Cinco breves pasos para ganar un premio literario

(Debe ser una novela policiaca)

Nunca publicar y ser famoso en el mundo de las letras había sido tan fácil.

Paso número uno: Lee Sondea

© Andrew Kertész

Dirígete a tu librería más cercana, ésa en la que te gusta pasearte para que te “ubiquen”. Estando ahí date una vuelta por la mesa de novedades y observa los temas predominantes —omite a Paulo Cohelo, que invariablemente tiene un par de títulos ahí por semana. Olvídate también de novelas con títulos como El misterio de la conspiración de la Iglesia Católica detrás de los códices de las pirámides o Vampiros andróginos adolescentes que brillan en la luz y concéntrate en el resto: novelas policiacas. Felicidades, ya tienes un género posicionado en el mercado.

Paso número dos: Escribe tu novela policiaca

Escribir una novela policiaca no es tan difícil como parece. En realidad sólo requieres cumplir con un par de funciones básicas de Propp, tampoco importa mucho si no sabes quién es Propp: la mayoría de los escritores actuales no lo saben. No inviertas demasiado tiempo en la creación de personajes complejos o en profundas reflexiones, ya no estamos en el siglo XIX, ahora usamos plantillas, aquí te dejo algunas:

° Un policía atormentado por un crimen que no pudo evitar, tiene una cicatriz grotesca en el rostro y bebe escocés.

° Un pedófilo degenerado que encarna todos los males sobre la tierra, por supuesto también es muy rico y también bebe escocés.

° Una chica huérfana que ha vivido en las calles desde pequeña, con su rudeza intenta ocultar su inmensa ternura. Ha logrado huir de la red de trata del pedófilo y es la única que puede incriminarlo.

° Todos fuman como locomotoras.

Bien, ya tienes género, trama y personajes. Ahora sólo hace falta rellenar los huecos. A esta parte se le llama narración y tampoco es tan importante. Olvídate de tus pretensiones universitarias de convertirte en un maestro del lenguaje, esa idea romántica de hilvanar mundos imposibles a través de las palabras debe quedar de lado. Usa frases cortas y contundentes, términos con los que tus lectores puedan identificarse. Un tip para depurar tu estilo es que cuando sientas que con una línea te has sublimado bórrala inmediatamente y reemplázala por un par de groserías, nunca escatimes en las groserías. Las palabras culo, tetas y verga también son indispensables, y si sabes adjetivarlas correctamente estarás creando verdadero arte, por ejemplo: culo suculento, tetas portentosas, falo prodigioso, etcétera.

Paso número tres: Añade un elemento de actualidad

Si ya lo probaste todo y sientes que aún así tu novela no levanta, la última acción desesperada, es (ojo, úsese sólo en caso de desesperación extrema) vincula a tu villano con el narco. Si optas por esta última no olvides que debes incluir un par de descripciones explícitas de torturas, sin importar si vienen o no al caso.

Ésta es la parte que le dará vigencia a tu novela y generará interés en los editores. Si crees que coludir a tu villano con el gobierno es demasiado clisé te sugiero que tomes una noticia reciente y la incorpores de manera tangencial a la trama. No te preocupes, no necesitas investigar ni ahondar en el tema, mucho menos adoptar una postura al respecto, como ya mencioné, sólo se trata de un gancho para generar expectativa.

Otra posibilidad es que añadas un componente científico/tecnológico a tu relato para atraer al público geek: el villano intenta apoderarse de un potente acelerador de partículas para desintegrar el cosmos, por ejemplo. Ahora, si también quieres interesar a los hipsters, qué te parece una novela narrada en capítulos de 142 caracteres…

Si ya lo probaste todo y sientes que aún así tu novela no levanta, la última acción desesperada, es (ojo, úsese sólo en caso de desesperación extrema) vincula a tu villano con el narco. Si optas por esta última no olvides que debes incluir un par de descripciones explícitas de torturas, sin importar si vienen o no al caso.

Paso número cuatro: Date a conocer

Aparécete en un par de fiestas “de escritores”, te hayan invitado o no, y abraza a todo el mundo, brinda con todo el mundo y tómate fotos con todo el mundo. No olvides subir esas fotos a las redes sociales. Utiliza el mismo criterio de sondeo que en el paso número uno para dar opiniones; si ves que todos están criticando, critica, si ves que todos están adulando, adula. Solamente si crees que es beneficioso llevar la contraria o intentas crearte una reputación de autor iconoclasta e irreverente recházalo todo, no olvides que siempre es mejor ir en contra de las vacas sagradas que de tus propios coetáneos, nunca sabes quién puede terminar dictaminándote o reseñándote. Habla mal de Borges y di que Cortázar está muy superado, escupe en la sobreadjetivación de García Márquez, además de ser más seguro, los demás de verdad creerán en tu vocación parricida y en tu compromiso con la renovación.

Paso número cinco: Inscribe tu novela y envíala

Localiza un concurso de novela, de una trasnacional de preferencia (las editoriales independientes sólo publican a sus amigos o a los Gabriel Orozco de las letras), envía tu novela con un seudónimo sencillo, nada de El Hijo de Dostoievski, y voilá! el premio es tuyo. ®

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Publicado en: (Paréntesis), Septiembre 2011

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