Lo que se oye al momento de caer

Entrevista con Mario Bellatin

A propósito de la edición más reciente de Salón de belleza, a tres décadas de su lanzamiento, platicamos con Mario Bellatin sobre la atemporalidad del texto y de cómo concibe el oficio narrativo.

«Salón de belleza II». Ilustración de Christian Núñez.

Mil y un derviches

Artefactos de una orfebrería onírica, las novelas breves que integran/desintegran el corpus narrativo de Mario Bellatin sugieren un fresco simbólico, un mapa narrativo de líneas entrecruzadas que generan nuevos significados. También se percibe un tratamiento minimalista de la prosa cuyas tramas se despliegan de forma anticlimática y marginal. “Sucede que siempre quise escribir un libro único”, señala el autor.

La vasta obra de Bellatin puede leerse como un solo libro inmenso. Cada fragmento se basta a sí mismo como unidad mínima de sentido que resuena con los otros. La totalidad surge no tanto por el esfuerzo de mantener una estructura rígida sino, precisamente, por el derrumbe de esa noción. Como si cada manuscrito, para mantenerse íntegro, necesitase autodestruirse y colapsar.

Existen coordenadas de sentido pero —dado que Bellatin aniquila nombres propios, geografías, lecciones moralizantes— la señalética es oblicua.

La paradoja de Salón de belleza (Alfaguara, 2026) es que, debido a que elude significados e interpretaciones fijas, se renueva y muta de sentido según el contexto. Algo se sabe, sin embargo. Hay una peste, un moridero al que acuden los enfermos en fase terminal, y una metamorfosis constante entre belleza y horror, encapsulada en el ciclo vital de los peces japoneses cautivos dentro de las peceras.

Mario Bellatin. Cortesía del autor de Salón de belleza.

Que La Matanza sea el proyecto con el cual Bellatin busca dinamitar su propia narrativa, reescribiéndola como en una especie de sueño progresivo, no sólo conecta los nodos sino que permite comprender que su literatura juega al suicidio de la palabra a través de la palabra. Como en Beckett, el universo creado por Bellatin se redime borrando sus contornos. Un derviche eleva los brazos, gira y cae al precipicio.

Curiosamente, las respuestas al cuestionario —respondido vía WhatsApp— manifiestan la extraña cualidad de autodestruirse en un periodo específico de tiempo.

Vigencia de Salón de belleza

Qué bueno lo que me dices. De ser cierto logré uno de mis objetivos: escapar de las circunstancias. Creo que se debe a que jamás escribo sobre lo que se está leyendo. ¿Cómo lo puedo explicar mejor? Nada peor que un libro que se refiera sólo a lo que está refiriendo. El relato debe, me parece, ser sólo un pretexto para nombrar otras cosas. En el caso de Salón de belleza la verdadera trama versa sobre la relación entre belleza y muerte. Hace poco incluso un crítico señaló que el virus del que se hace mención no es otro sino el lenguaje. El texto, además, se encuentra lleno de silencios, de vacíos, que cada lector, dependiendo de las épocas irá completando de acuerdo a su noción de lo circundante.

Libro único

Muchas veces lo moderno, lo occidental me resulta insuficiente como para llevar a cabo lo que intuyo deseo lograr. La visión de un libro único me apareció una vez que tuve delante de mí para revisar las primeras pruebas de galera de la Obra reunida 1. Es decir, apareció materializado un deseo que yo había intuido, pero no se me hacía claro o posible mientras iba escribíendo los diferentes libros. Con el tiempo fui descubriendo desde los Libros Sagrados hasta textos abarcativos de místicos de la Antigüedad, donde no sólo se buscaba esa unicidad sino donde no existen las barreras de género impuestas, como novela, poesía, ensayo, sino que se presenta una fusión escritural capaz de expresar, precisamente, lo que no se puede expresar.

Influencias y autores

El cine ha tenido mucha influencia. Me parece que la capacidad de reducir la inmensidad en una estructura autónoma y de duración concreta ha tenido que ver con mi manera de entender mis propias estructuras. Podría mencionar a Tarkovsky, Parajdanov, Bresson y algunos más. Y, bueno, pensadores de la Antigüedad como Rumi o Ibn Al Arabi.

«Salón de belleza I». Ilustración de Christian Núñez.

Impresión a posteriori

¿Mi impresión? De que no sirve de nada todo lo que he escrito. Que ha sido sólo un pretexto para justificarme a mí mismo el paso por este mundo.

Factor diferencial

Creo que reside en el desconocido impulso por escribír. Una pulsión de la que no tengo conciencia de su origen por dejar marcada una huella utilizando para eso un instrumento de escritura.

Conjunto unificado

Jamás he diferenciado las artes como lo pretende la academia o la modernidad. Para mí la escritura es un arte más y pertenece a un conjunto unificado. Es una idea que se intentó desplegar en la Escuela Dinámica de Escritores. No hay conversación, no hay complemento porque todo forma parte de una misma esencia.

Poder cognitivo, belleza y sabiduría

Agradezco de nuevo tus palabras. Las cualidades que mencionas en El libro uruguayo de los muertos no las busqué a priori, pongo mucho cuidado en descubrir las reglas que el propio texto propone y en respetarlas luego de la forma más férrea posible. Y, como creí haber mencionado, me motiva a seguir escribiendo la justificación a la existencia propia. De otra manera tanta vida, tan larga, me parece un desperdicio y una vergüenza seguir manteniéndola así porque sí.

«Pongo mucho cuidado en descubrir las reglas que el propio texto propone y en respetarlas luego de la forma más férrea posible. Y, como creí haber mencionado, me motiva a seguir escribiendo la justificación a la existencia propia.»

Gótico latinoamericano

Lo siento, pero no he tenido ocasión, salvo una que otra incursión tangencial, de leer de manera seria los libros de los autores que mencionas. Que existan prontas etiquetas puede ser preocupante. Mirar a diversos autores como conjunto también lo es. Me han interesado siempre las individualidades radicales. Lugares donde se exprese lo que nadie más puede expresar. He escuchado a poetas que hasta se identifican como parte de un gremio. Pienso que todos somos poetas, salvo los que pertenecen al gremio de poetas.

La edición de 2026.

“Mientras más fino/complejo/trascendente sea el trabajo del artista, más se distanciará del mercado. La función del estado sería tratar de que no caiga en miseria.” *

Es una idea muy peligrosa, sobre todo si se toma como una máxima. Luego de decirla aprendí que es muy endeble la línea que nos puede dar alguna respuesta. En todo caso se tendría que hacer un exhaustivo y casi imposible trabajo de ir revisando caso por caso, y aun así sería poco probable lograr cierto grado de imparcialidad. Apartar al artista de la miseria y de la vergüenza social por ejercer su oficio sí me parece una tarea pendiente. ®

* Entrevista del autor para Eje Central TV durante el programa El Vecino Incómodo [24.09.2024].

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Publicado en: Libros y autores

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