Un músico francés en Nueva York

Alex Terrier: La melodía es lo más importante

“Hay algunos aspectos importantes que mantengo en mente cuando escribo: la melodía es lo más importante. Tiene que ser poderosa y cantable. Incluso cuando escribo melodías complejas puedo cantarlas. Siempre hay un fuerte sentido melódico en mi trabajo.”

Alex Terrier.

Alex Terrier.

Cuando Alex Terrier toca en el escenario es un saxofonista concentrado. Cierra los ojos, se inclina hacia adelante y apenas dobla un poco las rodillas. En los momentos más intensos sigue el ritmo con pequeños movimientos rápidos hacia adelante y hacia atrás. Pero no exagera, es un músico comprometido con su trabajo y con su público. Sobre todo, está comprometido con su música, lo está desde que era un niño que jugaba todos los días en el piano de su casa familiar.

Esta característica se ve reflejada en su sonido pero también en el infatigable esfuerzo de tocar en cuatro proyectos, dar clases, componer y manejar su propia carrera. En esta entrevista se dilucida cómo logra compaginar tantas actividades diarias.

—Alex, ¿te sigues levantando todos los días, como cuando eras niño, y así, medio dormido, tocas el piano un rato antes de desayunar como lo cuentas en tu página oficial?

—¡Ah, no, ya no hago eso! ¡Desafortunadamente! Ser músico en estos días significa un montón de trabajo. Te exige tener muchas habilidades y convertirte en una persona que se dedica a distintas actividades. Soy mi propio manager, mi propio representante, mi secretaria, mi agencia de viajes, mi propio road manager, etc. ¡Y también tengo que practicar por varias horas al día y además escribir algo de música! Así que generalmente me dedico a la administración por la mañana. Una vez que está hecho eso, practico y escribo algo de música. Entonces, tengo que regresar a los asuntos administrativos, más e-mails, actualizar mis websites, promover mis shows, agendar nuevos conciertos, etcétera.

”Ya no toco el piano, medio dormido, como lo hacía de niño, ahora soy un adulto, necesito un poco de café antes de hacer cualquier cosa. Pero pienso en la música todo el tiempo: cuando voy manejando, en el avión, en el autobús o cuando camino. Mi mente siempre está en la música. Ayer por la noche, cuando fui a la cama y escuché el segundero del reloj, mi mente comenzó a pensar en música y escuché una melodía en mi cabeza basada en el tic-tac del reloj. Así que no me despierto y toco el piano como antes, pero me voy a dormir con música en la cabeza.

¿Cómo construyes una pieza? ¿Cómo construiste, por ejemplo, “Roundtrip”, track de tu segundo disco solista?

—Es 1% inspiración y 99% trabajo. La mayoría de las veces tengo una pequeña idea, puede ser una melodía, un ritmo o una secuencia armónica que resuena en mí y que se siente bien e interesante. Suelo tener un montón de estos momentos. Todos los días. Pero la dificultad radica en transformar esas pequeñas ideas en piezas completas de música y eso no sucede todos los días. Es mucho trabajo y un proceso lento. Por lo menos así es para mí. Conozco gente que escribe rápido, yo no soy así. A veces paso horas intentando decidirme por una nota, por un acorde u otro. Hay tantas posibilidades, la música puede ir en tantas direcciones distintas.

”Hay algunos aspectos importantes que mantengo en mente cuando escribo: la melodía es lo más importante. Tiene que ser poderosa y cantable. Incluso cuando escribo melodías complejas puedo cantarlas. Siempre hay un fuerte sentido melódico en mi trabajo. En algunas ocasiones la gente viene a verme después de un concierto y me dicen cuál canción les gustó más sin que recuerden el título pero sí recuerdan la melodía. Y eso es algo maravilloso para mí.

En algunas ocasiones la gente viene a verme después de un concierto y me dicen cuál canción les gustó más sin que recuerden el título pero sí recuerdan la melodía. Y eso es algo maravilloso para mí.

”Ahora, para que una pieza sea coherente tiene que tener continuidad, eso significa utilizar elementos de un fragmento en otro distinto, desarrollando o transformando una idea musical. Al mismo tiempo, necesito contraste. No quiero ser monocromático. Cuando la música es muy repetitiva, utilizando siempre los mismos elementos en exceso, no me entrega ninguna emoción. Y también tiene que existir un elemento sorpresivo, el “wow, eso no me lo esperaba”. Además, la pieza debe tener suficiente material para que los músicos improvisen, porque eso es lo que realmente queremos hacer. Improvisar y crear música juntos, convirtiéndose en parte de la misma composición.

”Acerca de “Roundtrip”, me inspiré en la pieza “Children of the Night” de Wayne Shorter. Trabajé sobre la secuencia armónica y en la forma de la pieza de Shorter y la transformé. Tomé algunos elementos y los desarrollé y de ahí surgió la melodía. Así que la fuente de inspiración fue puramente musical.

”A veces un recuerdo, un lugar, una persona pueden ser una fuente de inspiración. “The Spirit Will Not Descend Without a Song” fue escrita después de que leí el libro Blues People, de Leroi Jones, “Song for Keli” fue escrita para uno de mis más queridos amigos, “La Lycastre” es una playa en una isla en la costa sur de Francia, “Praise” fue escrita en memoria de mi abuelo y mi sobrino quien falleció a una joven edad, “Tompkins Square” es una cuadra en Nueva York, en la pieza “Departur” estaba tratando de expresar los sentimientos encontrados que tengo cuando debo dejar algún lugar o a alguien.

”Muchas veces pensamos que los artistas toman su inspiración de ellos mismos, pero yo no lo creo así, por lo menos no es así para mí sino todo lo contrario. Necesito experimentar la vida al máximo para poder inspirarme. Si te quedas en casa y sólo te ves a ti mismo, ¿cómo vas a tener algo interesante para decir y compartir con el mundo? Me gusta ir a lugares que no conozco, leer libros, revistas, hablar con extraños y preguntarles sobre sus vidas, estas y otras cosas pueden inspirarme.

Te escucho tocar y me parece que hay algunas influencias notables en tu sonido, por ejemplo, Coltrane y Shorter. ¿Qué tan poderosos en tu estilo son estos y otros músicos?

—Sí, John Coltrane y Wayne Shorter son grandes influencias, así como han influido en toda persona que quiera tocar jazz. Es necesario estudiarlos, son los padres fundadores de esta música y crearon nuevos estilos.

”Necesitas estudiar la tradición y encontrarte a ti mismo al crear tu propia voz que sale del conocimiento de la tradición. La lista de músicos que uno debe estudiar o por lo menos escuchar con atención es muy larga para platicarla en este momento. Pero si quieres ser un músico de jazz y si de verdad quieres entender esta música y tocar algo que tenga significado y sea verdadero, necesitas repasar todo el camino desde el principio, escuchar música tradicional africana, las “work songs” de los esclavos que trabajaban en los campos de algodón, entender cómo los elementos musicales de África y Europa Occidental se fusionaron, escuchar a los músicos de blues, dixieland, New Orleans, estudiar la era del swing, la era de las big bands, el bebop… Ésta me parece es la única manera de identificar y entender algunos elementos de la música actual.

Si quieres ser un músico de jazz y si de verdad quieres entender esta música y tocar algo que tenga significado y sea verdadero, necesitas repasar todo el camino desde el principio, escuchar música tradicional africana, las “work songs” de los esclavos que trabajaban en los campos de algodón, entender cómo los elementos musicales de África y Europa Occidental se fusionaron, escuchar a los músicos de blues, dixieland, New Orleans…

—Veo que eres maestro, ¿esto también es fundamental para tu trabajo en el escenario?

Así es, enseñar es una parte importante de mi vida. Realmente disfruto compartir mi pasión y mi conocimiento con otras personas. Y esto es realmente importante porque hay una tradición oral inherente a la música. Enseñar me ayuda a mantenerme concentrado, pensando en entregar un mensaje claramente, ayudando al crecimiento musical del otro y por lo tanto, personalmente porque la música es un lenguaje, es ciencia, historia y matemáticas.

—¿Qué tan duro es sobrevivir como músico de jazz en Nueva York?

—Bien, depende de lo que tú pienses que significa “duro”. Hay ciertas partes del mundo donde la gente realmente se encuentra en situaciones difíciles. La vida no es dura en sí, el contexto en el que vives puede ser difícil. Todo depende de cómo decides lidiar con ella. Elegir convertirse en artista, músico, pintor, escritor o lo que sea, complica pagar las cuentas. No hay ninguna duda de eso. En Nueva York nadie está esperándote. Tienes que ser fuerte psicológicamente porque sí, es difícil ser músico en Nueva York. Financiera y emocionalmente puede ser complicado. El costo de la vida es muy alto aquí, el mercado del jazz es pequeño y hay un montón de músicos, así que no es una ecuación sencilla.

”No soy rico, pero soy libre. Trato de tener un impacto positivo en la vida de otras personas con mi música. Tengo salud, un hogar y a mi familia. Viajo y conozco gente y hago nuevos amigos todo el tiempo. No es sencillo ser un músico de jazz en NY pero es grandioso. La concentración de talentos en esta ciudad es increíble. Hay tantos grandes músicos aquí que todo se convierte en un reto inspirador y definitivamente una experiencia de aprendizaje.

¿Tienes alguna opinión acerca del jazz mexicano?

—Lo mejor del jazz es que te permite ser tú mismo al mezclar la tradición con tu propia cultura. Por eso el jazz se toca en todo el mundo. Es gracioso porque la perspectiva económica del jazz es muy pequeña, pero en todas partes del mundo puedes encontrar seguidores y músicos de jazz. Realmente amo México. La primera vez que fui al D.F. me hospedé en Coyoacán. Dejé mi equipaje en el hotel y caminé por el vecindario. Estaba sobrecogido por los colores en las calles, los olores en el mercado, la gente platicando mientras paseaban, la luz del sol. Estaba realmente mareado y no había bebido ningún mezcal todavía. Fui a la casa-museo de Frida Kahlo, visité algunos museos, fui a la Plaza de Toros. La gente es tan cálida y amable. Hay una cultura fuerte como en todos los países, pero hay algo más en México que encontré fascinante.

Lo mejor del jazz es que te permite ser tú mismo al mezclar la tradición con tu propia cultura. Por eso el jazz se toca en todo el mundo. Es gracioso porque la perspectiva económica del jazz es muy pequeña, pero en todas partes del mundo puedes encontrar seguidores y músicos de jazz.

”Regresando a tu pregunta, hay un montón de grandes músicos en México. Vi allá un montón de jóvenes interesados en esta música y esto es importante. Conocí la Escuela Superior de Música y es un lugar muy activo donde enseñan un montón de jazz. Ernesto Ramos es un saxofonista muy activo, trabajé con la banda Onda Road de Jacques Di Constanzo y Adrián Chaillou. Me encanta tocar con Gabriel Puentes, que es un gran baterista, al igual que con Israel Cupich como bajista. El bajista Agustín Bernal es una conocida y respetada figura de la música, el saxofonista Remi Álvarez es un fantástico músico al igual que muchos otros, no puedo citarlos a todos.

”En la generación de jóvenes ustedes tienen a grandes músicos por llegar: Bethel Jesús Olson Jospeh es un gran trompetista y cantante, los saxofonistas Arturo Orozco, Diego Franco, Rubén Campos y el guitarrista Carlos Ramírez.

”Pienso que todos estos músicos son fantásticos y estoy seguro de que crearán grandes cosas en el futuro. Espero que allá estén conscientes de lo suertudos que son teniendo esos jóvenes talentos.

”Por supuesto, en cuanto a los clubes de jazz me gustaría que existieran más lugares. Toqué en el Zinco la primera vez que vine al D.F. Espero tocar más delante de nuevo ahí y en otros lugares. Espero que existan más oportunidades de viajar a México. ®

Su sitio: http://www.alexterriermusic.com/

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Publicado en: Apuntes norteños de jazz, Diciembre 2013

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