Ligia Urroz, recuperar los sueños desde el exilio

Somoza, la novela del hombre que robó los sueños de una nación

Ligia atraviesa por un segundo exilio. Lo que se vive en su país con la dictadura de Ortega le impide volver a su lugar de origen. Somoza es una amplificación de las voces y un intento de utilizar esa libertad que tiene al vivir aquí para hablar sobre lo que se vive en Nicaragua.

Ligia Urroz. Fotografía de Majo Frías.

Ligia Urroz, escritora nicaragüense, presentó Somoza, la novela del hombre que robó los sueños de una nación (Planeta, 2021) en la FIL de Guadalajara. Se trata de una autoficción con la que busca contar el otro lado de la dictadura de su país natal para hacer un cierre con ella misma, y demostrar los matices propios de la condición humana.

“Esta novela se publicó en el 2021 y yo salí de la guerra en 1978; ese tiempo me ha dado la oportunidad de organizar ideas y de saber que no hay A y B. Somos una mezcla de todo. De hecho, la novela no es una apología de la dictadura, sino que retrata cómo es el ser humano, cómo los buenos pueden ser algo de malos y los malos pueden tener algo de buenos”.

Su novela está estructurada en dos partes. La primera relata la planeación del asesinato a Somoza una vez que dejó el poder y huyó a Paraguay, y la segunda es una narración en la que Ligia, niña y adulta, detallan los últimos momentos de la guerra y dictadura.

Es un relato polifónico tan íntimo que nos permite acompañar a la niña que vivió la dictadura a un lado del dictador, sintiéndose querida por él y atemorizada por la guerra, y presenciar los reclamos y las reflexiones de una adulta asombrada por el poder y la capacidad que tuvo Somoza de decidir por un pueblo y por las generaciones que le siguieron.

“Cuando llegué a México se hablaba de una dictadura muy grave, aquí las noticias estaban del otro lado. Yo en Nicaragua veía a este personaje que era amoroso conmigo, y al llegar a este país, prendo la televisión y me entero de que es un dictador, un genocida, que la gente no lo quiere. Sacar esta novela, para mí, es soltar cargas. Quitar estos lastres era un sueño y poder hablarlo me da paz”.

“¿Cómo puede alguien disparar a sangre fría un arma contra otro ser humano? ¿Se piensa en esos momentos? ¿Existe un vacío impenetrable en la conciencia para que no duela? ¿Siente remordimientos? ¿Son el odio y la venganza sentimientos más poderosos que el amor? ¿Será válido matar por el bien común?”

En esta novela la autora nos presenta su mar de porqués, sus preguntas muchas veces sin respuesta que fácilmente podemos continuar haciéndonos, no solamente sobre la situación en Nicaragua —en donde, cuarenta años después, nuevamente se vive una dictadura—, sino en América Latina y en el mundo.

“¿Cómo puede alguien disparar a sangre fría un arma contra otro ser humano? ¿Se piensa en esos momentos? ¿Existe un vacío impenetrable en la conciencia para que no duela? ¿Siente remordimientos? ¿Son el odio y la venganza sentimientos más poderosos que el amor? ¿Será válido matar por el bien común?”, se pregunta Ligia.

Ligia actualmente atraviesa por un segundo exilio. Hablar sobre lo que se vive en su país con la dictadura de Ortega le impide volver a su lugar de origen, por ello, esta novela es también una amplificación de las voces y un intento de utilizar esa libertad que tiene al vivir aquí para hablar sobre lo que se vive y se vivió allá, en Nicaragua, ya que considera que la historia es cíclica y se repite.

“Lo que está pasando ahora en Nicaragua ya pasó, por eso es muy importante no entrar a la cultura de la cancelación. Se tiene que hablar y enseñar sobre lo que ocurrió para que no ocurra de nuevo; eso es lo que yo quiero, que la gente lea acerca de la dictadura y no se repliquen estos patrones de odio y este tipo de conductas.” ®

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Publicado en: Libros y autores

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