Roger Ballen: Ballenesque

El horror que la civilización ha ocultado

La primera misión de este artista es poner en evidencia el horror de la existencia que la sociedad tan civilizada ha ocultado.

Carrera artística

Roger Ballen nació en Nueva York en 1950. Su madre, Adrienne, era miembro de la agencia Magnum de fotografía y fundadora de The Photography House Gallery, lo que le puso en contacto desde sus primeros años de vida con el mundo de la fotografía y con reconocidos profesionales de ese arte.

© Roger Ballen, “Asylum of the Birds–Untitled”, 2009 (Dead rat babies).

Como geólogo viajó a Sudáfrica, donde reside. Sus primeros trabajos fotográficos datan de los años ochenta, como la serie Dorps, pequeños pueblos de Sudáfrica, y Platteland, imágenes de la Sudáfrica rural, y tienen un sentido documental que le sirvieron como base para desarrollar, en los noventa, un estilo más personal que él mismo definiría como de ficción documental. A partir del 2000 se interesa por los ambientes marginales. De esa época son las series Outland (2000) y Shadow Chamber (2005). Las series posteriores, Boarding House (2009) y Asylum of the Birds (2014), están creadas a base de dibujos, collages, esculturas, fotografías de personas y animales vivos.

Entre sus últimos trabajos encontramos The House Project (Londres: Oodee, 2015), The Theatre of Apparitions (2016) y su colaboración con Hans Lemmen en la serie Unleashed(2016). A todo ello debemos añadir la creación del conocido video musical de Die Antwood, “I fink u freeky” (2013) y su colaboración con Asger Carlsen en el proyecto Place Of The Inside Out.

© Roger Ballen, “Cat catcher”, 1998, de la serie Outland.

El mal del mundo

Su obra es tan abundante como variada. Recurre al dibujo y la fotografía, a la animación y el cortometraje, a la instalación y a la aparición personal en una especie de performance, y a técnicas escultóricas y al empleo de objetos encontrados. Cada técnica artística es un punto de vista de la vida, o de un aspecto de la vida. Así, el mundo inconsciente o psicológico que interesa a Ballen queda reflejado en todas sus facetas, y con cada paso que da el autor centra mejor la cuestión de que trata y, por eso, su obra más madura es más profunda. A veces dice que no encuentra explicación a lo que hace y así debe ser, pues el artista plástico se expresa a través de la imagen; si pretendiera expresarse con palabras no precisaría realizar su obra plástica. El artista goza de la libertad que concede la intuición frente al condicionamiento que supone el uso de conceptos, que limitan la verdad a la verdad que ya contienen, y descubre aquello que la razón no comprende.

El universo que nos muestra Ballen es esa parte del mundo que la vida moderna ha querido olvidar que existe, ya que se nos ha mostrado un mundo idealizado y falso por la parcialidad que se refleja. Pero el mundo, como bien muestran, por ejemplo, las viejas canciones (“Gentle Annie”, “Danny boy”, “Old black Joe”, “The wreck of the old 97”…), está lleno de tragedia, drama y muerte y esos hechos necesitan ser reconocidos, no ocultados.

© Roger Ballen, fotograma del cortometraje Outlands.

Las desconcertantes imágenes de las obras de Ballen son el medio para mostrar esa otra verdad. Ya vemos cómo las canciones actuales dejan de hablar del amor para tratar de la vida cotidiana y de los desengaños personales, y el cine y las series de televisión muestran constantemente los peligros a los que se enfrenta el planeta o las calamidades que soportan los supervivientes de una destrucción del mundo. Al hombre de hoy hay que mostrarle cómo encaja la obra de Ballen en una corriente cultural de la que él tenga referencias para que llegue al convencimiento del valor de su obra.

Para el hombre inteligente, sin embargo, el mal y la maldad humanas son algo de lo que ha de tener referencias personalmente y, para el hombre culto el teatro griego le ha ofrecido referencias racionales de la tragedia y del drama de la vida, por lo que ambos asumen la obra de Ballen con mayor naturalidad. Al respecto, digamos que el pobre hombre sabio tiene un conocimiento conceptualizado del drama, por lo que desconoce la realidad material e ideal del problema.

No se puede negar que la obra de Ballen muestra un ambiente inquietante y claustrofóbico y que las situaciones que presenta causan temor y desasosiego. Pero rechazar su obra sólo por su apariencia es impropio del conocedor, y quedarse en la forma es perder de vista el fondo.

© Roger Ballen y Hans Lemmen, “Oh No!”, 2016.

Causas del mal

Ballen define su obra como psicológica indicando que tanto muestra el espectador de sí mismo con su reacción como el autor con su creación. Ballen presenta personajes cuya conducta asombrosa, como el hombre que caza ratas o el otro que caza gatos, pudiera parecer, desde un punto de vista social, consecuencia de un trastorno de la personalidad o fruto de la maldad humanas pero que, analizadas, pudieran no ser otra cosa que la manifestación de la naturaleza humana ante situaciones concretas de la existencia y no consecuencia de las circunstancias personales, por lo que cualquier hombre, en su mismo caso, acabaría por reaccionar de la misma forma. Las causas de la conducta humana resulta que no son tan fáciles de conocer ni son tan evidentes como piensan los sabios que, por ello, se asemejan a los necios.

© Roger Ballen, “Culmination”.

Tratamiento artístico

La obra en blanco y negro ofrece un mayor dramatismo a las escenas, pero también posee un sentido más profundo puesto que el color es una cualidad secundaria de los objetos y Ballen quiere centrarse en la naturaleza de las cosas a la que pretende que se llegue por la comprensión, lo cual no es impedimento para que otros —o él en otros casos— recurran al color para hacernos ver, a través de la manifestación de las cosas, su esencia.

Ballen crea unos ambientes, unos personajes y una iconografía que pudieran resultar repulsivas, pero tengamos en cuenta que, como dice Nietzsche, la misión del arte es trasformar lo espantoso y lo absurdo en lo sublime y lo ridículo para hacer de la existencia algo soportable, aunque Ballen no realiza de forma inmediata esta trasformación. La primera misión de este artista es poner en evidencia el horror de la existencia que la sociedad tan civilizada ha ocultado. Ahora bien, Ballen realiza esa labor con métodos artísticos, por lo cual, el espectador competente, ya estético, ya crítico, mirando detrás de las apariencias, aprecia la forma plástica, la cual ha de resultar, asombrosamente, bella, dado que la belleza del arte no consiste sólo en representar la cosa bella, mostrando la idea, sino en hacer bella la representación de la cosa aunque la cosa en sí carezca de belleza, mostrando el fenómeno; incluso, el arte puede presentar la cosa de una forma adecuada a su esencia o al aspecto concreto que, desde el punto de vista del artista, se quiera revelar, mostrando el conocimiento de la cosa. Una vez superado este escollo, el conocedor queda cautivado por la iconografía que el artista ha desarrollado y, si además posee alguna espiritualidad, descubrirá en su obra la verdad sobre el mundo y la verdad sobre el arte o, dicho de otra forma, la verdad del arte frente a la falsedad en la que consiste el mundo.

© Roger Ballen, fotograma del cortometraje Outland, 2000.

Retrospectiva

El resumen de su carrera se recoge en la muestra Roger Ballen. Ballenesque: a Retrospective, que se presentó en Jena, Alemania, del 6 de mayo al 13 de agosto. En septiembre de 2017 Thames & Hudson ha publicado, con ese mismo título, Ballenesque, un volumen sobre la obra del artista con comentarios de propio Ballen y una introducción de Max Kozloff. Ballenesque es la primera retrospectiva completa de su obra e incluye tanto las imágenes más representativas y conocidas del autor como otras obras no publicadas anteriormente, y divide cronológicamente la evolución de su trabajo en cuatro periodos diferentes en los que se hace referencia a sus conocidas series: Dorps: pequeños pueblos de Sudáfrica, Platteland: Imágenes de Sudáfrica rural, Outland, Shadow Chamber, Boarding House, Asylum of the Birds y The Theatre of Apparitions. ®

Nota: imágenes con derechos reservados, prohibida su reproducción.

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Publicado en: Arte

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