Racismo post–Trump

Negros que discriminan y golpean a chinos

Al igual que la comunidad afroamericana, los asiáticos en Estados Unidos han padecido una larga historia de discriminación y violencia. Pero…

El racismo no desaparece. Foto de John Arthur Brown/DPA.

La instigación al odio racial desatado por Trump, a pesar de que él ya no gobierna, ha cobrado fuerza en los últimos meses. Pero, contrario a lo se imagina, esta reacción racista contra los chinos y personas de rasgos orientales —a quienes el expresidente acusara de ser los responsables del coronavirus mortal—, estos violentos ataques, en su mayoría han sido perpetrados contra ancianos por parte de algunos miembros de la comunidad negra.

Estos ataques han sido cobardes, indiscriminados; hombres y mujeres han sido golpeados con furia salvaje sin motivo alguno.  En algunas ocasiones las víctimas han sido despojadas de sus pertenencias. Por desgracia, ha habido casos muy sonados en el Área de la Bahía de San Francisco, donde un anciano perdió la vida a consecuencia de un empujón. Lo mismo en Oakland y en Nueva York.

Tras ser golpeados salvajemente, se les acusa de no pertenecer a este país, algo falso a todas luces. Al igual que blancos, negros y latinos, los asiáticos forman parte de esta sociedad desde hace más de un siglo.

De estos hechos lamentables, lo que más sorprende es ver quién perpetra estos ataques: individuos pertenecientes a un grupo que en los últimos tiempos ha sido protagonista de grandes movilizaciones contra el racismo.

Al parecer, en este mundo, y en esta vida circular, muchas cosas se repiten: una de éstas es la violencia contra los ciudadanos estadounidenses chinos.

Hace algunos días, de madrugada, en un canal de televisión pública pasaron un documental acerca de la historia de los chinos en la bahía de San Francisco. Hablaba de cómo fueron expulsados violentamente en un par de ocasiones, porque eran competencia o estorbaban la idea de que los Estados Unidos eran una nación de gente blanca de origen europeo. Este documental me hizo recordar escenas de otro producido por Canal Once (“Los que vinieron”), en el que se narraba la manera brutal con que fueron masacrados y expulsados los chinos en el estado de Sonora hace un siglo, adonde habían ido a trabajar, como en Estados Unidos, en la construcción de las vías del ferrocarril.

Ver en el noticiero estos hechos lamentables, los que se repiten en ciudades como San Francisco y Nueva York, inevitablemente lo hace a uno a preguntarse cuánto realmente hemos avanzado como sociedad, si no somos capaces de vivir al lado de alguien que se ve distinto a nosotros. ®

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Publicado en: Apuntes y crónicas

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