MEMORIA CIENTÍFICA DE LA INDEPENDENCIA

Historia de la ciencia en México, de Ruy Pérez Tamayo

La tesis que parece atravesar el recorrido de la obra contrapone el desarrollo de la ciencia a las crisis sociales y políticas. La revolución y la inestabilidad social, así como el desinterés gubernamental de los últimos años del siglo XX, pusieron la producción científica mexicana en desventaja con la industria y las tecnologías de los países florecientes.

No puede negarse el acierto editorial del Fondo de Cultura Económica al ir recuperando temas inéditos, como la historia de la ciencia mexicana, la historia de su música o el repaso del conservadurismo nacional. Publicados en la colección Biblioteca Nueva, algunos títulos se han convertido en sumarios y otros —cuya publicación en este sello hubiera sido impensable en el siglo pasado— en aproximaciones originales en cuanto a autores se refiere.

Caracterizado por imprimir textos de autores extranjeros cuando a ciencia concernía, el Fondo más que antes reúne plumas nacionales. Por la trascendencia del tema, en particular resulta interesante Historia de la ciencia en México (2010), obra coordinada por el médico Ruy Pérez Tamayo y en la que colaboran especialistas como Elías Trabulse, Juan José Saldaña, Carlos Viesca y José Sanfilipo.

Aun con las generalizaciones provocadas por la división en etapas, en el desarrollo de la ciencia en México se puede destacar el impulso liberal a la experimentación científica (botánica, zoológica, mineralógica y geológica) que permitió una real contribución mexicana al progreso de la ciencia. Sirva de ejemplo la ciencia en la época de la Independencia para identificar la aparición de un pensamiento médico mexicano original, enriquecido con el intercambio formativo en el extranjero y la diversidad natural de la región, materia prima de la exploración científica. Incluso personajes de la historia conocidos por su influencia en lo político (piénsese en Melchor Ocampo o Lucas Alamán) son apasionados y curiosos de la botánica o de los estudios sociales.

A partir de los textos históricos disponibles fue posible a los autores analizar la condición de disciplinas tan antiguas como la metalurgia (indispensable en la Colonia), la estadística y la geografía, las matemáticas, la física y la astronomía; la medicina y la cirugía.

En la obra también se da repaso a instituciones centenarias, como universidades y academias (de Medicina, de Historia y Lengua), el Jardín Botánico y Colegio Nacional de Minas; a publicaciones científicas y boletines, así como a sociedades científicas vigentes aun después de acabado el Porfiriato.

La tesis que parece atravesar el recorrido de la obra contrapone el desarrollo de la ciencia a las crisis sociales y políticas. La revolución y la inestabilidad social, así como el desinterés gubernamental de los últimos años del siglo XX, pusieron la producción científica mexicana en desventaja con la industria y las tecnologías de los países florecientes. ®

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Publicado en: Ciencia y tecnología, Septiembre 2010

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  1. He leído con interés la reseña del libro Historia de la ciencia en México y al principio quiero señalar que la imagen que acompaña el texto me causó confusión pues el que ponen en la imagen es un libro con el mismo título pero de la autoría de Elías Trabulse.

    El libro de la imagen corresponde efectivamente a un libro recopilatorio de los diversos tomos que escribió el Dr. Elías Trabulse sobre la historia de la ciencia en México.

    El libro que aquí reseña Viannet Medina es un nuevo acercamiento a la historia de la ciencia en nuestro país en la que colaboran otros reconocidos especialistas entre ellos Elías Trabulse y que coordina el Dr. Ruy Pérez Tamayo. Por lo que sugiero, cambien la imagen por la del libro que realmente reseñan.

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