Libros y autores

El discurso crítico, la literatura y las artes

Joaquín Manzi. Foto © Emmanuel Bourdaud

“Me parece que hay un cierto apoltronamiento, inercia, que tiene que ver con que los críticos son sobre todo funcionarios en la universidad, y se encuentran rentados de por vida”. Esta condición de rentistas, sumada a la estructura jerarquizada del medio, exime a los críticos académicos del cuestionamiento.

El macho humillado

El escritor lagunero Daniel Herrera.

Asistimos al mórbido espectáculo de ver a un macho humillado tratando de salir del fango: el macho-mandilón sufriendo el síndrome de Couvade; un escritor que anhela convertirse en “toda una estrella literaria que brilla en el firmamento del mundo de las letras nacionales”.

Resistir a la violencia

De magia y resistencia.

Loba es una rareza en el sentido de que se propone decir algo absolutamente nuevo. Y lo consigue. Semejante logro de un artista ocurre con muy poca frecuencia; el haberlo visto me alegra, y no sólo por la hazaña estética sino también porque eso nuevo que se ha escrito en Loba —que se ha descubierto— es algo necesario.

Ray Bradbury y la ciencia ficción nacional

Mr. Bradbury.

Además de escritores como José Luis Zárate o Gerardo Sifuentes, Chimal dice que hay “una cierta cantidad de autores más jóvenes que están abordando de otro modo el asunto de la ciencia ficción, como Rafael Villegas, Gabriela Damián y Rodolfo J.M.”.

Vida y mitos de un anfibio mexicano

Vida y obra de los ajolotes.

En Axolotiada Roger Bartra consagra sus esfuerzos como humanista y editor al ajolote, una larva de cierto batracio urodelo, con branquias externas muy largas, cuatro extremidades y cola comprimida lateralmente que puede conservar durante mucho tiempo la forma larvaria y adquirir la aptitud para reproducirse antes de tomar su forma adulta.

No soy un escritor carveriano

El escritor suizo Peter Stamm. Foto © KEYSTONE / Jean-Christophe Bott.

Peter Stamm: “Creo que hay un peligro de ser americanizado, y no creo que esto sea algo positivo porque influye en la manera en que expresamos nuestros sentimientos y nuestras vidas, algo que también puede verse en Facebook.”

La saga de los gamborreanos

Calera-Grobet.

En este relato generacional encontraremos algo más que a “los gamborreanos” (“paiger”, “pato”, “veiporrub”, “mundo”) y sus vicios y defectos: las primeras borracheras, esas peleas clandestinas, los trabajos de verano como pelmazos oficiales, así como noviazgos fallidos.

La mezquindad del deseo

Imanol Caneyada, un vasco avecindado en el desierto de Sonora.

Al buen hacer de las novelas de serie negra, mientras la trama va poniendo a cada uno de los personajes en el sitio que les corresponde —sin justicia poética, claro— el sexo, la droga, la apuesta y la traición son para ellos apenas juegos que también se aburren de jugar.

Miguel Capistrán

Borges y Capistrán en el edificio de San Ildefonso, poco antes de la grabación del programa Encuentros dirigido por Álvaro Gálvez y Fuentes, durante el primer viaje de Borges a México en 1971. Foto © Paulina Lavista.

Hay por lo menos dos cosas que jamás hubieran ocurrido sin la intervención discreta de Miguel Capistrán Lagunes: el descubrimiento de la obra fundamental de Jorge Cuesta y las dos visitas de Jorge Luis Borges a México.

Sólo un vagabundo conocería a Malagueta, Perus y Bacanazo

João Antonio.

Malagueta, Perus y Bacanazo son cardenales de ciudad. Cualquier ciudad porque son reflujos del margen. Rostros de la oscuridad refulgiendo en la desterritorialización urbana: viajan en bus, tranvía, subterráneo, vagoneta, taxi, ruedas sin destino, círculos sin centro. Locura de vías sin registro mental, cartografías arañadas por zapatos viejos y trapacerías de vuelo raso.

Asociación Internacional de Publicaciones Culturales
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