Editorial

El amor, el odio y otros sentimientos

© Guy Borremans

El odio —y su secuela de sentimientos subsidiarios: el rechazo, el desprecio, el miedo— fue primero que el amor, de acuerdo con Sigmund Freud. Odio al extraño, al enemigo que puede invadir, matar, esclavizar, robar y llevarse a las mujeres. Acaso este sentimiento atroz sea el que predomine en gran parte del mundo contemporáneo en vista de la gran cantidad de conflictos violentos y guerras en casi todos los continentes. Quizá no haya un pueblo que no odie al pueblo vecino y desee su destrucción —y muchas veces no es nada raro el odio entre distintas partes de una sola nación. Desde luego, lo ideal sería un estado de concordia y buena vecindad entre los países, ya que no puede pedirse que se amen entre sí nomás porque sí. Esto ya es un discurso que suena a demagogia y cursilería —como el discurso del candidato presidencial de la llamada izquierda mexicana que trocó su odio en amor en pos de una nueva república amorosa. El amor como categoría ética y política. Sin embargo, en un plano más serio, son muchos los filósofos que han pensado largamente el amor, desde la Antigüedad y hasta nuestra era. Véase en este dossier la entrevista que hace Ariel Ruiz a Manuel Cruz, filósofo él mismo, a propósito de su libro Amo, luego existo. Los filósofos y el amor, o las reflexiones sobre tan dichoso sentimiento del psicoanalista Abraham Godínez en su ensayo “Aprendiendo a amar”, en el que habla sobre el trabajo subjetivo que debe hacerse para aprender a amar al otro. A su vez, el escritor y periodista español Pablo Santiago en “Amor y Roma (y viceversa), pregunta: “¿Cómo hablar del amor, el odio y otros sentimientos sin gastar, tergiversar y retorcer estas palabras que tan cortas se quedan para sensaciones tan intensas?” Pero no se queda en la sola interrogante pues también aborda la transformación del amor en costumbre y rutina —o su inminente desaparición. “El amor a la vida no es sino el temor a la muerte”, decía amargamente Schopenhauer, y como él, pensamos en Replicante que los sentimientos no son puros ni excluyentes. La que presentamos en esta edición es una selección de textos duros y crudos que dan para pensar un poco más en los sentimientos nuestros de cada día. ®

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Publicado en: Destacados, El amor, el odio y otros sentimientos, Febrero 2012

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