presencia del amado

Do ardor que me acomete dês que chegou a companhia do meu amado

No todos los poetas ni todos los poemas deberían traducirse. No es purismo, tal vez sea simplemente un señalamiento. Poesía en Penhor. “Poetas de México en las lenguas del mundo” es un proyecto de Mantis editores realizado con apoyo del estímulo a la producción de libros del Conaculta-INBA. ®

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Publicado en: Diciembre 2013, Libros y autores

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