El vampiro de la disidencia sexual

In memoriam Luis Zapata, 1951–2020

Este vampiro de la disidencia sexual nos enseñó a salir del clóset, a enfrentar los miedos, a hablar de lo que no se habla, a probar nuevas maneras de escritura.

Luis Zapata.

en la noche     ya que nos íbamos a acostar     empezamos a platicar de las cosas del sexo     y entonces le dije que a mí no me gustaba ser pasivo     que no sentía nada     que nunca había sentido nada     “ah”     dice     “es que el cuerpo debe estar relajado     y así     en determinada posición     la verga roza la próstata y es cuando se produce placer”     “sí”     le digo     “pero yo no lo he sentido”     dice     “seguramente es porque no te han llegado a tocar la próstata     en cuanto te toquen la próstata          vas a empezar a sentir ese placer” total que me envolvió tan bonito con el cuento     que ahí estábamos al rato     tratando de que él me rozara la próstata con su pito     ¡y me estaba dando por todos lados!     Me daba para un lado     para otro     yo ya no me acuerdo muy bien     porque te digo que estaba muy borracho     pero sí me acuerdo que cómo me dolía1

Con desparpajo, y de manera realista, Luis Zapata nos desprendió de mitos con respecto a la homosexualidad, nos acercó a través de esta novela construida como un monólogo —ficticio— y publicada por vez primera en 1979, a una realidad entonces vigente en las calles, hoteles, restaurantes que todavía existen y demás lugares en donde Adonis García, prostituto y protagonista de esta novela, camina por las noches en busca de clientes, a los cuales extraer no sangre, pero sí billetes.

Traductor, novelista, cuentista, cinéfilo y director de cine, Luis Zapata basó esta novela cúspide en la historia de un conocido cercano a él. Una novela revolucionaria al tratarse de los primeros libros en torno a la homosexualidad, explícitamente narrado con escenas eróticas y al mismo tiempo libertarias acontecidas en la Ciudad de México.

El vampiro de la colonia Roma transporta a sus lectores a un México setentero–ochentero, en el que se ahonda con picaresca precisión en los lugares concurridos por ciertos jóvenes y adultos gays, que van desde parques comunes en donde se suscitaban encuentros sexuales nocturnos, hasta hoteles y calles oscuras, clientes de todas las clases sociales, incluyendo hombres adinerados de Las Lomas, policías corruptos que a cambio de sexo dejaban libre y hasta cooperaban para el taloneo de Adonis, amantes de la música clásica, viajeros, locas preocupadas por el futuro de Adonis, jóvenes, ancianos, casados, solteros. Todo mundo pasó por el cuerpo de Adonis, este muchacho que nos cuenta cómo fue el descubrimiento de su sexualidad a una edad temprana, siendo aún menor de edad, y las peripecias que atraviesa a lo largo de su vida, contado de una manera chusca y a veces trágica, un joven soñador, chichifo por excelencia.

Todo mundo pasó por el cuerpo de Adonis, este muchacho que nos cuenta cómo fue el descubrimiento de su sexualidad a una edad temprana, siendo aún menor de edad, y las peripecias que atraviesa a lo largo de su vida, contado de una manera chusca y a veces trágica…

En momentos enérgicos y de protesta para las minorías sexuales esta novela significó un estandarte, una bandera literaria para el movimiento del Frente de Liberación Homosexual de México y de la comunidad LGBTQ+ en general, pues en el año anterior se escuchaban consignas y se agitaban carteles en la columna de la Independencia, exigiendo el reconocimiento de los derechos de esta población minoritaria. Posiblemente este movimiento dio pauta a la publicación de El vampiro de la colonia Roma en la editorial Grijalbo, el cual, eventualmente, se convirtió en bestseller.

Actualmente, más de 300 mil ejemplares se han vendido a lo largo de 42 años.2 No obstante, Zapata derribó obstáculos para que fuera publicada basándose en su idea original, es decir, omitiendo puntuaciones y mayúsculas, porque su objetivo era hacerlo lo más realista posible e interactuar con el lector a través de espacios cuidadosamente escogidos, reemplazando las comas y los puntos, lo cual significó un reto para la editorial Grijalbo al pensar que las ventas se verían aminoradas por estas faltas a la narrativa tradicional,3 pero finalmente se consiguió publicar de la manera en que deseaba el autor, incluso recibió el Premio Nacional Juan Grijalbo.

A diferencia de La estatua de sal,4 de Salvador Novo, publicada catorce años antes por vez primera, El vampiro de la colonia Roma es una novela–monólogo en donde se simula una entrevista realizada a Adonis por medio de una grabadora, en tanto que La estatua de sal es una excelente autobiografía narrada en primera persona. En ambas el tema central es la concupiscencia entre hombres, y las dos contienen escenas eróticas en la Ciudad de México y las dos nos trasladan a diferentes épocas históricas en las que los protagonistas habitan un universo hedonista, así como la manera en la que se enfrentan ante una sociedad machista en diferentes momentos de la historia.

Por otro lado, en El vampiro de la colonia Roma ya se habla de enfermedades venéreas, lo cual en la década de los ochenta significó un tema central e imprescindible, en gran medida, por la aparición del VIH.

Pudiera asemejarse un tanto a El beso de la mujer araña5 del argentino Manuel Puig, publicado en Barcelona tres años antes, al tratarse de personajes poco privilegiados, orillados a vivir en el linde de la pobreza e impactados drásticamente por una sociedad conservadora. Casualmente, tanto Puig como Zapata vivieron sus últimos años en Cuernavaca.

Dos años después de la publicación de El vampiro de la colonia Roma Luis González de Alba en su único libro de cuentos, El vino de los bravos,6 dedica uno de sus relatos a Luis Zapata, titulado “Posdata que llevaría El vampiro de la Colonia Roma”, en el que a lo largo de ocho páginas el bello Adonis García hace de las suyas con un médico, ambos se solazan en minutos de liviandad en el consultorio, mientras enfermeras y pacientes aguardan recargados en la ventana de cristal difuminado al exterior del consultorio. González de Alba continúa la misma jerga, los espacios y el entrecomillado utilizado en la novela de Zapata.

Dos años después de la publicación de El vampiro de la colonia Roma Luis González de Alba en su único libro de cuentos, El vino de los bravos, dedica uno de sus relatos a Luis Zapata, titulado “Posdata que llevaría El vampiro de la Colonia Roma”.

Marco Lucca, un escritor del que desafortunadamente sólo se conoce su nombre y su único libro publicado en 1995, Iniciación,7 el cual, por cierto, es tan difícil de conseguir como los relatos homoeróticos de González de Alba, nos ofrece a través de esta novela la historia de cuatro amigos gays que se inician en los encuentros de alcoba masculinos rodeados de diversión, sexo, aprendizaje y muerte. Similar en ciertos aspectos al bestseller de Zapata, aunque en este caso los personajes pertenecen a estratos económicos más favorecidos que el de Adonis, y con ocupaciones muy distintas. Este libro nos ofrece una perspectiva diferente de la vida gay en los noventa.

El reciente fallecimiento de Luis Zapata ha significado una gran pérdida no sólo para la comunidad LGBTQ+, sino para las letras mexicanas. Este vampiro de la disidencia sexual nos enseñó a salir del clóset, a enfrentar los miedos, a hablar de lo que no se habla, a probar nuevas maneras de escritura; el hecho de haber librado la batalla con su editor demuestra no sólo la agudeza para vislumbrar el enganche del lector a la novela, sino también la manera fehaciente de irrumpir, tal y como lo han hecho las minorías sexuales, modificando paradigmas, resistiendo con ideas de cambio para expandir la visión de un formato instaurado e inamovible, que bien puede ser la sociedad tradicional, una sociedad surcada por los colmillos de este audaz y citadino vampiro de hombres. ®

Notas
1 Luis Zapata, El vampiro de la colonia Roma. México: Debolsillo, 2013, p. 77.
2 Milenio (5 de Noviembre de 2020). YouTube.
3 Noticias 22 (24 de septiembre de 2014). YouTube.
4 Salvador Novo, La estatua de sal. México: Fondo de Cultura Económica, 2016.
5 Manuel Puig, El beso de la mujer araña. Barcelona: Seix Barral, 1976.
6 Luis González de Alba, El vino de los bravos. México: Katún, 1981.
7 Marco Lucca, Iniciación. México: Posada, 1995.

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Publicado en: Libros y autores

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