LA NETA SOBRE YUCATÁN

y algunas aproximaciones personales al ser yucateco

Los yucatecos no son un chiste, ni una postal. Este ensayo colérico y cariñoso, con ilustraciones del cartonista Tony Peraza, busca desmitificarlo a través del análisis de sus medios, sus políticos, su arte y su historia. También busca aproximarse al ser yucateco.

¿Y de dónde eres? De México. ¿Y de qué parte? Yucatán. Aaah, ¿dónde está eso po? No, pues, en la península… cerca de Cancún. ¿De Can Cún? ¿Y tú vas a Can Cún? Esteee, sí, a veces en vacaciones. ¿Qué tan lejos vives de Can Cún? Pues como a tres horas en carretera ¿De Can Cún? Ajá, sí. No poo, hace caleta de años que queremos ir a Can Cún. Oye, mira, ella es de México. ¿De qué parte? De Can Cún. ¿De Can Cún? No, de Yucatán, te dije de Yucatán, no de Cancún. ¿Pero vives cerca de Can Cún? Este… sí, a tres horas. Bacan, mira, él conoce México, se llama Jorge. ¿Eres mexicana? Sí. ¿Y de qué parte?  De Yucatán ¿De Yucatán? ¡¡¡Maaare ninio!!!
—María José Pasos, yucatecos perdidos en Chile

© Tony Peraza

Nací en el Distrito Federal, ahí viví los primeros trece años de mi vida. Los recuerdos son un tanto borrosos, como cubiertos por una nube de smog. Los siguientes diez, es decir, de los trece a los veintitrés, mi verdadera etapa formativa, radiqué en Mérida. Ahora que vivo en Guadalajara puedo afirmar sin timidez que el resto del país desconoce la realidad yucateca, el ser yucateco y, además, realmente no les interesa. Para ellos el sureste es una postal.

Elija la opción que más le acomode para explicar la ignorancia y la falta de interés nacional con respecto a Yucatán y así podamos continuar con el verdadero motivo de este ensayo: desmitificarlo.

a) Las fronteras del sureste, sus narrativas, no son tan comerciables para la prensa como las del norte.

b) Suficiente es intentar asimilar la mierda diaria del Estado en que cada quien habita como para además tragarse la de los demás. Al mexicano no le interesa lo que no lo afecte directamente.

c) En cincuenta años, cuando estudiemos los acontecimientos ocurridos a principios del siglo XXI, descubriremos que lo sucedido en Yucatán no tuvo la menor injerencia en el resto del país, mucho menos en nuestras políticas internacionales.

d) El turismo representa el principal ingreso del sureste, no es conveniente que el resto del país lo perciba como una zona conflictiva.

e) Yucatán no se conoce a sí mismo, por lo tanto no ha sabido darse a conocer.

Medios. Medio corruptos + medio irresponsables = completamente mezquinos

© Tony Peraza

Los tres periódicos del Estado gestan grandes transacciones económicas, descaradas alianzas de poder, tienen afiliaciones partidistas. Durante dos años mantuve una columna dominical en Milenio Novedades; además de no recibir un peso en todo ese tiempo, en la temporada de la campaña electoral del 2007 me censuraron la mitad de mis textos porque no se podía criticar al PAN (Xavier Abreu) ni al PRI (Ivonne Ortega). Ahí el PRD es un chiste, tanto que el recién fallecido Cholo, estandarte del teatro regional cuya cartelera se basa en parodias populares de telenovelas o políticos, el lugar común, el facilismo, la carencia de conciencia crítica, fue su último candidato a la gubernatura. En un par de ocasiones los editores inclusive me cambiaron palabras para dar a entender todo lo contrario de lo que buscaba exponer. Eso no es todo, mutilaban los contenidos de la edición nacional de Milenio. Recuerdo, por ejemplo, cuando falleció Maciel y sustituyeron crónicas, artículos y ensayos en su contra por una página complaciente, casi un homenaje.

Después escribí algunos meses en Por Esto! el insólito caso del periódico de autor: don Mario Renato Menéndez. Aunque tiene a los mejores columnistas del Estado (como también a cuatachos del director, sin ideas ni gramática), los lineamientos editoriales son los de un individuo, no los de un concepto periodístico. Además de su servilismo insensato a Andrés Manuel López Obrador su diario se ha convertido en un panfleto de la gobernadora. Menéndez ha tenido una destacada trayectoria periodística, pero es una lástima que nunca supo renovarse, siguió dando las mismas respuestas a sus mismas obsesiones y eso se refleja en la aproximación atemporal de su periódico a los problemas de la actualidad.

El Diario de Yucatán es el último de los grandes aparatos censuradores de la historia yucateca, eso nadie debe olvidarlo, no importa si en la jerarquía de valores el asesinato se condena más que el raciocinio.

El caso más grave es el Diario de Yucatán, una institución inquisidora cuya postura ideológica y moral se ha transmitido de una u otra forma en muchos de sus lectores. El miedo al cambio es una de las características definitivas del yucateco. Cada impulso individual o grupal de movimiento es sosegado por un letargo colectivo. Lo rechazan porque un instrumento de reflexión como debiera ser un periódico difunde una fantasía de una realidad construida alrededor de miedos que se contagian en la sociedad como la gripa. El yucateco está viviendo una transición tardía a la posmodernidad (para bien y para mal) porque no se le han otorgado las herramientas para desarrollar un pensamiento disensual. El que difiere es castigado, desde la quema de libros en Maní, los asesinatos de Felipe Carrillo Puerto y El Charras, pasando por la clausura de medios decimonónicos como el Bule Bule, hasta tantos otros que son enjuiciados en el día a día de una isla hiperconservadora. El Diario de Yucatán es el último de los grandes aparatos censuradores de la historia yucateca, eso nadie debe olvidarlo (es lo que ocurre cuando empresarios y no periodistas dirigen un periódico), no importa si en la jerarquía de valores el asesinato se condena más que el raciocinio.

Política. El reality show del PRI

Uno de los problemas cardinales de la política nacional es que el sistema partidista es en realidad un desastre candidaturista. Las transiciones democráticas exitosas (por lo menos mejores que la nuestra) en países sudamericanos como Chile y en cierto grado Brasil, se deben a que sus representantes funcionan y deciden a partir de la consolidación de partidos con idearios. No dan estas páginas, ni tengo la información suficiente para hablar de la reelección de Víctor Cervera Pacheco, pero sí pude presenciar las últimas dos elecciones, habiéndolas seguido en el día a día y ahora, con la distancia de los años, puedo llegar a una conclusión: las elecciones del pueblo reflejan las ambiciones de sus individuos. Por eso los casos de Patricio Patrón Laviada (apodado quirúrgicamente por el Por Esto! como el Alto Vacío) e Ivonne Ortega Pacheco demandan su estudio inmediato, ni siquiera es necesario dejar pasar el tiempo para detectar los agravios que han causado.

© Tony Peraza

Como en el resto del país, el regreso del PRI al poder se debió más a la ineficiencia de los gobernantes del PAN que a méritos propios. Manuel Fuentes y César Bojórquez, yunta de huevones, fueron fantasmas durante sus periodos como alcaldes. Patricio Patrón Laviada armó un gabinete de compadres, desestimó públicamente el huracán Isidoro antes de su azote, batalló hasta el absurdo y desde el absurdo por realizar un proyecto como Metropolisur para retirarse de su mandato con un jugoso aguinaldo. (En México los constructores son una fuerza política, económica y criminal superada exclusivamente por los narcos). Claro, después de haber demostrado no sólo carecer de conciencia ecológica sino de consideración alguna por la inteligencia o el sentido común, fue galardonado por Felipe Calderón con el puesto titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. A pesar de ello, el candidato a la gubernatura del PAN, Xavier Abreu, era considerado el favorito para ganar las elecciones de 2007. Sin embargo, su campaña electoral, que debió ser concebida por un plato de frijol con puerco, le costó al PAN el poder por lo que aparenta será una larga temporada. En esa misma campaña el hermano de Patricio, la Vaca Patrón, fue sorprendido en un pueblo comprando votos, con maletín de piel y otros detalles finos del cliché. ¡Aaaa, el pueblo nunca olvida, perdona, reflexiona!

© Tony Peraza

Las atrocidades del PAN continúan. En su último acto como alcalde Bojórquez instaló una estatua de los conquistadores Montejo al final de la avenida más famosa del Estado. El acto y la obra son ofensivos por las condiciones de marginación en que viven cientos de miles de indígenas en el Estado. Hace una semana el diputado Renán Barrera Concha declaró que las bodas gay van en contra de la naturaleza, son inmorales y por ese tipo de actitudes Dios quemó Sodoma y Gomorra.

Asistí a la presentación al carnaval del Plan de Desarrollo Estatal 2007-2012. El estacionamiento del Siglo XXI (antes centro de convenciones, ahora salón de fiestas de la ñora del justán) se encontraba lleno de camiones con acarreados. Miles y miles encerrados en esa bodega, aclamándola como una rockstar, presenciando una coronación que, como dijeron por ahí, parecía la celebración de unos quince años. La mitad del tiempo se fue en cada funcionario saludando a todos los presentes al comienzo del discurso. Antes, Ortega Pacheco, sacándole provecho a la demagogia más vulgar, recibió más de diecinueve mil propuestas ciudadanas sólo para presentar un proyecto tan cursi y alejado de la realidad como las telenovelas de Televisa que tanto le fascinan. Lo único que no prometió fue que Yucatán colonizaría Marte y que transformaría al equipo de los Leones en los Red Sox. Si logró reducir la pobreza en 35% como prometió, habrá sido la de sus aliados y los medios que la retratan como un mesías. “Con absoluta honestidad, visión de largo plazo y sin intereses particulares presento este Plan como la ruta que puede llevar a esta generación a construir una sociedad más justa, con oportunidades de vida digna y éxito para todos”, se atrevió a decir aquella tarde de feria en que también prometió avances sustanciales en materia de salud, vivienda, infraestructura y seguridad.

Recientemente la Srita. Corazón inclusive lanzó su propia línea de moda con tejidos mayas modernizados. Resulta irónico el orgullo con el que porta el huipil y su obsesión por ocultar sus rasgos mayas. Eso han sido los indígenas para ella: una marca, no una ocupación.

La llegada de Ortega y el secretario de Seguridad Pública Luis Felipe Saidén significó también la llegada del narco al Estado. Los doce decapitados, cuyos mercenarios nunca fueron capturados, representaron un extraño caso de violencia física en la historia reciente de Yucatán. Los retenes aparecen ahora tanto como los baches y la policía es una amenaza tan

grande como sus perseguidos. Para colmos, el hijo de Saidén atropelló y mató a dos personas, borracho, a toda velocidad en el Paseo de Montejo, contrario a lo que prometió su padre, nunca cumplió tiempo en prisión. Los grandes proyectos de Ivonne, como el tren bala, fueron sustituidos por reparticiones masivas de calcetines. También vale la pena recordar los conciertos con figuras de la talla de Elton John o Plácido Domingo en Chichen Itzá cuyas cifras de ingresos prometió compartir, pero luego se le olvidó.

Angélica Araujo, alcaldeza. "Estoy a un botón de votar por ella", dijo alguna vez con ironía mi amigo Isaac.

Hace algunos meses estuvo circulando un video de un plan para transformar a Chichen en un Spa, lo cual irremediablemente llevó a la sarcástica campaña de facebook para convertirlo, mejor aún, en Disneylandia. El video que describía detalladamente el proyecto fue removido de YouTube; he escuchado varias anécdotas de personas que recibieron una advertencia de la oficina de Ivonne diciéndole que sería preferible si guardaran silencio. Más que dirigir al Estado, Ivonne se dedicó a producir su propio reality show. Su último informe de gobierno contó con la presencia de Galilea Montijo, Carmen Salinas, Juan Gabriel y Enrique Peña Nieto, de quien se rumora podría formar parte de su gabinete. Durante todo su mandato la góber ha desarrollado una relación cercana con la farándula de las telenovelas y los shows matutinos, los dos espectáculos de entretenimiento más lamentables de nuestra nación. Recientemente la Srita. Corazón inclusive lanzó su propia línea de moda con tejidos mayas modernizados. Resulta irónico el orgullo con el que porta el huipil y su obsesión por ocultar sus rasgos mayas. Eso han sido los indígenas para ella: una marca, no una ocupación. Ulises Carrillo, su estratega político y de marketing, es una figura misteriosa con mucho poder, del cual se conoce poco, a pesar de que demanda ser analizado para entender mejor el presente de Yucatán. Alguna vez leí que los consultores de imagen son los chamanes de la posmodernidad.

Ivonne Ortega hoy

Ivonne Ortega antes

Me parece que la elección de Ivonne y de Angélica Araujo para la nueva alcaldía, más allá del marketing y la política, se debe a una patología social, un trauma cultural, un virus en la conciencia colectiva. Si se comparan las fotos de Ortega hace siete años y hoy, es evidente la transformación física, principalmente a través de cirugías estéticas. La preocupación de la gobernadora por su imagen es la misma obsesión que tienen cientos de miles de yucatecos por la suya. ¿Qué significa esto? Un problema de aceptación personal, una inseguridad, un miedo a la humillación que se traduce en una enfermedad: el miedo y la levedad.

© Tony Peraza

Artes. La hueva como aparato gestor

Decir en nuestros tiempos que la creación artística es un acto ajeno a la gestión cultural es caer en una generalización apresurada. Creo que en buena medida el salto cualitativo que nos ha faltado dar para ser un participante activo en el diálogo cultural/artístico nacional se debe a la irresponsabilidad y falta de profesionalismo por parte de todo el aparato que opera alrededor de la obra: editores, museógrafos, curadores, directores, agentes, periodistas, locutores, críticos, inclusive maestros. Es una visión un tanto maniquea, los puristas hablarán de la creación por la creación, pero si existe la inversión y la infraestructura cultural que tenemos es también para educar a los artistas.

No existe el periodismo cultural, sólo el diarismo cultural: reporteros que redactan informes sobre las actividades del Instituto de Cultura, reseñistas de pacotilla, críticos que limitan su análisis a la técnica, incapaces de asociar la obra con otros discursos o con su propio contexto.

La crítica no se ha desarrollado en el Estado porque los espacios de publicación, sean libros, revistas o periódicos, tienen exigencias editoriales de muy bajo nivel. No existe el periodismo cultural, sólo el diarismo cultural: reporteros que redactan informes sobre las actividades del Instituto de Cultura, reseñistas de pacotilla, críticos que limitan su análisis a la técnica, incapaces de asociar la obra con otros discursos o con su propio contexto. Estas carencias no se deben exclusivamente a la falta de práctica, sino de un amiguismo que se traduce a todas las esferas de la cultura en el Estado. El problema no es que existan mafias que se hayan dedicado a lambisconear a la administración en turno para regocijarse en su impoluto sistema de mediocridad sino que estas mafias carezcan de gramática elemental e ideas, y sobre todo del menor sentido de autocrítica. El aparato valorativo lector los ha orientado a la complacencia intelectual. La ilusión de la fama y el reconocimiento, la complicidad de las instituciones culturales, la forma en que se distribuye el presupuesto para satisfacer las necesidades los caprichos inmediatos de los artistas berrinchudos, ha terminado por condenarlos.

© Tony Peraza

Los ejemplos de la pereza con la que se lleva a cabo la dinámica artista-gestor-público son muchos. La Feria del Libro es una broma de mal gusto, la inmensa mayoría de su oferta son libros de superación y religión, más otros cuantos de la editorial que lo organiza. Síntomas: cuesta lo mismo hacerlo bien que hacerlo mal, pero preferimos la segunda. Ninguno de los pensadores públicos se ha opuesto con insistencia, ningún grupo ha organizado una propuesta alternativa y viable; nada de esto ocurriría, por ejemplo, en Tijuana. Se ha anunciado con maraca y marimba “importantes” proyectos como una escuela de escritores de la SOGEM que hasta el día de hoy es una ilusión mediática. A pesar de que todo mundo se enteró de que Carlos García Ponce se había robado millones de pesos del presupuesto asignado para el MACAY (Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán); a pesar de que se nos prometió lo contrario e inclusive se hizo un teatrito para la búsqueda de su reemplazo, el muy pilluelo sigue siendo director. Una de las curiosidades del principal espacio para la creación contemporánea en Yucatán es que tiene una línea del tiempo con la historia del arte que termina en Marcel Duchamp. Mérida: escale la pirámide, éntrele a la cochinita, acostúmbrese a la inpunidad. Hay gente que ocupa cargos falsos, sin responsabilidades, por tener una amistad con la góber. Se invirtieron millones y millones de pesos en traer exposiciones con obras secundarias, sin tanto genio, casi estudios, casi bocetos, de Picasso, Goya y Dalí. Ese dinero se pudo haber invertido en tantas otras necesidades. Populismo barato, lo espectacular abruma a la memoria, desconocemos el concepto de inversión sustentable en cultura. Son injustificables algunas de las publicaciones que se realizan en el Estado. Si alguien cree lo contrario, subiré otra entrada titulada Antología de la Infamia en las Letras Yucas (yo estaría incluido). En una reciente entrevista de Christian Núñez, Manuel Iris opinó sobre las mafias literarias.

Creo que es imposible erradicarlas, pero en realidad me molestan infinitamente más las mafias no-literarias. Es decir: un grupo de personas acaparando espacios, becas, publicaciones, etc., pero con terrible poesía. No tolero la mala literatura que sobreabunda en mafiecillas menores y mayores, encaminadas no a lo literario sino a lo económico y lo mediático. Me molesta que se llene todo de basura. Digo esto porque mafias fueron todos los grupos literarios importantes que ahora recordamos, en México y fuera. Pero quienes valen la pena de esos grupos, antes que mafiosos fueron escritores, realmente escritores, no publicadores. No es lo mismo un pleito ente Lezama y Piñera o la mafia que fue la generación de medio siglo en México o el Boom que un pleito de poetastros menores en cualquier revista sin importancia o con ella. Lo primero genera literatura, lo otro solamente la alude, y mal. Las mafias literarias son un resultado de nuestra vida cultural. Un mal que debe combatirse buscando trabajar fuera del sitio en que se está cómodo y pensando siempre en escribir, no en figurar.

Por supuesto, también existe un valioso trabajo artístico, si no lo abordo más es porque la columna vertebral de Todos los puentes quemados, como lo indiqué desde el principio, es la crítica. Aunque no quisiera dejar de señalar lo mejor de la vida cultural en Mérida. El teatro goza de buena salud, con algunas plumas importadas, notables talentos locales en dramaturgia y actuación, directores y actores con una trayectoria de calidad, numerosos espacios de representación y un público cada día más consolidado. La aparición de espacios y colectivos independientes ha diversificado la oferta cultural, dándole su justo lugar a un grupo de creadores y a un público que estuvieron abandonados durante mucho tiempo. Algunos artistas que han migrado han encontrado su justo reconocimiento en  el centro del país. Conozco al menos tres escritores menores de treinta años que comienzan a producir una obra que no le envidia nada en cualidades literarias a la de otros escritores jóvenes en el país. Hace una década no se hubiera podido decir lo mismo. La instalación de una Escuela Superior de Artes fue una inversión atinada. La urgencia de desarrollar los nuevos talentos, la creciente inversión en cultura demanda ética, profesionalismo, conocimiento, cuidado, ímpetu, responsabilidad; virtudes que no han demostrado los gestores y el resto del aparato cultural hasta el día de hoy.

El ser yucateco. ¿El ser condicionado?

He llegado a la parte más difícil de este ensayo ya que no se fundamenta tanto en hechos concretos, documentados, apreciables al menor contacto con el verdadero Yucatán, sino en mi experiencia personal, la convivencia diaria con su gente, sus políticos, su historia, sus medios y su arte. Mi visión se encuentra un tanto limitada a Mérida, no puedo hablar con tanta conciencia del ser indígena, a pesar de que el intercambio es diario, y de pronto conoces a personas como el Camaradísima de Valladolid que hablaba de platanales jurásicos en cenotes escondidos o el Gran Poncho de Holcá que pinta las apariciones que tiene de la virgen en trozos de madera que recoge del monte. Así de fácil cae uno en el exotismo. No sé lo que es pasar hambre, ni mi hijo se murió esperando que lo atendieran en el IMSS tras días de papeleo, como le ocurrió a doña Jesús, la señora que nos ayudó en la casa durante una década, por lo tanto me limitaré a estudiar al yucateco urbano. Para entenderlo es necesario examinar dos condicionamientos particulares.

La historia, el segundo condicionante, les ha negado la oportunidad de obtener los medios de reflexión para poder formularse las preguntas necesarias sobre esta transición extraña entre la posmodernidad, el Medievo y la alucinación.

1) Las condiciones geoclimáticas, sobre todo en temperaturas extremas, alteran el carácter de cualquier población. El calor húmedo se siente en la piel como otra piel y pesa un yunque en cada párpado. Es una tierra privilegiada, siembras una semilla y crecen tres árboles. Ambas circunstancias han creado una sociedad pasiva, carente de iniciativa. Las costumbres se heredan: la hueva no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Esto provoca otra concepción del tiempo, todo transcurre más lento en una quietud que invita a la contemplación. Las primeras impresiones de fray Bartolomé de las Casas tras desembarcar en la Nueva España describen un patrón de comportamiento que se sostiene hasta nuestros días.

Todas estas universas e infinitas gentes a todo género crió Dios los más simples, sin maldades ni dobleces, obedientísimas y fidelísimas a sus señores naturales e a los cristianos a quien sirven; más humildes, más pacientes, más pacíficas e quietas, sin rencillas ni bullicios, no rijosos, no querulosos, sin rencores, sin odios, sin desear venganzas, que hay en el mundo. Son asimismo las gentes más delicadas, flacas y tiernas en complisión e que menos pueden sufrir trabajos y que más fácilmente mueren de cualquiera enfermedad […] Son también gentes paupérrimas y que menos poseen ni quieren poseer de bienes temporales; e por esto no soberbias, no ambiciosas, no codiciosas.

© Tony Peraza

A pesar de que el fragmento no especifica a cuál cultura prehispánica se refiere, intuyo que su descripción es más cercana a los mayas. Nótense entonces algunos de los adjetivos que les adjudica el cronista: simples, obedientes, fieles, humildes, pacientes, pacíficos, quietos, delicados, flacos, tiernos, paupérrimos; ni soberbios ni ambiciosos ni codiciosos. Casi todos aluden a un estado pasivo; el rechazo al movimiento, es decir, al cambio. El cuerpo se congela en el calor, ¿y la mente? El ocio es una oportunidad privilegiada de concentración. ¿En qué piensa la sociedad yucateca cuando se mece en su hamaca colosal?

2) La historia les ha negado la oportunidad de obtener los medios de reflexión para poder formularse las preguntas necesarias sobre esta transición extraña entre la posmodernidad, el Medievo y la alucinación. El yucateco evade la confrontación consigo, con sus relaciones y con su sociedad porque ha sido sometido y castigado desde hace cientos de años; torturados por los españoles, fracasados en su intento de independencia, esclavizados por los hacendados en pleno siglo XX, humillados por sus políticos y empresarios en el XXI. Existen dos grandes traumas irresueltos en la historia yucateca; a pesar de que han sido estudiados por la academia (el ensayo literario se ha quedado corto), poco se ha difundido este análisis entre la población.

El auto de fe de Maní, en el cual se incendiaron una cantidad invalorable de objetos sagrados, imágenes de culto y códices mayas, es quizás la pérdida más grande de conocimiento en la historia de la humanidad. El detrimento de obra griega tras la conquista romana no se puede comparar, ellos tuvieron un largo imperio, sentaron parámetros morales y preceptivos que sobreviven hasta hoy, y dejaron grandes evidencias de su literatura, ciencia, filosofía.  Ya se ha dicho en diversos ensayos sobre la mexicanidad: aquí se interrumpió un proyecto de Estado original y el desarrollo de una cosmología que nunca tuvo la oportunidad de dialogar con las dos grandes mentes del cosmos, la oriental y la occidental. La historia de la inteligencia humana se entiende mejor cuando se lee cronológicamente; el conflicto es que aquí se achicharraron los pilares, como si hubiese hecho combustión espontánea el viejo testamento y la mayor parte del nuevo. Después de eso, Yucatán nunca recuperó conciencia de sí mismo.

En la conquista también se enfrenta al génesis de la maldad pura la maldad sin sentido. A pesar de que representaban bienes para los españoles por el trabajo que podían realizar, ellos se entretenían mortificándolos, asesinándolos, violándolos. Fray Bartolomé de las Casas lo relata en su Historia de la destrucción de las Indias.

Entraban en los pueblos, no dejaban niños y viejos, ni mujeres preñadas ni paridas que no desbarrigaban e hacían pedazos, como si dieran en unos corderos metidos en sus apriscos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría el hombre por medio, o le cortaba la cabeza de un piquete o le descubría las entrañas. Tomaban las criaturas de las tetas de las madres, por las piernas, y daban de cabeza con ellas en las peñas. Otros, daban con ellas en ríos por las espaldas, riendo e burlando, e cayendo en el agua decían: bullís, cuerpo de tal; otras criaturas metían a espada con las madres juntamente, e todos cuantos delante de sí hallaban. Hacían unas horcas largas, que juntasen casi los pies a la tierra, e de trece en trece, a honor y reverencia de Nuestro Redemptor e de los doce apóstoles, poniéndoles leña e fuego, los quemaban vivos. Otros, ataban o liaban todo el cuerpo de paja seca pegándoles fuego, así los quemaban. Otros, y todos los que querían tomar a vida, cortábanles ambas manos y dellas llevaban colgando, y decíanles: “Andad con cartas”. Conviene a saber, lleva las nuevas a las gentes que estaban huídas por los montes. Comúnmente mataban a los señores y nobles desta manera: que hacían unas parrillas de varas sobre horquetas y atábanlos en ellas y poníanles por debajo fuego manso, para que poco a poco, dando alaridos en aquellos tormentos, desesperados, se les salían las ánimas.

La conquista provocó que el yucateco desarrollara una aversión a cualquier influjo cultural proveniente de fuera. Las vanguardias de pensamiento, periodismo, ciencia, tecnología y creación llegan con años de retraso. La izquierda es primitiva. La gente del resto del país es excluida de la sociedad a base de chismes y prejuicios. Sin embargo, reciben información consciente e inconsciente del internet, los medios y la infraestructura que demanda una ciudad del siglo XXI; intuiciones encontradas; el peligro y el reto radican en comprender su presente al mismo tiempo en que deben solucionar los traumas del pasado.

El yucateco persigue infinitamente la reafirmación de su identidad, no la construcción.

El otro momento crucial en su historia es el asesinato de su gran ideólogo, su José Vasconcelos: Felipe Carrillo Puerto. El caudillo de la revolución, cuya formación fue en buena medida periodística, pronunció en maya su primer discurso como gobernador del Estado, fijó el salario mínimo en Mérida, apoyó los derechos de las mujeres, fundó la Universidad Nacional del Sureste (hoy la Universidad Autónoma de Yucatán) y cuatrocientas diecisiete escuelas públicas, repartió cientos de miles de hectáreas de terreno y se enfrentó a los hacendados intentando distribuir las riquezas del henequén entre más productores. El 3 de enero de 1924, tras veinte fructíferos meses de mandato, fue capturado y fusilado por los seguidores de Adolfo de la Huerta. Sus últimas palabras, “No abandonéis a mis indios”, resuenan alto hasta el día de hoy. Su muerte representa un  segundo proyecto de Estado, e inclusive de moral, interrumpido abruptamente en Yucatán.

No cualquiera sociedad se recupera de un balazo en el espíritu, menos de dos. A ambos casos les siguieron periodos de oscuridad. Recapitulando: desde entonces la hueva colectiva, la mezquindad de los medios, los espejismos de sus gobernantes, el calor incendiario, el aislamiento geográfico, el boom de la Riviera maya, los intelectuales despistados, el desconocimiento de su historia y su historia misma, han causado que el potencial de un pueblo que debiera ofrecer mucho más al país (en casi todos los aspectos) esté atorado en el más riesgoso de todos los ciclos de una sociedad, el ciclo de la comodidad.

Sencillos, humildes, amables; el yucateco reprime su ira, eso conduce invariablemente a la depresión.

Chismosos, inseguros, celosos; el yucateco no se da la oportunidad de reconocerse en el otro, prefiere destruirlo.

Conservadores, conversadores, convergentes; el yucateco persigue infinitamente la reafirmación de su identidad, no la construcción.

Juiciosos, tercos, apegados; el yucateco habita un tiempo y un espacio imaginados.

Malapaga, hedonistas, cobardes; el yucateco encuentra el placer en la evasión.

La sociedad yucateca, meciéndose en su hamaca colosal desde hace medio siglo, no ha logrado recuperar la concentración, la conciencia de sí, por el contrario, lo único que debieran celebrar este año es el bicentenario de una prolongada divagación.

¡Bomba!

Cuando visité el Estadio Jalisco tras mi primer mes en Tapatilandia, un jugador norteño del Atlante eludió al portero y falló su tiro con la portería descubierta. Los dos borrachos de atrás gritaron inmediatamente, al unísono: Piiiiinche yucateco. Recuerdo que un maestro nos contó cuando Carlos Monsiváis escribió que el sexo oral estaba prohibido en Yucatán; la ley se refería al sexo oral en caso de violación. Si un tapatío me vuelve a pedir que le recite una bomba me veré obligado a pulverizarme los tímpanos con mi cepillo de dientes. Para ellos, para los todólogos, para los que reducen a Yucatán a un chiste de Pepito sin tener la menor noción de lo que ocurre ahí, va una bomba:

La ignorancia se disimula
El prejuicio se arrastra
Lo que el cómplice no oculta
Es la estupidez que castra
¡Bomba! ®
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Publicado en: Agosto 2010, Todos los puentes quemados


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  • Issa Amin Ranjbar

    Me gusto el artículo.

    Yucatán vive separado del resto de la república y la sociedad vive en una especie de limbo con su dilema de identidad, entre ser yucateco o mexicano, en vez de adaptarse y vivir como ambos.

  • gerardo

    Sí, estuve viviendo unos diez años en Mérida, México es machista, pero Yucatán es algo especial, hay una violencia verbal horrorosa, a las mujeres en la calle les dicen obscenidades los hombres y las mujeres les apoyan si esta va en minifalda short o pantalón ajustado, dicen que está muy bien que les hagan esto, se lo merecen porque si visten así, seguro que son livianas de costumbres. En Yucatán, para eliminar a una mujer de cualquier medio se le tacha de prostituta se le inventa un amante y ya, el resto de la sociedad hace el resto, está ya manchada, marcada y socialmente desterrada y si es a un hombre, se le clava la sospecha de homosexual y ya. Yucatán es la tierra más calumniadora.

  • Yuc

    que pena da esto, no se debe generalizar a la gente yucateca, todos los estados tienen sus propios problemas, el que este libre de pecado que tire la primera piedra, jalisco solo es una metropoli llena de inseguridad y que igual y tenga mejor paga en sus trabajos pero eso no los hace ni mejores ni peores, cada quien se rige como quiere en el estado que sea, asi que esto me parece una burla no solo a yucatan sino a todos aquellos estados que pudieran ser criticados de una manera similar o peor

  • ticul yucatán hay un bar en la calle 16 por 29 y 31 llamado alejandra que le vende cerveza amenores de edad sin ninguna restricción también asen desnudos ya que hay astas una tarima de tablas para q se desnude la bailarina también hay un cuarto dentro de la cocina para servicio sexual con las meseras y la dueña cobra 50 peso por el rato en el cuarto también tiene un privado donde asen sexo oral venden desde muy temprano como alas 8 am asta altas hora 11 a 12 am y estafa a los clientes cobrando repetidas beses una bebida las botanas con larvas de mosca verde también el baño sirve como cuarto de hotel ya que en la barra hay condones para los clientes

  • ciudad maldita

    Lo único que pido a Dios es que mande un NUEVO METEORITO como el que cayó en Chicxulub en la Prehistoria, para que Yucatán quede reducido a Cenizas !!! Si es posible, que mande CIENTOS de metoritos más pequeños para que caigan en las CABEZOTAS de los yucas esparcidos en el mundo… es hora de terminar con esa PLAGA de seres ASQUEROSOS !!!

  • Muy buen artículo, en general. Creo que la parte más valiosa fue tu denuncia sobre la política regional. En cuanto a la crítica que haces de la vida cultural, estoy de acuerdo con lo que dices, pero también con lo que dice Maria de que ahí viene una nueva generación.

    Detalle: para referirte a la entidad federativa, se escribe “estado” con minúscula. Estado con mayúscula es un concepto mucho más complejo.

    Otra cosa “Es una tierra privilegiada, siembras una semilla y crecen tres árboles” No sé de dónde sacaste eso. El suelo de la península de Yucatán es notablemente pobre. Los mayas tuvieron que realizar en algunos casos, verdaderos prodigios de ingeniería agronómica para hacer que ciertos terrenos fueran cultivables. Por eso aquí floreció el cultivo del henequén, planta que crece solita entre las piedras, pero no ves grandes sembradíos de maíz o trigo.

    Y una cosa más: la pasividad de los mayas es, me parece, un estereotipo eróneo. De todos los pueblos de Mesoamérica, los mayas fueron de los más trabajo costó conquistar. Fco. Hdez. de Córdoba llegó en 1517, Montejo en el ’27, y sólo pudo fundar Mérida hasta el ’42, y la región del sur de la Península sólo se pudo “pacificar” hasta bien entrado el siglo XVII. Al Imperio Azteca se lo chingaron en tres años. Los mayas se rebelaron a cada rato, ahí tienes a Jacinto Canek en el XVIII y, la Guerra de Castas en el XIX. Zonas de lo que hoy es Quintana Roo se mantuvieron en pie de rebeldía hasta que ya había empezado el siglo XX.

    El meridano es pasivo hasta la desesperación y la desesperanza, pero los mayas son un pueblo orgulloso, y me parece que su aparente pasividad podría venir de que ya vio que es más fácil seguirle la corriente al blanco pendejo y luego hacer las cosas a su manera.

  • 1.- Mare lindo, boxito.

    2.- La pasividad con la que concluyes acerca del ser yucateco puede extenderse a todos los otros estados del sureste, Campache y Quintana Roo. Lo sé porque viví en Chetumal hasta los quince años y recorrí la península más de un par de ocaciones. Siempre he pensado en la península como una región aparte, cuasi autónoma, con iguales vicios, acento, costumbres, gastronomía, y aunque en Yucatán alguna vez llegó la alternancia en el poder, el PRI sigue siendo la principal fuerza política (algo lamentable), en los otros estados la alternancia llegará, aventuro, dentro de 100 años más. Pasividad.

    3.- La Riviera Maya, una de las principales generadora de divisas a nivel nacional, también es escenario, intocable hasta ahora, de tanto narcotráfico como lo hay en el norte (agréguese el tráfico de cubanos), siendo Cancún el principal puesto de operaciones de los narcos, además de la complacencia pasiva con Belice, un país que nunca figura en la noticias, pero que cuenta con altos índices de criminalidad y complacencia. Se sabe: la Zona Libre, no man’s land. Recuérdese que ya un gobernador fue encarcelado por narco.

    4.- Si bien los prejuicios de los mexicanos contra los que no hablan acento neutral (léase, el acento de los que figuran en la TV a nivel nacional), el yucateco, es decir, el que vive en toda la península, es proclive a burlarse de sí mismo: abundan chistes sobre campechanos, retratados como imbéciles, tantos como los hay sobre gallegos. Recuerdo que hace algunos años hubo un conflicto territorial entre Quintana Roo y Campeche, en donde el primero saldría perjudicado (desconozco que haya pasado con ese tema), pero en el lado de Quintana Roo las bombas sobre campechanos abundaron, cada vez más escatológicos.

    5.- No hay cochinita como la que se come en el sureste. Las demás son burdas imitaciones, ¿no crees?

    Saludos!

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Gorki, ayer estuve platicando largamente con alguien que me hizo comentarios similares a los tuyos, ahora te entiendo mejor. Creo que las estructuras de poder se repiten en el país, descifrarlas es una tarea pendiente. Los roles están asignados, los personajes y los productos son sustituibles. Es decir, si sacaran a Elba Esther del SNTE, no dejaría de existir, alguien más tomaría el comando. Si atrapan a un capo de algún cártel, habrá tres más listos para tomar su lugar. En ese sentido, sí existen grandes coincidencias en todo México. Sin embargo, una de las primeras ideas que tuve cuando escribí el texto, fue que la elección de Ivonne, considerando su mutación física, hablaba mucho de la psicología del yucateco. Asimismo, aunque la inmensa mayoría de los periódicos en el país tengan afiliaciones partidistas, las páginas de los tres principales diarios yucas tienen contenidos únicos que no se publican en otros lugares y que también me parecen muy representativos de una enfermedad social. Y estoy convencido que la hueva ha condenado la gestión de las artes en Mérida mucho más que el presupuesto. La intención del ensayo es principalmente informar al resto del país del presente yucateco. No creo que Yucatán esté mejor, ni peor que otros Estados, pero no me siento tan informado para hablar de otros casos. Al fin y al cabo, como dijo Bukowski en otro contexto: es como elegir entre la mierda fría y la mierda caliente. Te agradezco de nuevo tus comentarios. Saludos y salbutes.

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Minerva, me alegro que alguien que no ha vivido en Yucatán se manifieste en los comentarios. El público meta de este texto era el resto del país. Me hiciste reír con el ojo que zapatea y el otro que pispiretea. Gracias por animar la charla. Saludos.

  • Gorki García Pérez

    Me apego al derecho a disentir.

    Simplemente el título inicial “La neta sobre Yucatán” en contraste con el contenido me resulta presuntuoso (aunque mercadológicamente muy bueno), por lo que me quedo con el de “algunas aproximaciones personales al ser Yucateco” siendo este más exacto y con el cual ni habría emitido comentario alguno por el carácter de “aproximaciones personales”.

    No juzgo en lo absoluto el contenido de si sucede o no en Mérida. Sólo que, insisto, lo que se menciona sucede en todo el país. Definitivamente cada ciudad tiene sus particularidades y sus personajes, pero el manejo de los diarios, y la política, y todo lo que se menciona es muy similar en todos lados.

    Jalisco por dios, con Emilio González Marquez, y sus casos de nepotismo, sus pagos de telenovelas y espacio televisa en su momento, las donaciones a la iglesia con dinero del erario, sus declaraciones sobre las campañas que hubieron de anticoncepción, y muchas cosas más… si vamos Estado por Estado, análisis periodístico serio, encontraras tristemente muchas similitudes. Basta con analizar el ocho columnas y en pocos ejemplares entender la linea del periódico en muchas vertientes y entender en un análisis comparativo con otros estados como se maneja la prensa escrita.

    Mencionas La tempestad… y si, presupuesto… he visto intentos de publicaciones en Mérida que probablemente no tengan gran contenido literario pero al menos hay una intención de hacer las cosas con mejor calidad al menos visual y son mejores que muchas publicaciones nacionales… pero el mercado de Mérida no da para sostener esas publicaciones.

    Así funciona en el tercer mundo (y en ocasiones hasta en el primer mundo) el público interesado en el arte en general siempre es un porcentaje mucho menor que el total de la población… tons a mayor población, mayor probabilidad de que un producto que cuesta pesos producir pueda ser sustentable. (Nunca olvidare cuando fui al estreno al público de Mullholland Drive de Lynch en el festival del cine de Toronto creyendo que estaría lleno, y no.. éramos 5 en la sala).

    Como sea, y antes que me pierda en otros temas, coincido que cada cosa demanda y merece ser estudiada con rigurosidad por su cuenta, antes de señalarlas como un mismo fenómeno coincidente en todo el país o como rasgo distintivo de una localidad.
    Saludos.

  • MINERVA P. BAÑUELOS CÀRDENAS

    P.D LAS TAPATÍAS NO VEMOS A LOS OJOS PORQUE UN OJO NOS ZAPATEA Y EL OTRO PISPIRETA HACIÈNDOLE HONOR AL JARABE TAPATÍO.
    O TAL VEZ CREEN QUE NO VEMOS A LOS OJOS, PERO SÍ LO HACEMOS, SÓLO QUE SOMOS COMO LAS OLLITAS DE BARRO DE TONALÁ DE MIRAME Y NO ME TOQUES, GRACIAS

  • MINERVA P. BAÑUELOS CÀRDENAS

    Yucatán conocido como postal, ahora conocido como un Estado con insospechados problemas, la cochinita pibil y el significado de bomba, me remota a los comerciales de algùn producto de la Costeña (Gol). Yucatàn lo veìa tan lejano como Japòn, gran golpe a mi cerebro.
    Dios me siga librando de la ignorancia (((//&&&%%$$·””””!!ª!!””··$%%%%%%&&&&&&&&&/

    Aquì en Guadalajara tambièn me parece que los municipios como: Bolaños, Colotlán, Chimaltitán, Huejúcar, Huejuquilla el Alto, Mezquitic,etc, creemos que estàn en la Patagonia, pero la visibilidad se sus artesanìas se dislumbran en el tianguis cultural del Agua Azul, donde las pulseras y collares de chaquira se estàn poniendo de moda. Y ni quièn sospeche de los motivos que obligan a los wirràrikas que tambièn son jaliscienses ( porque resulta que es cool sentirse jalisciense, tapatìo,pero huichol, digo wirràrika como se puede confundir, casi pecado), de abandonar sus pueblos.

    Aquì creo que se està peor , se sabe pero nos hacemos como que la virgen nos habla.

    Aquí la cultura la sabe negociar muy bien Padilla.
    Aquí el teatro no es gratis pero tampoco es caro 70 pesucos minìmo, pero ahh como pesa el codo cuando te peudes comprar con ese dinero dos michelas por la MInerva (juventud).
    En las galerìas de arte se ven casi siempre las mismas personas, luciendo atuendos trendys, fingiendo que les encanta el vino tinto y los bocadillos gourmet (clichè neoyorkino) cuando por dentro se mueran por una cerveza y unas tortas ahogadas. Y que decir de las piezas expuestas arrebasan por lo mìnimo los seriados cuadros de manzanas de los tianguis artesanales de Tlaquepaque y Tonalá.
    Ocio de Pùblico es la guìa de la cultura en su máxima expresiòn,no existe la crítica en ninguna disciplina artística que valga la pena, es tan abstracto que no se puede comparar con lo clàsico y tiemblan de miedo, mejor sugieren el vestuario.

    Hay quitarnos el victimismo de la conquista española para sumergirnos en la burbuja gringona.
    Dios me siga librando de la ignorancia (((//&&&%%$$·””””!!ª!!””··$%%%%%%&&&&&&&&&

    No se porque escribí esto, será acaso que ya no tengo remedio, lo importante es lo que leo y Joaquín gracias por el levantamiento, Yucatán no era sólo postal y puerco pibilento,sin duda es más que eso, BIENVENIDA A YUCATÀN , CONOCE TU PAÌS , MÈXICO.

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Gorki, ¿qué quieres decir con tu comentario? ¿El hecho de que se cometan atrocidades en todo el país justifica que ocurran en Yucatán? Estoy muy abierto a la crítica y al diálogo que se pueda generar a partir de este ensayo, pero no concuerdo con tu opinión. Por supuesto que existen grandes coincidencias entre Yucatán y el resto de México, particularmente en provincia, pero también hay vicios y virtudes que nos distinguen. El centro y el norte del país están viviendo otras etapas de su historia, mientras que nosotros no hemos podido resolver el pasado, a pesar de que forzosamente tengamos que lidiar con el presente… No es cierto que los periódicos sean iguales en Yucatán que en el resto del país, eso se comprueba leyendo la mentalidad y la calidad de los articulistas, además del grado de profesionalización de todos los reporteros. Si los llevas a competir por un puesto en un periódico de distribución nacional, serán rechazados por falta de capacitación … No es cierto que la gestión de las artes sea igual, compara la Feria del Libro de Guadalajara con la que organiza Maldonado, el trabajo del MUAC y el MACAY, las ediciones de libros y revistas en Veracruz, etc. Distintos presupuestos podrías argumentar, pero cuando en Monterrey se les ocurre hacer una nueva revista, sacan La Tempestad, mientras que en Yucatán se propone hacer la Revista Yucatanense de Literatura. Considero que hay suficiente talento para tener una revista activa en el diálogo cultural mexicano. … No es cierto que la crisis política sea igual, comenzando porque en el sureste tenemos problemas distintos al resto del país. Ivonne tiene una psicología particular, Rodrigo Medina tiene la suya, ambas merecen ser estudiadas por su cuenta, no simplificadas a un mismo fenómeno. La elección de cada uno advierte distintas características en las sociedades que gobiernan… Si tú crees que “esas críticas a una Ciudad o Estado como si fueran endémicas no ayudan para salir adelante”, tenemos diferencias esenciales, difíciles de conciliar. Agradezco mucho tu comentario. Ya dije que este es un texto incompleto, demanda de opiniones divergentes para que los lectores de otros Estados puedan entender el presente yucateco mejor. Saludos.

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Roberto, tienes toda la razón, el panorama político es muy desalentador, la camada de jóvenes que han obtenido puestos importantes en los partidos me preocupa tanto o más que las momias que llevan décadas ahí. Creo que, por el momento, sólo los individuos podrán salvarse. Lo mejor que cada quien puede hacer es capacitarse y realizar su trabajo lo mejor que pueda, no cumplirlo por cumplir. Esta dinámica también se contagia como la gripa. Esa es mi receta, que trabajen y que no se acostumbren a la impunidad. Todas las personas que cometieron crímenes y que aparecen en este artículo, más todas las que no aparecen, deben ser enjuiciadas. Si los políticos y los empresarios no están a la altura, espero que la sociedad dé la cara. Debo reconocer que el debate en los últimos meses se ha intensificado, particularmente en los espacios virtuales. Sigamos por esa ruta. Agradezco tu comentario. Saludos.

  • Gorki García Pérez

    Me recuerda a un artículo que alguna vez publicó Rodrigo Solís en Tierra Adentro (si no me falla la memoria), solo que era sobre Campeche y en su momento le comente algo similar a lo que diré aquí…
    Si bien, al analizar con nombres y apellidos se describe el Mérida que conocemos (desconocido tanto como por el que vive fuera, como lo niega el que vive dentro), lo que se menciona no marca ninguna diferencia en lo que se vive en la gran mayoría del resto de nuestro país.
    Neutraliza los nombres, los apellidos, los partidos, las instituciones, las escuelas, los ciudadanos, cambia la hamaca por la cama o un piso de cemento, y verás un patrón que se repite y vive en cada ciudad de este país. Los colores cambian pero los moldes son los mismos.
    No conozco medio informativo, periodístico o de entretenimiento que en este país o en esta región del continente no tenga una linea partidista y/o económica.
    Las mafias de constructoras existen en todo México así como las familias poderosas, las conservadoras, las que mueven un medio para aquí o para allí.
    Guadalajara también es un claro ejemplo de eso. Y Campeche, y Tuxtla, y Oaxaca, y León, y Guanajuato, y Monterrey, y Puebla y así hasta pasar por todo México.
    A lo que voy es que si el propósito es analizar y proponer argumentos de lo que puede diferenciar a Mérida con el resto del país y de la imagen que se tiene preconcebida, así como encontrar en esos argumentos relatados las causas y efectos del porqué no se avanza, creo que no se consigue; lo que sí se consigue es relatar con el caso “Mérida” el porqué “México” no avanza, por lo que coincido más cuando dices que “a todo el país le vendría bien sacudirse la hueva”.
    Creo en lo personal que esas críticas a una Ciudad o Estado como si fueran endémicas no ayudan para salir adelante y, de manera contraproducente, terminan convirtiéndose en parte del anecdotario regional sin pasar a mayores. Si bien es necesario y obligatorio señalar y decir y siempre alzar la voz, es mejor presentar estos problemas como lo que son, males y vicios que compartimos como Mexicanos (El Laberinto de la Soledad de Paz ) pero también ofrecer soluciones; señalarlas como “particularidades” de la región es equívoco y fomenta más que se vean como asuntos regionales sin ver el gran todo, es creer que descubrimos el hilo negro del bordado yucateco, una vez más.

  • Roberto Acevedo

    Bueno doctor, una vez hecho el dignóstico te faltó la cura….. Creo que Yucatán y todo México es muy complejo para decir que “éste es el problema”. Tal vez el problema es multifactorial y eso nos hace ver ciertas cosas pero no una realidad completa del problema. Lo único que sé es que se necesita nuevos liderazgos, nuevas ideas y gente con compromisos para ejecutarlas, obvio en el ideario de ayudar al mayor número de gente posible, porque eso de querer abitar pobrezas y un sin fin de broncas sociales son puras mamadas electoreras. Cambiar Yucatán está más que cabrón porque tenemos una clase política y empresarial que vive de lo que la gente no quiere hacer. La gente, esos pobres de los que todos hablan no están dispuestos a hacer algo que no venga acompañado de algo, aunque algo a veces sea sólo una pinche torta con un jugo ¿será esa la hueva de la que hablas? y por ende los empresarios y políticos ya le agarraron la onda, dan algo, a veces miserable, pero saben que ese algo les representa continuidad y muchas veces poder. Te digo la cosa no está fácil. Creo que hace falta liderazgos y creo que no están a la vista, por lo menos yo no los identífico; por eso el futuro yucateco no es nada halagador, hablando en términos políticos está muy jodido…Saludos

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Isaac, a pesar de que en la facultad de antropología de la UADY no encuentras mujeres esculturales como en la UDG, las yucas tienen una ventaja sobre las tapatías: te miran a los ojos.

    Dianné, Armando y Rogelio, agradezco sinceramente su complicidad. Saludos.

    Raúl, efectivamente, la historia de los individuos, del día a día, es la que más necesita ser contada. Este ensayo, por su ambición de abarcar tanto, puede ser generalizador. Considero que reflejar estos problemas a través de la vida de un individuo, saberlos contar, tiene más mérito periodístico. Urge hacer un recopilado de estos casos y publicarlo fuera de Yucatán. Si tienes algún material así, mándamelo por favor. Va un abrazo. Gracias por comentar.

  • Joaquín:

    Muchas gracias por este excelente ensayo. Desde el DF, y aunque no me considero yucateco a pesar de haber vivido en Mérida la actual mayor parte de mi vida, reconozco en tus ideas la visión que tanta falta le hace a la ciudad y al estado. Un abrazo y mucho éxito en “Tapatilandia”

  • Rogelio Garcia

    Pinche Isaac, está bueno el ensayo y tu pones tonteras generalizando. Me pregunto cuál de las dos es tu mamá.

  • Raúl Lugo

    Interesante visión. Conozco otro Yucatán, menos visible pero igual de real. El de María Antonia, que después de ser violada a los nueve años y embarazada por su padrastro a los once, se ha atrevido a denunciarlo ahora que tiene 26 y su hija 15. El espectáculo que ha ofrecido la jueza que en Tekax lleva el caso es espeluznante y desnuda una administración de justicia sexista, discriminatoria, inepta. Otros bajos fondos a analizar, pues. Hay tela para muchos ensayos más.
    Me da gusto que la nota positiva en tu visión crítica haya sido para el teatro. Coincido contigo en la valoración que haces… casi la firmaría, salvo que a la edad que tengo ya hasta lo que yo escribo me da miedo firmar, porque suele suceder que al rato ya no estoy de acuerdo conmigo mismo.
    Te mando un abrazo

  • Dianné

    Mérida es bonita si no vives en ella, creo que el tema da para millones y millones de páginas. Interesante análisis sr. Peón, lo imprimiré y lo leeré en voz alta cada vez que alguien me pregunte porqué huí de esa “ciudad paradisiaca”.

  • Y te faltó una breve apología sobre las mujeres yucatecas:
    las que no parecen artesanía andan con un pendejo y las que no andan con un pendejo ni parecen artesanía creen en Dios y se persignan la vagina antes de coger.

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Fernando, tienes toda la razón sobre los constructores, en todas las áreas hay gente con ideas, trabajando por el bien común, es sólo que hay unos cuantos asaltantes por ahí que gozan de inmunidad… Sobre los Montejo y Díaz Ordaz, el hecho de que se cometa un atropello de esos debiera servir como precedente para que no se repita, no como justificante para aceptarlo dentro de nuestra normalidad… La ESAY funciona o no depende de los parámetros con que la midas. Si entran más de cincuenta alumnos cada año y esperamos que vayan a graduarse más de cincuenta artistas, está cabrón. Efectivamente les vendría bien incorporar más elementos de gestión cultural en sus programas, de lo contrario van a estar titulando muertos de hambre, pero estoy seguro que brindarán herramientas técnicas y teóricas para que algunos dotados con inteligencia, autrocrítica y sensibilidad sepan darle forma a sus inquietudes e intuiciones. Muchas gracias por el comentario. Saludos y salutes.

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Tomás, pocas cosas le vendrían tan bien a Yucatán como un mejor periodismo. No digo que no haya talento, pero creo que están condicionados a la dinámica de los diarios. Hace falta que se escriban libros de crónicas, que se haga una investigación más profunda y sobre todo, que se escriba con más literatura. Saludos.

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Glenny, mi intención no era que se avergonzaran. Hablé de los problemas de Yucatán porque lo conozco, pero cada Estado tiene los suyos. A todo el país le vendría bien sacudirse la hueva. Gracias por comentar.

  • Joaquín Peón Iñiguez

    Mario, gracias por tu comentario. Yo no tengo tanta fe en la juventud, basta con ver la presencia y los puestos que han obtenido en los últimos seis años y lo que han hecho con ellos. El entusiasmo partidista que demostraron en tiempos de campaña me consterna mucho más de lo que me complace. Efectivamente, creo que hoy son más abiertos a recibir a los de fuera. A mí nunca me discriminaron, ni me quejo de eso, pero conozco casos de gente talentosa que llegó con ganas de aportar y fueron excluidos de la sociedad como si estuvieran persiguiendo brujas hace cinco siglos. Los aceptan en parte por toda la inversión que traen. En fin, eso, al igual que todo lo que expuse atañerá a unos y a otros no. También concuerdo con que el dialogo se ha intensificado en los últimos años, confío en que esto evolucione y no sea una fiebre pasajera. Saludos.

  • Fernando Álvarez

    En mi opinión, El Diario no es únicamente un aparato de censura de la historia, sino un mecanismo inquisidor de la historia –presente- de Yucatán. No se limita a presentar selectivamente ciertas noticias y eventos e ignorar otras, sino que además disfraza sus notas “objetivas” que en realidad suelen estar cargadas de juicios tendenciosos.

    Los constructores (as in: dueños de constructoras) son un fenómeno extraño, digno de su propia nota… He escuchado de alguno que mantiene un rancho de hortalizas en cierto pueblo Yucateco; dicho rancho le produce pérdidas de un millón de pesos mensuales, pero lo mantiene para darles chamba a los pobladores. Hay de todo, supongo.

    La estatua de Montejo puede ser un acto/obra ofensivo para ciertas sensibilidades. Sin embargo, me parece irracional estallar en ira (como algunos personajes locales) por esta estatua y vivir muy felices en la colonia DIAZ ORDAZ. Ningún personaje histórico podría catalogarse enteramente bueno o malo (ni Hitler, el vato mandó a construir de las carreteras más chingonas de Europa para su tiempo). Y sí, la conquista fue una agonía para los mayas y en general para la mayor parte de las culturas nativas americanas. Las enfermedades y el yugo español eliminaron, según algunos, hasta al 90% de la población indígena durante las primeras décadas de la conquista y colonia. Pero (obviamente sin justificar en absoluto) las colonizaciones suelen ser eventos traumáticos. Quizás sin el auto de fe de Maní podríamos haber conocido cómo fue la colonización Tolteca algunos siglos antes que la española. De cómo Calkiní derrotó a Palenque y se llevó a sus nobles atados para posteriormente arrancarles las uñas, picarles los genitales con espinas de henequén y pasarles sogas por orificios en las lenguas, para posteriormente degollarlos y retirar sus corazones de sus cajas torácicas. O quizás, más yucatecamente, de cómo Mayapán traicionó la tripe alianza que sostenía con Uxmal y Chichen Itzá, ocasionando la destrucción de estas dos últimas sociedades. Qué habrá pasado con las clases bajas de esas antiguas ciudades, al enfrentarse al hambre, la guerra y el destierro? Los yucatecos somos todo lo que dice fray Diego de Landa, pero también somos harto conflictivos.

    Sobre la Gober, sin palabras. Concuerdo contigo. Pero como dicen por ahí, tenemos el gobierno que nos merecemos.

    La ESAY es una institución que según he escuchado (pues aunque personas cercanas a mi estudian allá, yo no) proporciona una educación de “doble filo”. Mientras que hay ámbitos en que es de lo mejor que se puede encontrar en la Península en cuestión de artes, en otros pareciera que es educación preparatoria o secundaria. He escuchado comentarios de “mis tareas son casi casi pegar sopa seca en una cartulina, de forma que los pedacitos formen un caracol o cualquier pendejada”. Es importante que hayan colegios que preparen profesionistas en arte, pero hay que prestar un poco de atención a lo que se enseña ahí, más allá de solo ver a la gente que estudia ahí. No son pocos los que se han dado de baja por considerar la disciplina escolar “un chiste”.

    Sobre el Yucateco indígena, valdría la pena igual su propio ensayo. Conocí a un vato que habla con los vientos, conoce cenotes con jarrones llenos de monedas de plata, habla de los Señores de las Cuevas y de los Dueños de los Árboles. Toda una fichita el señor.

  • ME PARECE UNA BUENA REFLEXION Y AUTOCRITICA PERO ESO SI… A MI ME VALE UN PITO LO QUE DIGAN LOS TAPATIOS Y TODOS LOS DEMAS DE YUCATAN… A MI NUNCA ME DARA VERGUENZA SER YUCATECO SOLO QUE YO SOY ANTI USOS Y COSTUMBRES, TRADICIONES Y MAMADAS… ESO VAYA QUE ME ABURRE UN CHINGO..

    CONCUERDO EN QUE MUCHOS YUCATECOS SON UNA MIARDA ESO QUE NI QUE… Y QUE ESTAN TRAUMADOS, ESTAN MUY TERCERMUNDEADOS, SON ENVIDIOSOS Y HAY UN BUEN DE PUTOS…TE FALTO DECIR QUE ADEMAS QUIEREN QUE TODOS LOS CONCIERTOS Y ESPECTACULOS SEAN GRATIS… Y SON RETERECULEROS PARA RECONOCER EL TALENTO DE OTROS.

    COMO EN TODOS LADOS LLAMESE JALISCO, DF, MICHOACAN Y ANEXAS… EL GOBIERNO SE GASTA LA LANA PUES ADMINISTRANDOLA Y CLARO EL BIPARTIDISMO SOLO HA VENIDO A JODER MAS NUESTRA PUBERTA DEMOCRACIA.
    UCATAN SIEMPRE HA SIDO UNA AUTENTICA TELENOVELA, UNA HISTORIA DEL CORAZON, PUES SI, ESO PARECE, PERO YO PREFIERO EL CINE INDEPENDIENTE…O DE PERDIS LAS DE HOLLYWOOD DE 3 X 1…SOBRE LA 64…

    ALGO LARGO EL TEXTO PERO EL CONTENIDO ME PARECE MUY BUENO… SIGUE ESCRIBIENDO MAN…

    Y SI HAY PERIODISTAS INDEPENDIENTES EN YUCATAN… CLARO QUE NINGUNO DE LOS QUE MENCIONASTE… UN ABRAZO…

  • glenny

    Nos identificas tanto, que hay que aceptarnos tal cual somos, y sentir un poco de verguenza por tal verdad, pero con base en eso quitarnos esa hueva mental que nos hace caminar en círculos. Estoy de acuerdo con Mario, cada vez somos más yucatecos buscando salir de Yucatán a nivel de información, de conciencia, de movimiento social. No puedo pensar claramente sobre el futuro de esta Ciudad- antes -Blanca, pero los próximos festejos patrios me hacen recordar que en cualquier momento podemos hacer una RE-evolución.

  • Mario A. Carrillo R.-Valenzuela

    Saludos, Joaquín:

    Los poco que se me ocurre agregarle a este ensayo (que por lo momentos lo siento como una apología) es la ausencia en lo referente a la juventud y a lo que le depara a Yucatán en el futuro. Creo que se esta dando un gran quiebre en la forma de pensar de nuestra generación. Cada vez son menos los que pegan las asquerosas pegatinas “Orgullosamente yucateco!” que demuestra un regionalismo asqueroso. El arribo de familias del centro del país así como de los estados colindantes a la península desde hace más de 20años ya ha pasado de mirarse con ojos de pavor y desprecio entre la mayoría a simplemente verse. Los foráneos ya no los son, están establecidos y son un grupo grande que ha ocupado colonias enteras como Francisco de Montejo (que bien podría llamarse PequeñoDF o Pabellón Gastronómico DFeño), todos los montes desde Montes de Amé hasta Montebellos, Colonia Nuevo Yucatán, Chuburná, etc.

    En lo que respecta al futuro del Estado, la agitación que han provocado en los estudiantes (y jovenes en general) las acciones de la Gober así como la idiotez de César Bojorquez, promovido por los grupos conservadores, de colocar una estatua a los Montejo, han desembocado en crear una especie de fraternidad que comienza a organizarse para evitar futuros agravios y abusos del poder. Sinceramente espero que perdure este germen de movimiento.

    Es todo.