Ensayo
El propósito del presente texto es resaltar tanto el desarrollo de temáticas que se creen poco comunes en la narrativa de los alrededores del medio siglo mexicano como enfatizar la existencia de un grupo de narradores que no forman parte del canon.
“La obra ética de Kant es el catecismo cristiano sin retórica”, dice Onfray. Y sin embargo, leyendo atentamente y al abordar los meandros de la filosofía política de Immanuel Kant, “encontraremos compatibilidades semejantes entre el kantianismo y el nazismo”.
El motor de la historia ha detenido sus hélices desde que rige un mercado global cuyos fundamentos no se ven amenazados por una oposición viable. La dialéctica del amo y el esclavo ha alcanzado su síntesis cuando ambos se reconocen como iguales en los pasillos del centro comercial.
La presente corresponde a una entrevista realizada, milagrosamente, a Italo Calvino después de su muerte. Se desarrolló en un cementerio de Italia que no precisaremos para tranquilidad de su alma interrumpida por numerosos visitantes cada año.
El caso Sealtiel Alatriste ha patentizado no sólo la corrupción que aceita la maquinaria de parte de nuestras instituciones culturales y los criterios para otorgar reconocimientos, también nuestra ignorancia de la teoría literaria.
Relación de los …
El magnicidio es la más alta expresión del asesinato como una de las bellas artes. Factores como grado de dificultad y trascendencia histórica están, casi por definición, en cualquier crimen de este género.
Los zombis representan cierto número de nuestras más profundas inseguridades. El miedo de que, en el fondo, no seamos sino poco más que animales determinados sólo por los apetitos. Los zombis también puede representar la amenaza del colectivismo en contra de la individualidad. La noción de que podamos ser engullidos y olvidados, nuestra particularidad devorada por la multitud.
En el número tres, parece, se juegan demasiadas cartas. Enfrentarse a otro siempre es un asunto complicado, pero enfrentarse a otro bajo la mirada de un tercero nos deja en un lugar de vulnerabilidad. ¿Quién es cómplice, quién es espectador?
Para Ballard, el espacio psicológico era la ruta que debía tomar la ficción científica para buscar la patología subyacente de la sociedad de consumo, el mundo de la televisión y el proyecto armamentista nuclear.
El autor de este texto preparó un breve dossier sobre los lenguajes del exterminio. Cuatro ensayos y un dibujo que bordan en torno a la posible desaparición del hombre de la faz de la tierra, ya a manos de virus implacables, invasores extraterrestres o por propia mano. ¿Asistimos a nuestra propia extinción?
Estoy convencida de que existe una cantidad de gente que no está realmente interesada en el sexo. O mejor: que no está interesada en investigar sus posibilidades. Que se interesa más por la seducción y expectación que el sexo genera que por el acto en sí.
El mercado ha atrapado dentro de sus redes aquellos placeres que hombres y mujeres se podrían donar gratuitamente. En la era del capitalismo total, entre clik y clik del mouse, la vida sexual se empobrece y el internet se satura, dice el autor de este ensayo.
“Morir por una idea” pertenece al ámbito del martirio, del “martirio filosófico”. Para que el martirio sea posible no es suficiente llevar a cabo la propia muerte, por espectacular que ésta sea. Morir es sólo la mitad del trabajo; la otra mitad es tejer una buena narrativa del martirio y encontrarle audiencia.
“Es un parteaguas, nunca se ha escrito mejor, desde ahora en adelante los lectores tienen una cita con la buena literatura, la mejor novela de los últimos tiempos”. Pero a ver, ¿se puede comparar a Franzen con Steinbeck?
La abominación de la muerte origina y fomenta los peores conflictos entre los humanos y, contradictoriamente, estos conflictos no tienen como objetivo primordial preservar la existencia, sino terminarla.
La perplejidad, mi desconcierto al leer la Utopía es este sorprendente paralelismo entre las intenciones de amor y de justicia de uno de los hombres ejemplares de la historia occidental, y el proyecto de dominación que a decir de todos trastornó irremediablemente el concepto de lo humano en Occidente y, eventualmente, en el mundo.
Huir es un acto vital. La escapatoria no es búsqueda sino una tentativa encaminada a la disolución, al abandono de sí. Aquel que huye lo hace motivado por una fuerza incomprensible en la que vislumbra no tanto el descanso y el sosiego como la incertidumbre y la novedad.
¿Qué tipo de preguntas puede responder un escritor si le exigimos un cierto grado de solvencia? O mejor, ¿un escritor puede responder a alguna pregunta? ¿Tiene un escritor algo que decir?
Una trama compleja, una fotografía misteriosa, una ciudad que pude ser cualquiera, los poemas de Rilke, Borges, Bioy Casares…
Escribir en una revista o escribir en un blog, por supuesto que la esencia es la misma, pero cada una posee cualidades distintivas. El autor las aborda a partir de su experiencia personal.






























