Literatura

El sino de la soledad

Pepe.

Era 1927 cuando Pepe escuchó las palabras Socialismo y Revolución por primera vez de boca de otro empleado de la ferretería. Pero no lo asombraron tanto como los términos “derechos laborales”, “dignidad del obrero” o “huelga”. Sintió que su fe perdida había encontrado un nuevo cauce y una nueva causa. Había dejado de creer en Dios pero no en la religión en su sentido estricto y literal, religare.

El artificio del instante

Los cuentos completos de Panero.

Elizondo diría Maurois dice —y empezar diciendo “Maurois dice…” ya lo dice todo— que “el libro que debes leer y la mujer que debes amar (no recuerdo bien si en ese orden) han de llegar a ti ineluctablemente”. Y así, ineluctablemente, supe que unos Cuentos completos de Leopoldo María Panero aparecieron hace un par de años…

Guerrillero de la literatura

El hidalguense Gonzalo Martré.

Tras 36 años al fin ve la luz la reedición definitiva de la novela más emblemática de Martré, Los símbolos transparentes. Autor de “culto”, para muchos de sus lectores, ahora este escritor sarcástico trata de ganarle tiempo al tiempo y escribe una novela sobre Fantomas.

Grow a Lover

El amante de goma.

Los primeros cinco días vivimos un romance apasionado. Grow a Lover era un amante incansable, y en los momentos en que no hacíamos el amor hablábamos de Victoria y Silvina Ocampo, de Kakfa y Proust, aunque la verdadera pasión de Grow a Lover era la filosofía. Decía que Nietszche era un genio, y discutía durante horas sobre la Genealogía de la moral.

Roberto Arlt y el cero imperativo

La obra de Arlt.

Dice el Astrólogo, personaje de Los siete locos: “No sé si nuestra sociedad será bolchevique o fascista. A veces me inclino a creer que lo mejor que se puede hacer es preparar una ensalada rusa que ni Dios la entienda”. Su “locura”, dice Thonis, comienza y se agota en su performatividad, pero dejando algunos charcos de sangre.

La mujer del bikini devorada por la anciana

Ana María Matute, escritora y académica.

La novelista española vivió la sofocación del régimen franquista con esa epidermis bonancible y un trasfondo de sordidez y tristeza que se manifestaba en “una vida nueva en la que no pasaba nada, era todo una farsa”, y la represión de los censores.

El justificante perfecto

La justificación.

“¿Por qué soy escritor?” El narrador recuerda pedazos su niñez para dar con la posible respuesta. A partir de lo ya escrito mira ese camino de coincidencias que lo marcaron, que lo llevaron de un país a otro, de un lenguaje al siguiente.

No me preguntes cómo pasa el tiempo

José Emilio Pacheco. Foto © homozapping.com.mx

Creo que José Emilio Pacheco fue una figura relevante para el panorama de las letras mexicanas por encarnar en su quehacer el perfil y la tradición de un modo de ser escritor cada vez más escaso: la poligrafía.

Café

Café y besos. Anónimo, ca. 1941.

Entrou na sala e viu um corpo inquieto no sofá. Por um segundo teve a impressão de que sairiam algumas palavras daquela boca, mas recebeu só um sorriso.

Leer para aprender a escribir

Nuevos cuentos.

A propósito de su reciente libro de cuentos Piel bandida (Cal y Arena, 2014), charlamos con Josefina Estrada sobre literatura erótica, la vocación literaria, la técnica del cuento y algunos autores que hay que leer antes de escribir.

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