Ensayo

¿Qué ofrece ahora la literatura?

Las antiguas tertulias mañaneras.

Ante la calidad de las narrativas audiovisuales y la omnipresencia de dispositivos digitales para ver y leer todo, la literatura debe ofrecer más en la claridad de ideas, en la representación explicada, minuciosa y sustentada de la realidad.

El pensamiento propio

© Lamberto Teotino

Hay filósofos que se quedaron deambulando en los senderos del pensamiento. Nietzsche, por ejemplo, nunca encontró el camino de regreso a la lucidez. A las ideas hay que sembrarlas, regarlas y dejar que den frutos. El fruto maduro es el más degustable siempre.

El emblema de Pistorius

Oscar Pistorius

La imagen del velocista sudafricano en prótesis, atractivo de las rodillas para arriba, armado y encarnizándose contra una bella e indefensa mujer, es la imagen viva de la época moderna y posmoderna: la producción incesante de valor económico y tecnología sobrepuesta a nuestra connatural sinrazón.

Here, there and everywhere

El amor en Hollywood.

Donde aparece la voluntad de poder o de sometimiento no puede haber amor. Tampoco donde aparezca más la voluntad de cambiar al otro que la aceptación de sus cualidades. Donde no haya comunicación no puede haber amor. Donde el sentimiento se diga pero no se corresponda con los actos, no puede haber amor.

La literatura va al fracaso

...para que no se desmorone en las manos del lector.

La literatura está destinada al fracaso porque el escritor es la única persona autorizada para fijarse en nimiedades y hacerlas trascendentes; la literatura le da la vuelta al éxito y se mide únicamente contra sí misma, ni siquiera es posible comparar el cuento de un narrador con otro cuento de él mismo.

Por qué escribir

Escribano

Escribo contra la corriente, porque escribir significa creer todavía en algo, porque si no lo hiciera la pulsión de muerte me arrastraría, me pasaría por arriba, me borraría del mapa.

De la ociosidad

Peter Seminck, "Dolce far niente", 1958.

Entendámonos bien: yo no condeno el trabajo en sí mismo. Sugerir que vivamos de abstracciones y aire y amor sería absurdo; es indiscutible que el ser humano debe trabajar o morir. Lo que discuto es aquel artículo de fe de la moralidad moderna que dice que todo trabajo, sólo por ser trabajo, es bueno.

Toda la verdad sobre Tuíter

Te hablan...

Si otra persona opina en Tuíter que yo soy un imbécil, es sobradamente obvio que esa otra persona es perfectamente imbécil. Surge, así, una de las figuras más importantes en nuestro orden psíquico y social: El Perfecto Imbécil.

Escribir sobre libros, ¿para qué?

Los Ensayos de Montaigne.

A propósito de la aparición de su libro Las influencias expuestas. Recensiones de libros, el autor —fiel y puntual colaborador de Replicante— se plantea varias reflexiones en torno a este noble y arduo oficio —cuando se practica con honor—, como, entre otras, la de su misma utilidad.

En busca del tiempo perdido

El joven Proust y su monumento literario.

En busca del tiempo perdido narra la búsqueda de algo que desaparece constantemente y no podemos tocar ni medir con los relojes por más que nos empeñemos. Lo que hace Proust es simbolizar esta persecución no tanto a través del envejecimiento de los personajes y los objetos que éstos utilizan como centrándose en la infructuosa realización de sus amores.

Asociación Internacional de Publicaciones Culturales
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