WIKIPEDIA HARÁ HISTORIA

Un muestrario de las ideologías de principios de siglo

Más allá del carácter discutible de cientos de artículos e incluso poniendo bajo la lupa a toda la enciclopedia, Wikipedia —“la enciclopedia libre”— refleja un sinfín de discordias políticas e ideológicas que los historiadores del futuro tal vez puedan mirar con mejores ojos.

Tony Blair, ex primer ministro británico, tenía un afiche con la cara de Hitler en su cuarto de la adolescencia.1 La princesa consorte de Holanda, Mabel Wisse Smith, jamás tuvo una relación con un narcotraficante.2 Andrés Manuel López Obrador fue el productor de la telenovela Yo amo a Juan Querendón.3 La ciudad argentina de Tandil está poblada por una clase media “altamente fascista”.4

Estas cuatro afirmaciones son completamente falsas o imposibles de comprobar. Y son apenas una muestra de la larga lista de entradas de Wikipedia que no se ajustan a la realidad. Todas fueron corregidas, más o menos rápidamente, y desaparecieron de uno de los sitios más visitados de Internet en todo el mundo.

Los “errores”, en algunos casos asimilados directamente como actos de “vandalismo virtual”, son un problema frecuente en la enciclopedia en la que todos podemos colaborar. Y aunque existieron desde el mismo nacimiento del sitio, a medida que Wikipedia adquirió un mayor protagonismo sus consecuencias fueron menos felices.

Con la Wikipedia como escudo ha habido gente habilitada para repartir certificados de defunción; desde el premio Nobel de Literatura Jean-Marie Gustave Le Clézio5 hasta los ex presidentes Carlos Menem y Patricio Aylwin (de Argentina y Chile, respectivamente). Amparados en el anonimato, también ha habido quienes utilizaron la enciclopedia para hacer catarsis antipolítica. Del ex alcalde de la ciudad española de Jerez de la Frontera se llegó a leer lo siguiente en su entrada en la Wiki: “En 2010 no hizo nada, como en toda su vida, haciendo un arte de su enorme cabeza y su voluptuosa e inexistente cabellera”.6

Estos antecedentes son casi una invitación a demonizar Wikipedia (por cierto, un deporte muy practicado) y especular sobre su inminente final o su inevitable imperfección. Sin embargo —nobleza obliga— Wikipedia puede todavía exhibir unos índices de fiabilidad relativamente altos. Al menos eso es lo que dijo una investigación comparativa con la Enciclopedia Británica.7 Y, en todo caso, la cuestión de la veracidad o precisión debe trasladarse también al usuario. Si no creemos todo lo que dice la TV, todo lo que dicen los diarios o todo lo que me cuenta un vecino, ¿por qué habríamos de canonizar a Wikipedia?

Batallas y tabúes

Dejemos por un momento el asunto de la fiabilidad de Wikipedia y miremos, espiemos, asomémonos al “detrás de escena”. ¿Quiénes, cuando, mediante qué reglas y bajo qué limitaciones escriben en Wikipedia? ¿Qué batallas no declaradas se libran antes, durante y después de dar cabida a biografías, definiciones o acontecimientos?

Anticipo que no ofreceré extensas respuestas a esas dos enormes preguntas. Pero, amarrados a ellas, quizás sea posible analizar Wikipedia menos como un resultado que como un proceso. Y no un proceso puramente técnico e idealizado dónde la verdad se construye con los ladrillos que aportamos todos —cual obreros desinteresados y  heroicos— sino más bien como un ciclo ininterrumpido de disputa y negociación entre seres humanos en cuya inevitable tensión se entretejen, ni más ni menos, luchas políticas e ideológicas.

En la versión en inglés, esto es especialmente aplicable en el caso de algunos artículos. “Islamofobia” o “Derechos Humanos en China” son dos temas que no podían permanecer inalterables ni siquiera por 24 horas. Hubo un momento en que se convirtieron en auténticas trincheras virtuales en las que wikipedistas de uno y otro signo ideológico peleaban por imponer su punto de vista. Al final, Wikipedia los bloqueó. Pero esa solución antipática es precisamente una traición al espíritu colectivista. ¿No era que la hacíamos entre todos?

TEMA CERRADO. El candado en el ángulo superior derecho señala que los wikipedistas ya no pueden modificar el artículo. En asuntos controvertidos, el candado se repite.

La respuesta es parcialmente cierta. En algunos artículos esa construcción múltiple se trasluce. Por ejemplo, en la entrada que Wikipedia ofrece sobre el conflicto que enfrentó al sector agrícola argentino con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (prolongada huelga que se extendió por muchos meses con notables consecuencias políticas y económicas) basta echar un vistazo para ver que es resultado de largas discusiones y de algunos consensos.

Ese artículo ostenta, además, ostenta el récord de ser el más extenso de la Wikipedia en español: tiene 30 mil palabras y 250 fuentes de referencia.8 Y otro dato —no menos relevante— es que los usuarios dedicaron 17 mil palabras extra para discutir cada detalle del texto.

Está claro que todo ello no garantiza (ni podría hacerlo) que el artículo sea completamente fiable, o que haya porciones intencionadas de propaganda política disfrazadas de lenguaje “pedagógico”. En realidad, ésa ni siquiera es la pregunta.

En tal caso, ese artículo —y cualquier otro, pero muy especialmente los que atañen a temas políticos y sociales— refleja un estado de la discusión sobre un asunto determinado. Colateralmente, uno podría analizar qué punto de vista ha triunfado sobre cuál otro y cuáles pueden ser las explicaciones de ello.

Mirada así, Wikipedia es menos una enciclopedia que una suerte de termómetro indirecto (y harto imperfecto, claro) de las preocupaciones sociales. Y no preocupaciones en su acepción más corriente, sino en otra más general: lo que ocupa a los individuos, qué les importa definir y cómo, a qué le dan trascendencia, que acuerdos hacen, cómo lo consiguen.

Material para el futuro

Si gran parte de nuestro presente como sociedad va dejando huellas digitales por todas partes, parece sensato que los historiadores del mañana se dediquen a estudiar qué hacían los seres humanos de principios del siglo XXI con esa herramienta tecnológica que los tenía tan fascinados.

En la década de los sesenta la corriente historiográfica conocida como la Escuela de los Anales se dedicó a investigar el medioevo francés con la particularidad de atender a detalles que revelaran, antes que la vida de reyes y reinas, la cotidianeidad de hombres y mujeres comunes. Así, Emmanuel Le Roy Ladurie se dedicó a indagar sobre los carnavales del siglo XVI y Marc Bloch puso su acento en la costumbres de los campesinos.

Lo interesante de la Escuela de los Anales no era tanto las fuentes a las que acudían (muchos basaban sus investigaciones en documentos, como los historiadores “tradicionales”) sino la mirada que ponían sobre ellas, el cuestionario con el que las confrontaban.

De un modo análogo, imagino que en un futuro los historiadores podrán recurrir a Wikipedia no sólo como fuente, sino como objeto de estudio en sí mismo. Wikipedia, partamos del supuesto que quedará virtualmente guardada para estudiosos de próximos siglos, podrá ser leída no sólo como uno de los sitios más importantes de la “primera etapa de Internet” sino como un muestrario de las ideologías de una época en particular.

El contexto en el que imagino esto es uno en el que el cúmulo de fuentes digitales disponibles permitirá reconstruir, en una especie de arqueología de datos, cómo vivían los habitantes del siglo XXI. Así, parece probable pensar que informaciones como el número de amigos en Facebook, los historiales de búsqueda, los archivos descargados y el tiempo dedicado a la web puedan decir mucho sobre alguien y bastante sobre sociedades enteras.

Para el caso de Wikipedia en particular, una hipotética mirada del futuro podría poner atención a una gran cantidad de cuestiones.

En primer lugar, el historiador (o arqueólogo) del futuro podría pensar a Wikipedia como reflejo de las definiciones que son importantes para una sociedad en un momento determinado. Pero en ese caso la tarea podría llevarlo a raras confusiones. Por ejemplo; en octubre de 2004 el artículo sobre el huracán Frances (que afectó a Florida) era cinco veces mayor que el de arte chino.9 ¿Refleja eso un exagerado temor al cambio climático, la intrascendencia cultural de China o ninguna de las dos cosas?

Vamos a suponer que el historiador es algo más avispado y comienza a comprender que Wikipedia no está elaborada por un comité de sabios y que, en cualquier caso, el dato sólo puede reflejar —por ejemplo— que entre los wikipedistas prevalecen los ciudadanos estadounidenses y que entre éstos había un inusitada preocupación sobre aquel huracán.

Dicho esto, conviene soslayar un rasgo esencial de Wikipedia: su posibilidad de mutación. El carácter virtual de la enciclopedia —el mismo que la expone a los errores y horrores enumerados al principio— permite que si proporciona un conocimiento, ese conocimiento puede catalogarse como “líquido”10 en el sentido que le da a este término el filósofo polaco Zygmunt Bauman.

Wikipedia es, desde este punto de vista, un reino de lo efímero. Así, el tamaño de un artículo puede depender, incluso exageradamente, de una situación absolutamente pasajera como un huracán. Pero, por el mismo motivo, es esperable que con el paso del tiempo los wikipedistas vayan podando algunos artículos inexplicablemente largos.

Hablar de los “wikipedistas” debe hacernos acordar que no sabemos exactamente a quiénes nos referimos. Aunque hay algunas estimaciones realizadas (la mayoría son varones y tienen estudios universitarios, en curso o completos) no parecen lo suficientemente sólidas como para otorgar mayores precisiones. A propósito, este será otro dato interesante que podría afrontar nuestro hipotético historiador del mañana; “¿quiénes hacían realmente la Wikipedia?”

Vándalos y auto-bombo

Tanto o más interesante que evaluar la cantidad, la calidad y el “proceso de elaboración” de los artículos que ven la luz en Wikipedia es prestar atención a los ataques hacia ella. Y no me refiero a las palabras críticas que se le dedican desde afuera, sino a los fiascos que, por diferentes motivos, se le infligen desde dentro.

En la jerga de Wikipedia, el vandalismo incluye una larga serie de actividades malintencionadas que no contribuyen a la calidad de su contenido. Así, es frecuente que muchas biografías (especialmente de personas que están vivas) sean objeto de bromas y ataques personales (al ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney le ha pasado unas cuantas veces) o que la fuente de información de muchos temas lleve a enlaces puramente comerciales.

AUTOBIOGRAFÍAS Al menos cinco senadores estadounidenses “pulieron” los artículos sobre sí mismos en Wikipedia. La mayoría omitió datos que perjudicaban su imagen.

Un capítulo aparte merecen los casos de gente empecinada en hablar maravillas de sí misma (u ocultar cualquier dato desfavorable). En 2006, los artículos sobre al menos seis senadores estadounidenses fueron modificados desde direcciones IP que provenían del Capitolio.11 Entre ellos, figuraba Joe Biden, hoy vicepresidente de Estados Unidos y por entonces dedicado a remover la parte “crítica” de su entrada en Wikipedia.

Hay bastante más: se cambian o se omiten párrafos sin ningún criterio, se redirecciona hacia links inexistentes o de dudosa veracidad y hasta se hacen experimentos para, precisamente, “probar” a Wikipedia.12

Este “vandalismo” puede ser un dato nada menor para nuestro imaginario historiador. Y, por ello, aunque en el presente es saludable que Wikipedia se defienda de aquél, en el futuro sería importante que no se lo pasara por alto.

Después de todo, los “enemigos” de Wikipedia también dicen mucho acerca del valor de Wikipedia. “Sin querer queriendo”, los que quieren esgrimir vidas perfectas en Wikipedia (incluyendo senadores y princesas) están diciendo que Wikipedia les importa y que lo que allí se diga puede influir en sus vidas (y aún en otras).

En esa línea, el historiador podría extender la lupa y averiguaría que hasta las direcciones IP de lugares tan simbólicos como el Vaticano quedaron grabadas entre la enorme cantidad de ordenadores desde los que se editó alguna vez un artículo de la enciclopedia.

Ese dato y muchísimos otros podrían ser muy útiles para entender a la imperfecta Wikipedia como un actor social distintivo del siglo XXI. Un actor que al mismo tiempo es escenario de batallas políticas y culturales y que pelea, ni más ni menos, por la vital tarea de definir, clasificar y organizar lo que muchos entienden por conocimiento.

En este sentido la Wikipedia “hará historia”.

Notas [hacer hipervínculos]
1 Citado en Ricard González, “Wikipedia ¿ángel o demonio?”, El Mundo, 22/02/2009 http://www.elmundo.es/elmundo/2009/02/22/comunicacion/1235301875.html
2 Eric Hesen, “Casa Real holandesa intenta modificar Wikipedia”, Radio Netherlands 27/08/2007 http://www.rnw.nl/espanol/article/casa-real-holandesa-intenta-modificar-wikipedia
3 “Wikipedia dice que AMLO es productor de telenovelas”, El Golfo, 19/02/2010 http://www.elgolfo.info/elgolfo/nota/16458-Wikipedia-dice-que-AMLO-es-productor-de-telenovelas-/
4 “Según Wikipedia, la clase media de Tandil es ‘altamente fascista’”, La Voz de Tandil, 08/02/2010 http://www.lavozdetandil.com.ar/ampliar_nota.php?id_n=13441&com=1
5 “Wikipedia ‘mata’ durante unos minutos al nuevo Premio Nobel”, Público, 09/10/2008 http://www.publico.es/culturas/163155/conocer/noticia/debido/sorpresa/sufrio/infarto/miocardio?orden=FECHA&pagCom=1
6 “Pedro Pacheco o cómo convertirse en el ‘primo cabezón y calvo de Doraemon’”, ABC, 03/03/2010 http://www.abc.es/20100302/nacional-politica/pedro-pacheco-primo-cabezon-201003021635.html
7 “Wikipedia survives research test”, BBC News, 15/12/2005 http://news.bbc.co.uk/2/hi/technology/4530930.stm
8 Pablo Fernández, “A la conquista de Wikipedia”, en La Nación, 24/01/2010 http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1225073
9 Citado por Simon Waldman, “Who knows?”, The Guardian, 26/10/2004 http://www.guardian.co.uk/technology/2004/oct/26/g2.onlinesupplement
10 La calificación corresponde a Manuel Arias Maldonado, “Planeta Wikipedia”. Véase el artículo completo en: http://www.revistadelibros.com/articulo_completo.php?art=4474
11 Rhys Blakely, “Washington’s politician edit Wikipedia”, The Times On Line, 09/02/2006 http://business.timesonline.co.uk/tol/business/industry_sectors/media/article728983.ece
12 Una anécdota curiosa al respecto la protagonizó el presentador y humorista estadounidense Stephen Colbert. En su programa The Colbert Report, el animador parodiaba a Wikipedia en una sección llamada “Wikiality”. Después de bromear sobre la posibilidad de alterar datos geográficos en la enciclopedia (“Idaho ahora queda en Portugal”), Colbert invitó a sus seguidores a que modificaran los artículos sobre elefantes en Wikipedia. Así, les dijo a los telespectadores que pusieran que la población de elefantes se había triplicado en el continente africano (obviamente, el dato real es que hay cada vez menos paquidermos). No fueron pocos los que le hicieron caso. Y el resultado final fue que los administradores de Wikipedia debieron “semi-proteger” los artículos sobre elefantes y restringir su modificación sólo a usuarios con un mínimo de antigüedad.

Publicado en: Mayo 2010, Política y sociedad

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