La Saciedad del Ocio, II

Rarezas, joyas de conciertos y bandas del avant–rock

Throbbing Gristle, The Go Betweens, The Gun Club, The Jesus Lizard y los mejores conciertos de medio tiempo del SuperBowl, especialmente preparados y comentados para hacer más llevadera tu cuarentena.

Prince en el show del Super Bowl de 2007 en el Miami’s Sun Life Stadium.

Continuamos sumergidos en las dimensiones más o menos ocultas del YouTube para encontrar algunas rarezas, joyas de conciertos y presentaciones de algunas bandas importantes de la historia del avant–rock y el under histórico, cualquier cosa que eso signifique. En esta ocasión les traigo otras cinco selecciones en playlists ya organizados para que sólo le pongan play y se den a sí mismos buenas experiencias sónicas que se que andan buscando para disfrutar lo más posible su hogar en el encierro colectivo.

Throbbing Gristle en Vivo en Kezar, San Francisco, 1981

La lista completa, aquí.

Desde los primeros segundos en el video se nota que este concierto fue más que eso, se percibe en la atmósfera iniciática que conforme avanza la presentación de Throbbing Gristle se va tornando en un trance compartido. Hubo un tiempo en que pocos sabían que las máquinas podían generar estos sonidos y que había gente como estos británicos que podían hacerlas expresar todo un nuevo universo musical.

El momento lo capta perfectamente el videotape de textura rugosa y cruda, como de porno amateur, que tenían los productos de la compañía casera de conciertos Target de San Francisco, que publicaría toda una colección de conciertos de culto alrededor de algunas de las bandas más retadoras del rock.

Es importante la ciudad y el año, San Francisco, 1981, donde se generaba todo un nuevo movimiento de post–punk y electrónica, ahí encajará perfectamente Genesis P. Orridge en sus días juveniles y antes de emprender su transformación pansexual, más abocado a la grupalidad y menos al protagonismo estrambótico y deshilachado musicalmente que lo caracterizó después; el concierto en Kezar nos permite atisbar además la importancia creativa de los otros, Chris, Cosey y Sleazy, todos juntos como un cuerpo “roussoliano” integrado.

Un VHS que por años sólo estuvo en los estantes de un selecto grupo de escuchas en el mundo hoy es un “bien universal” a través del tubo digital.

The Go Betweens en Vivo en Australia, 1983

La lista completa, aquí.

Representaron el lado opuesto de la moneda al asalto que Nick Cave con los Birthday Party hizo en Inglaterra a comienzos de los ochenta, The Go–Betweens, también salidos de la escena punk australiana de finales de los setenta, cultivaron otro jardín, uno con menos agresividad, ruido y heroína, más melodía y pop pero no por ello inofensivo y buena onda. Las letras cáusticas aunque románticas, sardónicas aunque sutiles de Robert Forster y Grant McLennan, crearon unos álbumes maravillosos sobre todo sus últimas entregas como Tallulah y 16th Lovers Lane.

Este concierto es de tiempos más juveniles, acababan de sacar su segundo disco, Before Hollywood, es 1983 y se manifiesta la energía especial que tenían en vivo catapultada sobre todo por el pulso de Lindy Morrison en la batería. Cuando se mudaron a la Gran Bretaña compitieron por algunos momentos el sitio con unos incipientes The Smiths, que definitivamente tuvieron más appeal, en parte sin duda porque el mercado utilizó bien el chauvinismo británico de Morrisey, lo que les valió que McLennan alguna vez se refiriera a ellos como “buenos compositores de singles pero no de álbumes”.

The Gun Club en Vivo, La Edad de Oro, 1984

La lista completa, aquí.

Una de esas bandas que en México pasó inadvertida es The Gun Club, un auténtico combo etílico que mezcla la peligrosidad de los New York Dolls con la estimulación guitarrera de los primeros ZZ Top; de hecho los Gun Club son el perfecto ejemplo de una amalgama única de country, blues y punk.

Una vez más de las bóvedas de la TV española, este concierto tomado del histórico y maravilloso programa “La Edad de Oro”, que para aquellos años estaría ofreciendo no sólo el rock más actual del momento sino situando a la juventud ibérica justo en el cambio paradigmático del rumbo de la música.

Sonido white trash americano típico (chéquense la bandera confederada en el bombo de la batería) que está en el origen de lo que luego serían las versiones amaestradas del rock angelino de unos Motley Crew o Guns & Roses, y que reconectaría mejor después con las aportaciones psicotrópicas de Jane’s Addiction o el poder jipi–pop–punketa de mis favoritos Redd Kross, a quienes considero que serían los mejores herederos de este vaquero loco, Jeffrey Lee Pierce y compañía.

The Jesus Lizard en Vivo en Boston, 1994

Cuando se trata de hablar de grupos representativos de ciertas décadas la mayoría de las veces también nos valemos de sesgos; si en los sesenta con el folk se habla de Dylan nos olvidamos de Fred Neil; dirigir el objetivo a la “bitle” y la “rolin” manías difumina el entorno y saca de foco la amplia obra de The Kinks, y la breve pero sustantiva de los Them; de los setenta le hacemos close–up a Zeppelin y y vaya que expulsamos de la habitación a los primeros Roxy Music, Marc Bolan cuando tomó la eléctrica en T–Rex y en una de esas hasta el Bowie de las Arañas de Marte.

Así en los noventa Kurt Cobain, aunque él trataba de que no sucediera, porque siempre quiso reconocer el valor de sus contemporáneos, a diferencia de muchos otros rockers que siempre buscaron que se hablara de ellos y de nadie más, la apuesta mediática sobre Kurt eclipsó un terreno muy extenso de creación musical que en el pasado inmediato y en el presente mismo de Nirvana estaba aportando cuanto más a la causa del rock crudo pero sofisticado.

Éste es un concierto de The Jesus Lizard en el que sin miramientos hacen acceder a su público a una desquiciada combinación de potencia destructiva propia de “The Birthday Party” (segunda mención a Nick Cave hoy) con los pulsos cuasi matemáticos cercanos a King Crimson.

Corría el año de 1994 y el rock respiraba sus últimos días como música preferida de la juventud, antes de comenzar a mutar hasta adquirir identidades múltiples e irreconciliables en el siglo que se avecinaba. Pero antes de morir el rock aún ofrecía epifanías a audiencias selectas, como ésta del Venus de Milo en Boston, en donde David Yow literalmente lo cabalga y lo encamina hacia esos viejos conocidos confines del infierno sónico de donde todo rocanrol hubo surgido alguna vez, según cuenta la leyenda.

Espectáculos de medio tiempo en los Super Bowl, varios años

Prince Super Bowl Halftime Show 2007 by tokyvideo.com

La lista completa, aquí.

Cada edición del Super Bowl crea una especial expectativa sobre el espectáculo musical que se presentará en el medio tiempo ese año; se ha hecho ya un “deporte” comentar en las redes sobre lo que acontece en ese show; comparar la presentación de tal o cual año y discutiendo cuál ha sido el mejor o el peor de los espectáculos de medio tiempo.

Esta página, no de YouTube por cierto, ofrece la oportunidad de ver algunas de las más emblemáticas apariciones de músicos en el Super Bowl, junto con otras del pasado previas a las redes sociales, que por cierto poco podrían representar para los millennials, pero que muchos encontrarán muy apetecibles para saciar su ociosidad. Hasta la próxima. ®

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Publicado en: Música

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