Jorge Volpi y la no ficción

…y el proyecto de cultura en la UNAM

La mayor parte de quienes trabajan en el mundo de la edición son mujeres y, sin embargo, a veces eso no se nota, así que haremos un encuentro que se llama Mujeres de libro.

Fragmento de la portada de «Una novela criminal».

—Una novela criminal (Premio Alfaguara, 2018) ¿es una novela vigente?

—Seguirá siendo vigente mientras el sistema de justicia mexicano no funcione mejor. El libro refleja cómo funcionaba muy claramente el sistema anterior antes de la reforma del 2008 que crea el sistema oral acusatorio; ahora hemos visto que este sistema tampoco acaba de funcionar. Hace una semana presentaba el informe de México Evalúa sobre el sistema de justicia penal que revela que menos de 5% de los casos que se resuelven en México, o sea 95%, no se resuelven; ésa es la cifra real. Hay quien quiere regresar al modelo anterior, el que refleja el libro, que es todavía mucho peor.

—La imaginación, ¿cómo puede iluminar en una obra literaria esos huecos sin resolver en un caso?

—Son tantos los casos sin resolver y la enorme cantidad de crímenes que ni siquiera se denuncian, además, que periodistas y escritores eventualmente pueden utilizar sus herramientas para tratar de reconstruir la verdad o acercarse a ella cuando la justicia no lo está haciendo.

—¿De qué manera?

Entrando a los casos, viendo las historias, contando las historias. Es por eso que los periodistas o los escritores lo pueden hacer tan bien porque son expertos en contar historias. Tenemos miles y miles de historias de casos no resueltos de impunidad, de abuso que es necesario ir revelando.

—Imaginar, soñar…

—Exactamente.

—En este sentido, ¿cuál es la función del arte?

—Es algo esencial al ser humano, no es algo accesorio, no es un entretenimiento, es una forma de conocimiento de la realidad, de nosotros y de los otros y, por lo tanto, funciona también para comprender mejor una realidad incluso tan compleja como lo es la mexicana.

—¿Cuál es su definición del género de no ficción al que pertenece Una novela criminal?

—Hay quien dice que no existe este género, que es una crónica literaria, pero yo creo que sí existe y que su origen se puede localizar en Operación masacre, de Rodolfo Walsh, y en A sangre fría, de Truman Capote, y es un género híbrido donde se utiliza la construcción y los recursos propios de la ficción pero donde todo lo que se cuenta está basado en fuentes confiables. Ésa es la clave de lo que sería una novela sin ficción.

—¿Se considera un gran lector de novela policiaca y de Emmanuelle Carrere?

—De novela policiaca un lector normal, no voraz. De novela sin ficción Emmanuelle Carrere es uno de mis autores favoritos, tuve la oportunidad de conocerlo y de tratarlo en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y es un autor indispensable para la novela de no ficción actual.

—¿Y Rodolfo Walsh?

—Se adelantó a su tiempo. Si leemos Operación masacre sigue siendo un autor muy actual, los casos que describe siguen pasando ahora en México. Lo que cuenta es en realidad unas ejecuciones extrajudiciales, como han pasado tantas veces en México, en estos últimos años, y cómo el propio Estado, el propio poder intenta ocultarlo y eso es lo que hemos vivido aquí constantemente. Los recursos literarios y periodísticos de Walsh son brillantísimos ya desde ese momento, y es un libro muy actual.

—Su libro Leer la mente, ¿cómo se vincula con el proceso de escritura en la no ficción, en cuanto a imaginar los huecos vacíos en un caso criminal?

—Es un libro justamente que trata de contar cómo funciona la ficción en nuestro cerebro cuando la producimos o cuando la leemos. Muchos de esos mecanismos se activan en Una novela sin ficción que precisamente parecería lo contrario, pero al mismo tiempo no. La construcción, la manera en que funcionan la empatía, la identificación, las emociones, la conciencia, también funcionan en la no ficción. A fin de cuentas funcionan cuando algo se convierte en una historia narrada y esa historia qué mecanismos produce en el cerebro.

—Difusión Cultural de la UNAM, a través de la Cátedra José Emilio Pacheco, la Revista de la Universidad y la Dirección de Literatura, organiza un diplomado sobre no ficción que se iniciará el 3 de septiembre en la Casa Universitaria del Libro. Además de usted, vendrán autores como Martín Caparrós y Leila Guerriero. ¿En qué consistirá?

—Nos da mucho gusto contar también con esa parte académica. Tenemos un diplomado de Neurociencia y el de No ficción, tema que nos ha interesado mucho a mí y a Rosa Beltrán, directora de la Dirección de Literatura. Nos parecía que hay muchos cursos de escritura creativa pero nada parecido a un curso de escritura creativa de no ficción que va desde el periodismo hasta el ensayo, la crónica y hasta la novela sin ficción, y creo que vamos a poder apoyar a muchos estudiantes para que se vuelquen sobre este género.

—Como coordinador de Difusión Cultural, ¿cómo ha concebido un proyecto cultural que incida en la sociedad mexicana más allá de la UNAM?

—La UNAM es la Universidad de la Nación, como le dice el rector, tiene una acción en todo el país pero muy centrada en la Ciudad de México, en la zona metropolitana. Hemos tenido tres ejes centrales de trabajo que tienen que ver con volcarnos hacia los jóvenes, con pensar en que haya más relaciones entre ciencia, artes y humanidades. Y desde luego con siempre tener presente una visión social y política del arte, el arte como instrumento de transformación. Tomando en cuenta la vocación de la UNAM que está establecida como difusión de la cultura también desde el fomento a la creación de cultura.

—Vivimos ahora un momento de cambios en la política de nuestro país, ¿cómo concibe en este aspecto el proyecto cultural de la UNAM?

—Estamos terminando este periodo con el rector, veremos qué pasa a partir de noviembre, pero a lo largo de estos tres años ha sido un proyecto que ha tratado de vincularse mucho con la difícil realidad mexicana, con la violencia, con las víctimas, con cómo convertir al arte en un instrumento que pueda mejorar la vida social, eliminar la desigualdad y contar lo que está pasando.

—La equidad de género se percibe asimismo en la Feria Internacional del Libro Universitario, que se inaugurará el 27 de agosto en el Centro de Exposiciones y Convenciones UNAM.

—La mayor parte de quienes trabajan en el mundo de la edición son mujeres y, sin embargo, a veces eso no se nota, así que haremos un encuentro que se llama Mujeres de libro, además de tener una perspectiva de géneros en todas las actividades.

—¿Cuál es su definición de cultura?

—No se restringe a las bellas artes o a la alta cultura. Cultura es toda manifestación creativa humana. A partir de ahí podemos establecer géneros, niveles. ®

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Publicado en: Libros y autores

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