Literatura

Los dones del Estado

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Cada quien sus premios, cada quien su apetito y sus quince minutos de fama. Pero qué lejos están algunos de llegar a declinar una distinción que consideren injusta cuando otros cientos se quedaron en el camino o a los que no les interesó el respaldo de un sistema ciego, sordo y mudo.

Los norteños no son tan machos

Wences

Muchos de esos sucesos son disparatados, en parte por lo reventado del narrador y una prima alocada de éste, y sirven para mostrar los prejuicios de la clase media de esa ciudad norteña, homofóbica y clasista y, como suele suceder, aglutinada en torno a unos valores morales basados en la hipocresía y el cinismo.

El fascinante y olvidado pretérito tarasco

Tzintzuntzan

Al igual que los mexicas y su mítico Aztlán, los purépechas tenían la tradición de descender de un remoto lugar perdido en el lejano norte. Se han podido establecer ciertas similitudes, si bien tardías, con la deslumbrante cultura de Paquimé.

El fuego fuego

Vasos

Lunas negras Cuántas veces te has desnudado sin que mis falanges queden impresas en la superficie de esa agua quieta. Durante cuántas noches has bordeado mil vasos en que se imprimen tus babas, tus pulgares, tu destino. En qué cantidad de almohadas y cojines has estampado tus poderosos dedos y sus medias lunas negras tus [...]

El dilema

Residencia

Cada tanto había fiestas en el gran salón, pero nunca me invitaron. Por eso tampoco puedo decir quiénes asistían. Yo me limitaba a tratar de dormir, porque, eso sí, cuando los patrones se enfiestaban era para largo. Desde temprano comenzaban a llegar chicas. Sus perfumes las delataban. También llegaban hombres, claro. Todo lo iba adivinando a partir de los sonidos y aromas que llegaban hasta la jaula.

Soplar un diente de león

Soplando una flor de diente de león

mañana me iré no dejaré mucho tras de mí rastros de piel de hueso quizá finalmente el río me ha dejado aquí en el remanso la víspera de mi fuga soy un cabo distendido a la deriva flotando y agitándose tú estás conmigo pero no mañana no volarás a mi lado mis alas son más [...]

¿Hay delfines violadores?

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Quizá iba en la cuarta camisa planchada cuando lo entendí por completo. Una sensación de calma adusta, de tranquilidad y de confianza. Incluso sentí que podía dedicarme a planchar ropa ajena sin sentir amargura.

Monsiváis ensayista literario

Carlos Monsiváis en el Museo de Cera de la Ciudad de México.

La objeción capital para el lector de ensayo literario es la perpetuación de opiniones consuetudinarias respecto de Reyes, Torri, Yáñez o Monterroso, y el tono de impostada militancia comunista que se percibe en el autor cuando se detiene con morosidad sobre la accidentada existencia de José Revueltas o bien la franca explosión hormonal con la poesía de Sabines.

El secuestro de la garota

Garotas

Pese a mi condición de estudiante, aguardaba el final de aquel verano como agua de mayo, en parte por dejar atrás los rigores del estío a orillas del Ebro, que ese agosto se hicieron particularmente insoportables, y en parte porque llegara Fabiana, la estudiante brasileña de la que sería mentor al inicio del curso próximo.

Cuentos eróticos mexicanos

Erotismo

Estos dos volúmenes de cuentos eróticos son esfuerzos editoriales y literarios valiosos, y ante las trivialidades del mercado y sus tonos de gris, muy necesarios para mostrar otras vertientes del erotismo y pulir esa arista dentro de nuestras letras.

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