Ensayo

El sino de la soledad

Pepe.

Era 1927 cuando Pepe escuchó las palabras Socialismo y Revolución por primera vez de boca de otro empleado de la ferretería. Pero no lo asombraron tanto como los términos “derechos laborales”, “dignidad del obrero” o “huelga”. Sintió que su fe perdida había encontrado un nuevo cauce y una nueva causa. Había dejado de creer en Dios pero no en la religión en su sentido estricto y literal, religare.

El artificio del instante

Los cuentos completos de Panero.

Elizondo diría Maurois dice —y empezar diciendo “Maurois dice…” ya lo dice todo— que “el libro que debes leer y la mujer que debes amar (no recuerdo bien si en ese orden) han de llegar a ti ineluctablemente”. Y así, ineluctablemente, supe que unos Cuentos completos de Leopoldo María Panero aparecieron hace un par de años…

Roberto Arlt y el cero imperativo

La obra de Arlt.

Dice el Astrólogo, personaje de Los siete locos: “No sé si nuestra sociedad será bolchevique o fascista. A veces me inclino a creer que lo mejor que se puede hacer es preparar una ensalada rusa que ni Dios la entienda”. Su “locura”, dice Thonis, comienza y se agota en su performatividad, pero dejando algunos charcos de sangre.

¿Qué ofrece ahora la literatura?

Las antiguas tertulias mañaneras.

Ante la calidad de las narrativas audiovisuales y la omnipresencia de dispositivos digitales para ver y leer todo, la literatura debe ofrecer más en la claridad de ideas, en la representación explicada, minuciosa y sustentada de la realidad.

El pensamiento propio

© Lamberto Teotino

Hay filósofos que se quedaron deambulando en los senderos del pensamiento. Nietzsche, por ejemplo, nunca encontró el camino de regreso a la lucidez. A las ideas hay que sembrarlas, regarlas y dejar que den frutos. El fruto maduro es el más degustable siempre.

El emblema de Pistorius

Oscar Pistorius

La imagen del velocista sudafricano en prótesis, atractivo de las rodillas para arriba, armado y encarnizándose contra una bella e indefensa mujer, es la imagen viva de la época moderna y posmoderna: la producción incesante de valor económico y tecnología sobrepuesta a nuestra connatural sinrazón.

La literatura va al fracaso

...para que no se desmorone en las manos del lector.

La literatura está destinada al fracaso porque el escritor es la única persona autorizada para fijarse en nimiedades y hacerlas trascendentes; la literatura le da la vuelta al éxito y se mide únicamente contra sí misma, ni siquiera es posible comparar el cuento de un narrador con otro cuento de él mismo.

Here, there and everywhere

El amor en Hollywood.

Donde aparece la voluntad de poder o de sometimiento no puede haber amor. Tampoco donde aparezca más la voluntad de cambiar al otro que la aceptación de sus cualidades. Donde no haya comunicación no puede haber amor. Donde el sentimiento se diga pero no se corresponda con los actos, no puede haber amor.

Por qué escribir

Escribano

Escribo contra la corriente, porque escribir significa creer todavía en algo, porque si no lo hiciera la pulsión de muerte me arrastraría, me pasaría por arriba, me borraría del mapa.

De la ociosidad

Peter Seminck, "Dolce far niente", 1958.

Entendámonos bien: yo no condeno el trabajo en sí mismo. Sugerir que vivamos de abstracciones y aire y amor sería absurdo; es indiscutible que el ser humano debe trabajar o morir. Lo que discuto es aquel artículo de fe de la moralidad moderna que dice que todo trabajo, sólo por ser trabajo, es bueno.

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