Guillermo Fajardo y el interrogatorio Proust

“La novela es una de las formas que adopta la libertad”

La novela es una cápsula y también una apertura; es tanto un nido como como una cascada y también una herida como un bálsamo. Es un género errante. Es arenga, desdoblamiento, confesión”.

Guillermo Fajardo con Nerón y Traviatta.

Guillermo Jesús Fajardo Sotelo (1989) posee una maestría en Literatura por la Universidad de Wisconsin­–Madison. Es candidato a doctor en Literatura hispanoamericana por la Universidad de Minnesota, Twin–Cities. Cuenta con cuatro novelas publicadas y un libro de cuentos de terror. Ha sido incluido en diversas antologías en México y Estados Unidos. En 2016 ganó el segundo lugar en el concurso anual convocado por Editorial de Otro Tipo con su novela Los discursos presidenciales. Escribe en Excélsior, Nexos y Suplemento de Libros. Su próxima novela, Ya es bastante esta caída, será publicada por el Fondo Editorial Tierra Adentro (FETA).

“La novela es una de las formas que adopta la libertad. Más que un objeto”, dice, “creo que es un lugar al que acudimos para mitigar la contaminación que los otros nos propagan. No creo exagerar cuando digo que al vivir nos envenenamos de quién sabe cuántas sustancias, reales, psicológicas o imaginarias. La novela es una cápsula y también una apertura; es tanto un nido como como una cascada y también una herida como un bálsamo. Es un género errante. Es arenga, desdoblamiento, confesión”.

—¿Qué detalle de la vida cotidiana es lo que más te irrita?
—No lo sé, procuro no poner atención a mi vida cotidiana.

—Por el contrario, ¿qué detalle de la vida cotidiana es el que te hace más feliz?
—Leer y escribir, pero eso no es cotidiano, en el sentido de comer o de bañarte. También cuando me acuerdo de mis perros, que están en México, Nerón y Traviatta.

Es mucho más fácil seguir creando si percibes que hay algún lector allá afuera que quiere seguir leyéndote. Pero, ¿de dónde sacas fuerza si tus historias son, simple y llanamente, ignoradas?

—¿Cuál es tu mejor momento del día?
—Tiene que ser cuando hablo con Erin, mi pareja, o cuando nos entendemos sin decir nada.

—¿Cuál es tu mayor miedo?
—Olvidarme de las historias que imagino y que olvidé escribir en alguna nota.

—¿Cuál consideras que es tu gran defecto?
—Tiendo a concentrarme demasiado en mí mismo, en mi trabajo, en mis ideas.

—¿Qué es lo que más valoran de ti tus amigos?
—Supongo que soy el único amigo escritor que tienen y eso lo encuentran extraño. Me formé como abogado, en el ITAM, entonces había poca literatura a mi alrededor.

—¿Qué cosa te desagrada más de la gente que te rodea?
—No veo a mucha gente, pero si los viera, sería el ruido que provocan. 

—¿A qué persona viva y muerta admiras?
—Muertos admiro a muchos, quizá porque ya están muertos y no tuve la oportunidad de descubrirles sus defectos. Estar vivo y ser admirado es mucho más difícil. Así que admiro a mis padres.
En cuanto a los muertos, admiro a todo aquel escritor que siempre persistió en su arte a pesar de haber sido ignorado toda su vida. Es mucho más fácil seguir creando si percibes que hay algún lector allá afuera que quiere seguir leyéndote. Pero, ¿de dónde sacas fuerza si tus historias son, simple y llanamente, ignoradas?

—¿Cuál es tu mayor extravagancia?
—Los libros de Atalanta o Siruela. Carajo.

—¿Cuál ha sido tu mayor mentira?
—De verdad creí que podía llegar a ser como Fox Mulder.

—¿Te asomas al espejo y qué ves?
—Mucha historia inconclusa. Suena raro, pero a veces me da ansiedad el pensar todo lo que no podré escribir, no porque no quiera, sino porque ciertos temas o arrojos formales se pierden con la edad.

—¿Cuál es la cualidad que más te gusta en un hombre?
—La honestidad

—¿Y en una mujer?
—La amabilidad y la paciencia

—¿Cuál es tu color favorito?
—El negro.

—¿Qué foto tuya no colgarías en casa?
—Probablemente alguna de cuando tenía mucho pelo.

—¿Qué palabras o frases usas con demasiada frecuencia?
—Uso mucha grosería. Quien habite conmigo escuchará muchos “carajos”, “puta madre”, “maldita sea”. Las uso cuando escribo, cuando leo, cuando juego videojuegos. Siempre estoy maldiciendo. ¿Los escritores son groseros o eso viene con el carácter?

—¿Cuál ha sido el momento más glorioso de tu vida?
—Tuvo que ser en primaria, cuando creí que no iba a ganar nada en la premiación de fin de año y… ¡me dieron la banda de excelencia!

—¿Qué talento te gustaría tener?
—Me gustaría ser un catador nato de vinos y cervezas.

—¿Qué cambiarías de ti?
—Mi falta de atención.

—¿Cuál ha sido tu mayor fracaso?
—Va a sonar cursi, pero fue lanzarme a la literatura sin freno. Me hubiese gustado contar con alguien que me apaciguara un poco, aunque quizá fue eso mismo lo que me ayudó a crear.

—Si pudieras reencarnar en una persona o cosa, ¿qué serías?
—Me gustaría reencarnar en un perro.

—¿Qué lugar te gustaría conocer?
—Corea del Sur, el norte de Europa.

Me hubiese gustado contar con alguien que me apaciguara un poco, aunque quizá fue eso mismo lo que me ayudó a crear.

—¿Cuál es tu posesión más preciada?
—Mis amigos, mi familia, mi pareja.

—¿Qué es para ti lo más profundo de la miseria?
—Tendría que ser la soledad.

—¿Cuál es tu ocupación preferida?
—Sin duda es escribir, aunque no siempre puedo hacerlo. Tengo periodos de intensa productividad y periodos de calma. Justo ahorita estoy saliendo de uno de inactividad, en donde durante dos meses apenas escribí. Éstos son los periodos que me dan miedo, pues no sé si podré salir después.

—¿Cuál es tu comida favorita?
—Los tacos de carnitas del Peribán, en el Ajusco. Los de suadero de Charly. Unas quesadillas de tuétano. La lista, afortunadamente, es interminable.

—¿Cuál es la comida que más odias?
—La papaya. Su olor me da náuseas. Uno pensaría que la naturaleza no se equivoca, pero se equivocó con la papaya.

—¿Quiénes son los escritores que admiras?
—Chale.

—¿Cuál es tu banda, cantante o grupo musical preferido?
—Soy malísimo para la música, pero de verdad malo. Por eso voy a decir Maná, aunque también soy un aficionado al death metal, así que disfruto de Children of Bodom, Heaven Shall Burn, Arch Enemy, Slipknot, etcétera. ¿Salvé la pregunta?

—¿Con qué figura histórica te identificas más?
—Sin duda que hay mucha gente admirable, y podría darte una larga lista, pero la verdad es que… con ninguna, tengo la convicción de que los hombres realmente dichosos no pasan a la historia. Ahora, ¿los escritores son figuras históricas? Porque ahí sí podría darte unos cuantos nombres…

El autor y su obra.

—¿A qué personaje famoso te gustaría conocer, y qué le dirías?
—Alguien dígale a Guillermo Fadanelli que quiero tomarme una cerveza con él y que me revele si Benito Torrentera es él o no.

—¿De qué es lo que más te arrepientes?  
—De las veces que herido a alguien con mis palabras o acciones. Procuro ser amable con todos.

—¿Te gusta algún deporte? ¿A qué equipo le vas?
—¡Yo sí le voy, le voy al Toluca! Y a los Vikingos de Minnesota.

—¿Cuál es tu mayor adicción?
—Los videojuegos.

—¿Cómo te gustaría morir?
—Escuchando el mar en Acapulco o en Zihuatanejo. Soy guerrerense.

—¿Cuál considerarías que es tu lema?
—Believe to understand.
A war is never over.
Son frases que aparecen al principio de algunos episodios de The X Files. ®

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Publicado en: Apuntes y crónicas

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