La lucha contra el sida

El VIH a la baja

El mundo ha ido observando, muy poco a poco, cómo el VIH ha ido retrocediendo, en cuanto a infecciones se refiere, con todo lo que ello significa en la disminución del número de infectados y la propagación del virus a la baja.

Este es un texto contra organizaciones como la Fundación México Vivo, que en su campaña dirigida a mujeres embarazadas para que se realicen la prueba ELISA o Western Blot, de detección del VIH-sida, utiliza imágenes de niños, supuestamente portadores del virus, a las que sobrepone con letra grande y roja las interrogantes: ¿ZORRA?, ¿DROGADICTO?, ¿MARICÓN?, poniendo un gran énfasis en la gravedad y el riesgo que implicaría para los niños no ser infectados por el virus en sí, con todo lo que eso implicaría para su salud, sino ser llamados precisamente así. ¡Vaya preocupación por la discriminación!

Las cifras generales de 2011

En su reporte global de 2010 el Programa Conjunto de la Organización de Naciones Unidas para la lucha contra el VIH-sida, ONUsida, se fijó como objetivos “cero infección, cero discriminación y cero muertes” en relación con el VIH en el mundo. Y si bien es cierto que esos objetivos se basan en un gran porcentaje en un ideal, lo cierto es que mantenerlo ha servido enormemente en los últimos años.

Los resultados que se han visto han sido muy alentadores en la búsqueda del ideal mencionado y el mundo ha ido observando, muy poco a poco, cómo el VIH ha ido retrocediendo, en cuanto a infecciones se refiere, con todo lo que ello significa en la disminución del número de infectados y la propagación del virus a la baja.

Las nuevas infecciones detectadas han disminuido en los últimos diez años en 20%. En los últimos cinco años, curiosamente, el porcentaje de decesos relacionados con complicaciones a causa del sida bajó, también, en 20%.

Estas cifras que muestran un gran control y cierta estabilidad se traducen, a su vez, en otras, por ejemplo, el número de países que han logrado obtener muy buenos resultados en cuanto al control de la pandemia: 56 países están en esa situación. Tal vez por ello la cabeza de la ONU, Ban Ki-Moon, declaró que “la primera parte del sexto objetivo del milenio ya la hemos alcanzado”.

Sobre el reporte más reciente

Desde los altos mandos de ONUsida se ha dado a conocer que “estamos en la alborada de un avance significativo en la respuesta mundial contra el sida”. En el reporte sobre la situación del VIH en el mundo, dado a conocer el 21 de noviembre del año pasado, se afirma que 34 millones de personas viven actualmente con el virus. La disminución en los porcentajes del número de infecciones se debe al acceso a los medicamentos y a tratamientos específicos, cuya accesibilidad se ha incrementado enormemente, reduciendo así el número de muertos derivado de la muy real infección.

No obstante estas campanas al vuelo, el número de infecciones aumentó 3.3% en relación con 2009, aunque el número de nuevas infecciones se mantuvo estable en 2.7%, porcentaje que consideran en Ginebra, Suiza, sede de ONUsida, una tendencia a la baja.

Las muertes van palideciendo

Otra realidad que llama la atención es la reducción del número de decesos derivados de complicaciones por VIH-sida hasta en 1.8 millones de personas, es decir, 5.3% menos que en 2009.

No obstante estas campanas al vuelo, el número de infecciones aumentó 3.3% en relación con 2009, aunque el número de nuevas infecciones se mantuvo estable en 2.7%, porcentaje que consideran en Ginebra, Suiza, sede de ONUsida, una tendencia a la baja.

Según ONUsida, esto se debe a las cada vez más especializadas investigaciones que atacan enfermedades muy puntuales relacionadas con el VIH, permitiendo salvar a enfermos de lo que hace diez años hubiera sido una muerte segura.

“No hace muchos años parecía tan sólo una idea fantasiosa afirmar o anunciar la posibilidad del fin de la epidemia del sida en el corto plazo; no obstante, la ciencia, los acuerdos políticos y la respuesta comunitaria, todo en su conjunto, ha comenzado a dar resultados tangibles y concretos”, dice Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUsida, quien se congratuló con esto, pero, como casi siempre, y por lo menos como hasta ahora ha venido sucediendo con este tipo de declaraciones, tuvo que matizar su entusiasmo al afirmar que “la epidemia del sida no ha terminado”, invitando, de esta manera, a todos los países a redoblar esfuerzos, pues condicionó la realidad del fin de la epidemia a las inversiones que los países hagan directamente en las investigaciones conducentes.

Los grandes descubrimientos

El VIH-sida se posicionó en las agendas de la salud y del desarrollo de todo el mundo desde que se lo descubrió hace tres décadas. Desde entonces hasta ahora el virus ha infectado, oficialmente, claro está, a poco más de 60 millones de personas, cobrándose la vida de la mitad, 30 millones. Por supuesto, en un principio, la infección era irremediablemente sinónimo de muerte.

Los primeros avances científicos dieron como resultado los primeros medicamentos llamados antirretrovirales, que permitieron a las personas con VIH prolongar su vida y no sólo eso, sino tenerla en mejores condiciones. Hoy en día más de cinco millones de personas en el mundo tienen acceso a esos fármacos en diversas formas y combinaciones, como los cocteles, mezclas de esos medicamentos de acuerdo con las características propias del paciente y del comportamiento del virus en su organismo.

Una de las partes fundamentales que se descuidó fue la inversión en prevención. El empeño y la asertividad en las campañas de prevención varía de país a país, por no hablar de tecnologías preventivas.

Por otro lado, en los dos últimos años, y para ser más específicos a partir de septiembre de 2009, se tomaron muy en serio varios resultados que arrojó un ensayo clínico realizado en Tailandia.

La vacuna: la joya de la corona

¿A cuál ensayo clínico me refiero? A un experimento basado en un régimen de vacunación contra el VIH-sida que tuvo a varias personas seropositivas como voluntarias. La protección que recibieron, comprobable y medible contra el VIH, más allá de que fue calificada de muy modesta, alcanzó el interesante porcentaje de 30% de efectividad.

Así las cosas, este estudio tailandés representó un gran parteaguas en la historia de la lucha contra el VIH para la humanidad entera, ya que demostró, por fin, científicamente, que el virus de la inmunodeficiencia humana puede prevenirse mediante una inyección.

Con estos antecedentes científicos concretos ya se están llevando a cabo en diversas partes del planeta más estudios clínicos para la aplicación de vacunas realmente eficaces en mujeres, estableciendo mecanismos revolucionarios en cuanto al manejo, manipulación, experimentación y administración de los fármacos hasta ahora disponibles, en relación con el diseño de vacunas.

Por otro lado, a mediados de 2010 un equipo de investigadores asentados en Sudáfrica hizo otra gran revelación. La composición exitosa de un gel microbicida vaginal a base de Tenofovir, un retroviral, había dado una eficacia de 39% en la reducción de infección por VIH entre las voluntarias que lo utilizaron.

Cual si fuera una cadena, los experimentos no pararon ahí. En 2010 se llevó a cabo un ensayo mundial de profilaxis pre-exposición, del cual se derivó un régimen diario de un fármaco, también especializado, llamado VIH Truvada®. La ingesta, así administrada y controlada, redujo el riesgo de infección en hombres que tienen sexo con otros hombres y con mujeres transexuales.

En septiembre de 2011 un equipo de investigadores españoles produjo un prototipo de vacuna contra el VIH mucho más potente que los anteriores con los que se había experimentado, con una respuesta, así se afirmaba, de inmunidad para 90% de las personas sanas a las que se les administró. Investigadores del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, del Hospital Clínic de Barcelona y del Hospital Gregorio Marañón de Madrid dieron esta buena nueva el año pasado.

Con estos antecedentes científicos concretos ya se están llevando a cabo en diversas partes del planeta más estudios clínicos para la aplicación de vacunas realmente eficaces en mujeres, estableciendo mecanismos revolucionarios en cuanto al manejo, manipulación, experimentación y administración de los fármacos hasta ahora disponibles, en relación con el diseño de vacunas.

La especialización es tal que parte de lo consignado arriba es ya una realidad y motivo de estudio común dentro de la Iniciativa Internacional por una Vacuna contra el Sida, IAVI, por sus siglas en inglés.

Todos los institutos de salud de Estados Unidos, por ejemplo, han venido estudiando, previamente aislados, varios anticuerpos humanos que han demostrado ser capaces de neutralizar un amplio espectro de mutaciones y variantes del VIH.

Estos estudios, a cada paso, ofrecen información inédita que está cooperando para una nueva camada de vacunas contra el virus, ideadas para inducir respuestas en varios anticuerpos de potencia parecida y que tendrían, en principio, una capacidad neutralizante total, situación extraordinaria a la que aún no se ha llegado en este campo científico.

Así las cosas, y a treinta años de la lucha mundial contra el VIH-sida, ya se cuenta con varias herramientas importantes, aunque para algunos científicos algo rudimentarias, para arribar a la tan anhelada vacuna salvadora.

La tendencia mundial en este sentido, de seguir este camino, seguirá revirtiendo poco a poco, como desde hace décadas, el crecimiento de la pandemia hasta llegar a su erradicación.

Del reporte 2010 de ONUsida

· 33,3 millones de personas viven con el VIH.

· Se estima que para finales de 2009 habían ocurrido 2,6 millones de nuevas infecciones por el VIH. Sin embargo el número de nuevas infecciones se ha reducido por 20% en los últimos diez años.

· Entre los jóvenes de los quice países más afectados, la prevalencia del VIH ha descendido en más de 25% debido a que los jóvenes adoptan prácticas sexuales más seguras.

· Los datos de 78 países muestran que el uso del preservativo entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres superaba 50% en 54 países. La información sobre su utilización entre profesionales del sexo también es esperanzadora. En 69 países, más de 60% de este grupo utilizó preservativo con su último cliente.

· Aunque el número de nuevas infecciones está disminuyendo, se estima que por cada persona que comienza el tratamiento, dos personas son infectadas por el VIH. Estamos cerrando la brecha si recordamos que en 2008 por cada dos personas que recibían tratamiento cinco se infectaban. ®

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Publicado en: Ciencia y tecnología, Enero 2012

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